El asesinato de la lavianesa Teresa Aladro: "Se ha probado que sufría maltrato habitual", destaca la acusación popular

La asociación Abogadas para la Igualdad muestra su satisfacción con la pena de 31 años de cárcel impuesta al exmarido de la lavianesa

Senén Fernández de tapa el rostro con las manos en la sesión en la que se leyó el veredicto. | L. M. D.

Senén Fernández de tapa el rostro con las manos en la sesión en la que se leyó el veredicto. | L. M. D.

Miguel Á. Gutiérrez

La asociación Abogadas para la Igualdad, que ejerció la acusación popular en el reciente juicio por el asesinato de la lavianesa Teresa Aladro, mostró su satisfacción por la sentencia que condena a su exmarido, Senén Fernández, a 31 años de cárcel. El colectivo destacó la importancia de que en el proceso se haya acreditado, además, que existió un maltrato y un acoso previos al crimen.

Teresa Aladro falleció en mayo de 2021, en su vivienda de Laviana, tras recibir dos disparos de escopeta realizados por su exmarido. La sentencia dictada el pasado viernes por la Audiencia Provincial condena al acusado, en prisión desde la madrugada del crimen, a 25 años de cárcel por asesinato, en concurso con allanamiento de morada y con los agravantes de parentesco y desprecio de género. A eso se suman dos años y medio por delito de violencia en el ámbito familiar, un año y ocho meses por dos delitos de maltrato en el hogar, un año y medio por un delito de acoso y ocho meses más por maltrato psicológico.

El fallo también impone a Senén Fernández el pago de indemnizaciones de 150.000 euros al hijo del matrimonio, de 75.000 euros al padre de la víctima y de 50.000 al hermano.

Valoración

"La verdad es que estamos satisfechas por la sentencia, tanto por los años de cárcel que se imponen como por el hecho de que recoge que existía un maltrato habitual. Se pudo acreditar el maltrato y el acoso anterior algo que, en otros casos de asesinato, no somos capaces de probar", aseguró María Pérez, la letrada que representó a Abogadas para la Igualdad como acusación popular en el juicio.

En la misma línea de argumentación, Pérez destacó que "no es la primera vez que se consigue acreditar la agravante de género, pero es importante que se haya logrado probar que hubo maltrato previo. Cuando hay un delito de este calado, como es el asesinato, a veces quedan en un segundo plano los otros delitos que lo acompañan y en este caso no ha sido así", apuntó la letrada langreana.

La sentencia de la Audiencia llegó apenas dos semanas después de que un jurado popular dictaminara por unanimidad que Senén Fernández era culpable del asesinato de su exesposa. También consideró el jurado a Fernández culpable de los delitos de allanamiento de morada y maltrato en el hogar, tanto a su exmujer como a su hijo. Se manifestaron en contra, también por unanimidad, de que Fernández reciba en un futuro el indulto o beneficios penales.

En su veredicto, el jurado argumentó que, según las pruebas aportadas en el juicio, el acusado reconoció los hechos en el momento en el que se produjeron y no dijo nada de que la escopeta se le disparó de forma accidental cuando Teresa Aladro trataba de arrebatársela cuando él amenazaba con suicidarse, una versión que sí dio tanto en una declaración posterior como en el juicio.

Pruebas forenses

También expuso el veredicto que las pruebas forenses descartaron que Teresa Aladro se defendiese o que tocase el arma. Y consideró que las pruebas balísticas fueron concluyentes, ya que no hay otras trayectorias factibles para los disparos. El jurado también vio plausible en sus conclusiones la reconstrucción de la Guardia Civil y expuso que no hay constancia de una ideación suicida por parte de Fernández, ni un tratamiento médico en aquella época que evidencie que quisiera suicidarse.

Los miembros del jurado también destacaron en su veredicto que Fernández no ayudó a la víctima y eso no impidió que guardara y limpiase el arma. No trató de auxiliar a Teresa ni dio aviso y el jurado sostiene que, en caso de tratarse de un accidente, sí lo hubiera hecho. Resaltaron, además, que quedó acreditado que el telefonillo del portal no funcionaba (Senén Fernández afirmó que fue su exmujer quien le abrió la puerta). Fernández tenía prohibido tener llaves del piso.

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