El hijo de Tere Aladro habla de la condena de 31 años a su padre por el asesinato de la lavianesa: "Se ha hecho justicia, pero el daño es irreparable"

Adrián Fernández lamenta que su padre, condenado a 31 años por asesinar su esposa, antepusiera "las mentiras" al dolor de la familia

Serrano Aladro y Adrián Fernández, padre e hijo de Teresa, a la derecha junto al monolito que la recuerda en Laviana. | D. M.

Serrano Aladro y Adrián Fernández, padre e hijo de Teresa, a la derecha junto al monolito que la recuerda en Laviana. | D. M.

"Se ha hecho justicia con una sentencia contundente. Han sido tres años muy dolorosos y no podemos decir que sentimos consuelo, pero al menos ya podemos retomar nuestras vidas, aun con la pena que nos acompañará siempre". La familia de Teresa Aladro ha recibido con sosiego y un punto de alivio la sentencia contra Senén Fernández, que ha sido condenado a 31 años y 4 meses de prisión por el asesinato de su esposa, en mayo de 2021.

Senén Fernández, durante el juicio.

Senén Fernández, durante el juicio. / LNE

El hermano de la víctima, Manuel Aladro, recapituló este sábado permitiéndose por primera vez en más de tres años mirar hacia atrás para contemplar un infierno al que se vieron arrojados de la manera más injusta: "Mi hermana Tere lo único que quería era una separación dulce, amistosa. Tuvo empatía hacia su marido, sin pedirle nada y preocupándose por él; intentando ayudarlo y pensando en lo mejor para el hijo de ambos. Pero se encontró como respuesta con alguien que la vio como un objeto de su propiedad y que demostró ser una muy mala persona".

Tras la descarga emocional que supuso pasar por el juzgado para testificar, la familia Aladro ha encontrado, si no resarcimiento, paz. El hijo de Teresa, Adrián Fernández, no puede otorgar el perdón a quien no lo ha solicitado de corazón. "Durante estos años hemos tenido que escuchar muchas falsedades que nos han causado un gran dolor. Me pregunto cuántas mentiras valen las lágrimas de un hijo y el sufrimiento de toda una familia. Se ha hecho justicia, sí, pero el daño es irreparable". Ese es el mensaje que el joven lanza a su padre tras conocerse que deberá pasar varias décadas en la cárcel. Tampoco puede mostrarse afectuoso con su familia paterna. "Me han abandonado, me han excluido y tiene pertenencias de mi madre que debería tener yo. Se olvidaron de un nieto por cubrir a un asesino". Por el contrario, agradece a la familia materna su "cariño y cuidados". Y tiene más agradecimientos: "He sentido el cariño de mucha gente, de la sociedad". Además, junto a toda la familia, quiere "dar las gracias a mis abogadas, a las de Abogadas por la Igualdad y al abogado del Estado, así como al fiscal y al jurado".

La familia de Teresa Aladro rechazó al inicio del juicio el acuerdo que les ofreció la defensa, que puso sobre la mesa una pena consensuada de 20 años. "Nosotros queríamos un juicio, que la gente supiera lo que sufrió Teresa", explica su hermano. La sentencia final de 31 años apacigua en parte el tremendo sufrimiento de la familia. "Solo esperamos que pase el mayor tiempo posible en la cárcel y ojalá no salga nunca. Para nosotros es muy importante que ya haya una condena", señala Manuel Aladro.

El juicio

El juicio celebrado en la Audiencia Provincial obligó a la familia de Teresa Aladro a revivir los momentos más duros de sus vidas. Teresa fue asesinada en su casa de Pola de Laviana por su marido, Senén Fernández, que le descerrajó dos disparos con una escopeta sin darle la oportunidad de defenderse. Durante la vista oral, la defensa intentó sin éxito convencer al jurado popular de que todo había sido un accidente y que la intención del condenado era la de suicidarse.

Lo escuchado en la sala no hizo más que incrementar el dolor latente. "Cuando te enfrentas a una situación así, que ni tan siquiera has concebido en tu imaginación, te llama poderosamente la atención que la legislación española permita a los acusados mentir bajo el amparo de la ley y, al tiempo, autorice a las defensas a dar forma a esas mentiras". Manuel Aladro no solo señala el comportamiento "cínico y deshumano" de Senén Fernández, sino que afea la labor de su abogado: "Ya antes del juicio se permitió el terrible gesto de teatralizar en una televisión pública el momento de la muerte de mi hermana y, durante la vista, su comportamiento y profesionalidad dejó mucho que desear, con comentarios y conductas que no podemos dejar de calificar, al menos, de grotescas". El hermano de Teresa está muy dolido con el comportamiento del letrado: "Llegó incluso a filtrar vídeos sobre la reconstrucción de asesinato, sin pensar en que la víctima tenía padre, un hijo, un hermano y una familia que sufrían"

El fallo, dictado el viernes por la Audiencia Provincial, condena al acusado a 25 años de cárcel por asesinato en concurso con allanamiento de morada y con las agravantes de parentesco y desprecio de género. A eso se suman dos años y medio por delito de violencia en el ámbito familiar, un año y ocho meses por dos delitos de maltrato en el hogar, un año y medio por un delito de acoso y ocho meses más por maltrato psicológico. También se impone el pago de indemnizaciones de 150.000 euros al hijo del matrimonio, de 75.000 euros al padre de la víctima y de 50.000 al hermano.

"Aunque para nosotros no hay condena lo bastante elevada, el fallo disipa los temores que teníamos al inicio del juicio sobre el funcionamiento de la justicia". Manuel Aladro no pone objeciones a la sentencia, pero sí subraya la agonía que supone tener que esperar tres años por un juicio. "No se puede tener a una familia tanto tiempo angustiada. El tiempo juega a favor del acusado. Los recuerdos, los detalles, se diluyen, y tienes miedo de poder caer en alguna contradicción que al final termine afectado a la decisión del jurado",

Los hechos eran tan atrozmente tozudos que el jurado popular refrendó los planteamientos de la acusación. Quedó probado que, en la madrugada del 20 de mayo de 2021, Senén Fernández le quitó a su hijo Adrián las llaves de casa de su madre sin que el hijo del matrimonio, que estaba en vías de separación, se enterase. Cogió su furgoneta y con una escopeta. Eran las tres de la mañana. Subió a la vivienda y asesinó a Teresa. El hombre volvió a su casa y le dijo a su hijo: "He matado a tu madre".

La familia de Teresa Aladro resume el terrible arrebato de violencia como consecuencia de una percepción de dominio que se había prolongado durante mucho tiempo: "Estuvo mucho tiempo dominándola y llegó a pensar que era suya. Hay que ser muy mala persona para causar tanto dolor y sufrimiento a las personas que te rodean".

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