Comienzan los seguimientos para controlar el paso del oso por el Huerna: así se evitarán accidentes

La Fundación Oso de Asturias ha comenzado a colocar las primeras de las 30 cámaras de fototrampeo que durante dos años harán seguimiento a los plantígrados

Un oso muerto en la Autopista del Huerna tras ser arrollado.

Un oso muerto en la Autopista del Huerna tras ser arrollado. / Diario de León

La Fundación Oso de Asturias trabaja en colaboración con Aucalsa, empresa concesionaria de la autopista del Huerna (AP-66), para obtener un mapa detallado con los puntos de mayor riesgo de accidentes derivados del paso de osos por la doble calzada. El estudio busca conocer “pormenorizadamente” el uso por parte de los plantígrados y otras especies de las distintas estructuras de paso disponibles en el entorno de la vía para “plantear mejoras que minimicen el riesgo de incidentes”.

El análisis del riesgo de atropello de osos en la autopista del Huerna comenzó hace apenas unos días con la colocación de las primeras cámaras de vigilancia que se utilizarán para hacer los seguimientos. “Para desarrollar este estudio se utilizarán 30 cámaras de fototrampeo”, explican los portavoces de la Fundación Oso de Asturias. La mitad de ellas han sido adquiridas por la propia entidad conservacionista y las restantes han sido cedidas por la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM), en respuesta al acuerdo de colaboración firmado en el marco del proyecto MOMAT (Monitorización de Mamíferos Terrestres). Estos dispositivos, que han empezado a instalarse en las últimas dos semanas, recogerán datos durante dos años. 

“Un estudio realizado por Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria estima que la población de oso pardo asciende a 370 ejemplares en la cordillera Cantábrica”, recuerdan desde la Fundación. “La recuperación de la especie ha ocasionado que aumenten los encuentros con osos en la naturaleza y más casos de avistamiento de osos cerca de núcleos de población”, apuntan los técnicos. El estudio que acaba de ponerse en marcha en el Huerna y que se prolongará durante dos años se aborda en respuesta a casos concretos de acceso de plantígrados a la doble calzada. 

La Guardia Civil confirmó en julio del año pasado que un oso fue el causante de un accidente de tráfico registrado a primera hora de la noche de un domingo en la autopista. Los ocupantes del vehículo atestiguaron, sin sombra de duda, que chocaron contra un plantígrado que en ese momento se encontraba deambulando por la calzada. El susto fue tremendo. "Aún no habíamos llegado a la altura del antiguo peaje cuando un coche nos adelantó, junto entonces vimos que un oso enorme saltaba por encima del quitamiedos", explicaba entonces a este diario el ovetense A. F. A., que iba al volante acompañado de su mujer, su hijo pequeño y un segundo niño. "Al ver al coche que nos había pasado, el oso giró y volvió sobre sus pasos. Me dio tiempo a frenar, pero le golpeamos con la parte del foco derecho en el trasero. Se levantó y escapó".

Estudio de los hábitos

El objetivo de la Fundación Oso de Asturias y de Aucalsa es estudiar con detalle los hábitos de los osos y sus pautas de movilidad por el entorno de la autopista. Con los datos que se recojan se podrá analizar el uso de las estructuras de paso de que dispone la especia, así como evaluar el riesgo de accidente por zona para así poder tomas medidas preventivas.

Junto con la colocación de cámaras de seguimiento, en la autopista del Huerna se está probando también la efectividad del dispositivo “Virtual Wildlife Fence”. Se trata de un sistema para mitigar también los atropellos en la AP-66. Este aparato emite ultrasonidos al paso de los vehículos, solo perceptibles por los animales. Se coloca a lo largo de un kilómetro cubriendo ambos sentidos, con efecto en un radio de 25 metros.

El sistema se activa al pasar los coches. La mayor actividad de la fauna se produce al atardecer y durante la noche así que ese vallado virtual se activa con los faros de los coches. Al pasar el vehículo con las luces encendidas por una zona determinada se pone en funcionamiento un sistema de ultrasonidos que ahuyentan a los osos y los mantienen alejados de la calzada.

Para los expertos es «de vital importancia» conocer y evaluar la fauna que habita el valle del Huerna y analizar su comportamiento. «Sabemos que es un corredor natural por el que los osos se mueven de occidente a oriente», destacan los portavoces de la Fundación Oso de Asturias.

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