La música María Isabel Jäckle, emocionada al regresar a sus orígenes en La Felguera

La mujer, cuyos padres se conocieron en el parque Viejo, vuelve a Langreo tras décadas fuera para asistir a un concierto con obras suyas

María Isabel Jäckle y Javier Mejuto, en el kiosko de la música de La Felguera. | D. O.

María Isabel Jäckle y Javier Mejuto, en el kiosko de la música de La Felguera. | D. O.

David Orihuela

David Orihuela

María Isabel Jäckle Cuesta está estos días emocionada hasta la lágrima. "Muy sorprendida, emocionada y alucinada". Son los calificativos que ella misma utiliza para tratar de poner nombre a los sentimientos que está viviendo. Llevaba sin visitar Langreo, la tierra de su madre, desde 1998, y ahora lo ha hecho con un motivo muy especial, la Sociedad Coral La Felguera "Maestro Lozano" cantó este sábado varias composiciones de Jäckle dentro del XXIII Certamen Coral Interncional "La Mina y la Mar".

"No me lo puedo creer, es una historia rocambolesta", reconoce la mujer. Los padres de María Isabel, Luis Jäckle Roldán y María Teresa Cuesta Menéndez de la Granda, se conocieron bailando en el kiosko de la música del Parque Viejo de La Felguera. Ella era la quinta de los siete hijos del director de Duro Felguera, y él, ingeniero suizo, había viajado de Madrid a Langreo a instalar el equipo de sonido y la megafonía del teatro Pilar Duro. El hombre regresó a Madrid pero se compró una moto y todos los meses visitaba a su amada en La Felguera. Todo esto ocurrió antes de la Guerra Civil.

La pareja prosperó y se instaló en Barcelona, donde nació María Isabel y sus hermanos María Teresa, que la acompaña estos días y Luis.

La joven estudió música e hizo carrera como intérprete y compositora. Hace 25 años, un adolescente felguerino llamado Javier Mejuto, hoy director de la coral "Maestro lozano", encontró unas partituras de una tal María Isabel Jäckle, una misa. Mejuto interpretó durante décadas esa y otras obras de Jäckle con sus coros. Hace unos meses encontró unas habaneras con la misma firma y dio con un coro que las interpretaba. Le interesó la historia por el cariño que le tenía a esa compositora que él llevaba trabajando desde hace muchos años y a la que creía muerta. Escribió un mensaje por Facebook a la chica de aquella coral y para su sorpresa hace un mes recibía un whatsApp de María Isabel Jäckle Cuesta. Inmediatamente la llamó. "Es curioso, mi madre también era asturiana, pero no creo que conozcas el sitio, es un pueblo pequeño que se llama La Felguera", le dijo ella. Ahora quien no se lo podía creer era Mejuto. "Yo soy de La Felguera", respondió, "y estamos preparando dos obras suyas para un certamen coral, me encantaría que asistiese al concierto". Y así fue.

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