Andrés Torres, del coto de Mieres a la cima de la pesca mundial

El deportista asturiano, valedor del río Caudal, logra el quinto puesto en un campeonato del mundo que ya ganó por equipos

Arriba, Andrés Torres, primero por la derecha, con la selección.

Arriba, Andrés Torres, primero por la derecha, con la selección.

El ovetense Andrés Torres tomó contacto de niño con la pesca atrapando renacuajos en el río Luna. Pero ha sido en los briosos cauces asturianos donde ha perfeccionado su laureada técnica. Y de todas las corrientes, el coto de pesca sin muerte del Caudal se ha convertido en los últimos años en su principal ámbito de entrenamiento. Fue en Mieres donde hace dos años se proclamó campeón mundial por equipos representado a España en el Campeonato del Mundo de Pesca con Mosca. Ahora, acaba de alcanzar la quinta plaza en el mundial individual, celebrado en Font Romeu, en el Pirineo francés. Un resultado que tiene sabor a medalla. "Los franceses coparon las tres primeras posiciones, ya que estuvieron dos años preparando la cita en la zona", explica el deportista asturiano.

Andrés Torres con una trucha, antes de devolverla al río.

Andrés Torres con una trucha, antes de devolverla al río. / LNE

Andrés Torres tiene un palmarés que haría doblegarse la más resistente de las cañas. Ha sido campeón de España y ocho veces de Asturias. Es campeón del mundo por equipos y, ahora, en su cuarta participación, ha cosechado un quinto puesto en la competición individual: "Hasta ahora mi mejor resultado había sido noveno", explica. Por equipos, se ha colgado la plata en el mundial celebrado en Francia. "Tenemos un gran conjunto cuya base es el quinteto que hace dos años ganó el mundial celebrado en Asturias".

Alrededor de 250 pescadores en representación de casi una treintena de países se dieron cita en Asturias a finales de septiembre de 2022 para participar en el Campeonato del Mundo de Pesca con Mosca. El coto sin muerte del río Caudal fue uno de los cinco enclaves regionales donde se disputó la cita en su cuadragésimo primera edición. En gran parte fue gracias a Andrés Torres, un asiduo de este enclave y uno de sus principales valedores. "Hay que proteger este tipo de cotos sin muerte, ya que el potencial que tienen es enorme", destaca el laureado pescador asturiano, que entrena con mucha frecuencia en Mieres. "El Mundial marcó un antes y un después. El coto estaba un poco alicaído, pero ahora está al alza", destaca.

Andrés Torres es un convencido defensor de la pesca sin muerte, una practica deportiva que no acaba de enganchar a buena parte de lo aficionados más veteranos, pero que para muchos expertos es el futuro de la actividad: "Los cotos sin muerte son donde mejor se puede pescar. Simplemente tienen más truchas". El coto del Caudal fue en el mundial de 2022 la sede en que más truchas se pescaron y de mejor calidad. Andrés Torres insiste en que la práctica sin muerte es el futuro. "Aquel campeonato permitió visualizar en la región el potencial de pesca como actividad deportiva. Cambiaron muchas cosas. Además, cada vez son más los que entienden que las truchas tienen mucho más valor si permanecen en los ríos".

Andrés Torres tiene ya a la vuelta de la esquina el Campeonato de Asturias, que se celebrará en Trubia. A finales de septiembre volverá a competir en el río Caudal, con la celebración del II Open Internacional de Mieres, un evento que va camino de consolidarse. "Serán tres días de actividad con 96 participantes", destaca Torres. El club Maxia Fishing trabaja con el Ayuntamiento de Mieres en la organización de la citada cita deportiva.

El coto de pesca sin muerte de Mieres, inaugurado en 1997, llegó a ser considerado por varias revistas especializadas el mejor de Europa dentro de su categoría. Fue un breve tiempo de gloria, ya que el declive comenzó a principios del nuevo siglo. Los pescadores denunciaron que la aparición descontrolada de cormoranes esquilmó el cauce de truchas, algo que niegan los ecologistas. Luego llegarían las garzas, acentuando el problema. Finalmente, un nuevo enemigo "agredió" a la debilitada población de truchas. En este caso se trata de otro pez que compite por el mismo hábitat, como es la boga de río. Aún con estos obstáculos, los pescadores perciben que el coto sin muerte está recuperando la salud. "Hay truchas de todos los tamaños, y es un lugar inmejorable para la pesca deportiva", destacan.

Andrés Torres ha cimentado parte de sus éxitos nacionales e internacionales pescando en las aguas del río Caudal. Destaca la recuperación del coto, pero demanda más atención para el cauce: "Habría que habilitar cuatro o cinco escaleras de acceso al río, ya que es una carencia que dificulta la pesca en algunas zonas".

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