Un hallazgo arqueológico reescribe la historia de Santa Cristina de Lena

El historiador Iván Muñiz localiza un capitel y una inscripción que interpreta como indicios de un cambio de advocación o restos de un segundo templo en sus inmediaciones

Santa Cristina de Lena en una foto de archivo.

Santa Cristina de Lena en una foto de archivo. / LNE

Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

El historiador y arqueólogo Iván Muñiz ha caído rendido ante la belleza y el misterio que envuelven la iglesia de Santa Cristina de Lena o de Llena. "Había un enigma y los enigmas son irresistibles", admitió ayer, minutos antes de dar cuenta de sus hallazgos en torno al monumento prerrománico, en una presentación organizada en el Museo Arqueológico de Asturias a la que asistieron, además de expertos y estudiosos locales, el director general de Patrimonio Cultural del Principado, Pablo León, y, por supuesto, la directora del Museo, María Antonia Pedregal.

Muñiz ha encontrado un par de nuevas piezas del rompecabezas que es Santa Cristina: un capitel imposta y un epígrafe –una inscripción– que incluye una advocación a San Clemente, ambas reutilizadas en la vecina iglesia parroquial de San Lorenzo de Felgueras, en la entrada de la sacristía.

El arqueólogo llegó inesperadamente a ese hallazgo mientras buceaba en las fuentes documentales y estaba inmerso en el paisaje y el paisanaje del entorno de la iglesia. Con él, dijo ayer, se "abre un nuevo camino, al plantear cuál era la advocación primitiva de Santa Cristina; la que tenemos hoy no aparece hasta 1610".

Con todo el material recopilado, Iván Muñiz baraja dos posibilidades. El historiador lo compara con aquellos libros para niños y adolescentes con dos lecturas paralelas, cada una con su propio final. Aquí, tal y como él lo plantea, también hay dos alternativas: o bien se construyó Santa Cristina para alojar la reliquia de San Clemente, que viajó desde Bizancio hasta el Reino de Asturias pasando por Roma, de modo que, en algún momento de la historia la iglesia perdió su advocación inicial; o bien en sus inmediaciones había una segunda iglesia prerrománica, a la que pertenecerían las dos piezas encontradas.

Un hallazgo arqueológico reescribe la historia de Santa Cristina de Lena

Pablo León, Iván Muñiz y María Antonia Pedregal, en el Museo Arqueológico. / Mario Canteli

Dicho de otra manera, o existían "dos iglesias construidas en el mismo tiempo y espacio, lo que refuerza la idea de que se trata de un enclave de extraordinaria importancia para el Reino asturiano", o había "una iglesia dedicada a San Clemente que luego cambió de nombre".

Iván Muñiz espera desvelar ese misterio y descubrir qué sucedió realmente en unos meses. En verano viajará a Madrid en busca de un libro en el que espera encontrar la clave para descifrar el misterio. "En otoño nos reencontraremos en el siguiente capítulo, como en una serie. Las dos opciones, las dos historias posibles, nos van a llevar a un tesoro, y aquí no hay final trágico", anunció.

La de la reliquia de San Clemente es una trama secundaria en la intriga que transcurre en tono a Santa Cristina de Lena que da idea de la importancia y la "perspectiva internacional del reino de Asturias", como puso de relieve Iván Muñiz. El historiador contó que "la tumba de San Clemente obispo se descubre en el año 861, esa inscripción que se refiere a la deposición de una reliquia de San Clemente (la que ha localizado en San Lorenzo de Felgueras, una iglesia mucho más moderna, de apenas 500 años) es prácticamente coetánea al descubrimiento de la tumba. Podemos reconstruir el camino de la reliquia, que aparece en Crimea acaba en el reino de Asturias, en un espacio como Lena o Llena, por los intercambios diplomáticos que existían", relató. En el Reino de Asturias "había muchos focos de poder y el valle de Llena era uno de ellos", a concluido Iván Muñiz en vista de lo observado.

Será en otoño cuando presentará un volumen monográfico sobre sus hallazgos, sus posibles interpretaciones y conclusiones, con la colaboración del Museo Arqueológico y de la Consejería de Cultura del Principado, y cotejado con los responsables del Patrimonio Cultural de la Iglesia asturiana.

Entre tanto, Iván Muñiz seguirá con sus investigaciones, con las que dice sentirse, salvando las distancias, como un modesto Indiana Jones asturiano. En su coche viaja siempre con una manta y un par de cojines y más de una vez ha hecho uso de ellos, para aprovechar las primeras horas del día para el estudio sobre el terreno.

En cualquier caso, no cree que, a estas alturas y llegado el caso, haya que cambiar el nombre de Santa Cristina de Lena por el de San Clemente. "Yo dejaría el nombre así, es un nombre mítico, muy guapo, precioso", opinó.

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