Langreo, FP sin fronteras: sesenta estudiantes del Cislan han pasado ya por el programa Erasmus para realizar prácticas en otros países

Alumnos del centro de Imagen de FP de Langreo realizan estancias en Portugal, Alemania, Bruselas, Francia y Chipre

Pelayo Canga y Verónica Maganto, en la videoconferencia con los "erasmus" del Cislan.

Pelayo Canga y Verónica Maganto, en la videoconferencia con los "erasmus" del Cislan. / D. O.

David Orihuela

David Orihuela

Pelayo Canga está convencido de que una sola línea en un currículum puede abrir las puertas del mercado laboral. Es profesor en el Centro Integrado de FP de Comunicación, Imagen y Sonido (Cislan), de Langreo, y además, junto a su compañera Verónica G. Maganto, se encarga de coordinar el programa Erasmus por el que desde 2009 han pasado 60 alumnos y una decena de profesores del centro. Esa es la línea que Canga subraya en el currículum, la que pueden escribir los estudiantes que han viajado fuera de España para completar su formación. En el caso del Cislan, al tratarse de un centro de formación profesional, los "erasmus" no viajan a centros educativos de otros países, sino que se van a Francia, Alemania, Portugal, Bélgica o Chipre, como este año, para realizar prácticas en empresas. Son dos meses en los que se enfrentan al mundo real, y no solo el laboral, en el que también hay que hacer la compra y gestionar una vida en el extranjero.

Jaime Rodríguez.

Jaime Rodríguez. / LNE

Es el caso de Gabriela Sánchez y Jaime Rodríguez, que en unos días concluirán dos meses de estancia en Bruselas. Han estado trabajando en los servicios audiovisuales de la Comisión Europea, “haciendo todo lo que estudiamos en el Cislan, grabaciones, iluminación…”, explica Sánchez. Los dos estudiantes del centro langreano también han dejado su impronta en alguno de sus trabajos. Aunque la Comisión Europea sea, en principio, una cuestión seria y con criterios estéticos muy marcados, “pero nosotros somos más creativos y nos han dejado aportar nuestras ideas”, explica la alumna del Cislan.

Su compañero Jaime aprovecha la conexión por videoconferencia desde Bruselas con LA NUEVA ESPAÑA para romper algunos tópicos de los erasmus, “trabajamos mucho y aprovechamos los fines de semana para viajar, visitar algún museo o esas cosas, después de tanto trabajo no apetece mucho la fiesta”.

Isabel Díaz.

Isabel Díaz. / LNE

De la misma opinión es Diana Zalacaín, que se conecta a la charla desde Colonia, en Alemania. Allí lo de la fiesta no se lleva demasiado y en el trabajo “los alemanes son mucho más formales”. Zalacaín introduce en la conversación otra de las cuestiones clave, en idioma. Todos han estudiado inglés y tienen un nivel alto, pero cuando llega la hora de relacionarse, y especialmente trabajar, en otro idioma la cosa cambia. Ahí, “es importantísimo soltarte, aunque no estés seguro”. Zalacaín trabaja en una canal de inversiones, en una productora multimedia y destaca “la importancia de saber cómo funcionan las empresas en otros países”. Y no solo las empresas, sino el propio país, Isabel Díaz hace sus prácticas en una productora audiovisual de documentales en Annecy (Francia) y le ha costado un poco adaptarse a ese horario europeo en el que “cuando sales de trabajar no puedes ni ir a hacer la compra porque está todo cerrado”. Díaz es ahora consciente de que “en España alargamos muchísimo los días”.

Y de Francia a Portugal. En Braganza están Desiré González, que se encarga de las redes sociales de una emisora de radio; Eva Morán, en un estudio de producción musical, y Carla García, que hace sus prácticas de fin de curso en un estudio de animación 3D. 

Mirko Salazar.

Mirko Salazar. / LNE

En la otra punta de Europa, en Chipre, Mirko Salazar, ejerce de auxiliar de técnico de sonido en un estudio de grabación. “Claro, en Portugal, en Francia o en Alemania cierra todo muy pronto, pero en Chipre si quieres puedes salir todos los días de fiesta”, explica. Mirko está más centrado en su trabajo que en la noche chipriota y ya ha tenido contactos con estudios españoles en los que podría iniciar su andadura laboral.

De todos modos la fiesta también es parte del proceso y de la experiencia. Los jóvenes deben ser también conscientes de la responsabilidad que supone tener un trabajo. 

El "corcho Erasmus"

Los profesores aprovechan la multiconferencia organizada para este reportaje para recordar a los alumnos que tienen que cubrir algunos papeles. Maganto insiste también en que no se olviden de traer un postal o cualquier recuerdo “para el corcho erasmus que tenemos en el Cislan”.

Y lo más importante, ya tienen una línea más para añadir a su currículum. Sus futuros empleadores sabrán que han terminado los estudios en el Cislan, pero también que con apenas 20 años han sabido apañárselas dos meses lejos de casa. 

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