¿Cómo rescatar el Caudal para que sea un atractivo? Las actividades (como descenso en canoa) que sugieren empresarios turísticos

ARCA sugiere incluso rescatar el proyecto de un canal de aguas bravas

Los pescadores destacan el resurgir del coto sin muerte

Jaime García, observando el río Caudal desde las inmediaciones del puente de La Perra.

Jaime García, observando el río Caudal desde las inmediaciones del puente de La Perra. / D. M.

Pescadores y hosteleros perciben que el coto de pesca sin muerte del río Caudal afronta un renacer que genera grandes expectativas turísticas. El que fuera para muchos el mejor coto truchero de Europa en los noventa, antes de su abandono y de que los cormoranes terminaran de espantar a los pescadores, está reviviendo hasta el punto de que ya se pide que se recuperen viejas iniciativas lúdicas desechadas.

La Asociación de Turismo Rural de Asturias (ARCA) ha trasladado al Ayuntamiento de Mieres una propuesta para que se organicen actividades lúdicas en el entorno fluvial que complementen la práctica de la pesca. El presidente de la entidad, Jaime García, propone por ejemplo la organización de descensos en canoa. "La mejor prueba de que puede funcionar es que en su momento ya se organizaron actividades de este tipo y fueron un éxito". Los descensos en canoa llegaron a tener cierta notoriedad en Mieres, organizados sobre todo durante las fiestas de San Xuan, aunque hace ya unas dos décadas que no se organizan de manera regular.

Jaime García, observando el río Caudal desde las inmediaciones del puente de La Perra. | D. M.

Andrés Torres, en el coto de Mieres, con una gran trucha. / LNE

El tejido hostelero también ve viable recuperar un viejo proyecto que Mieres valoró en los noventa, antes de quedar en el olvido. "Habilitar un canal de aguas bravas no sería muy costoso y casi con toda seguridad no habría problemas ambientales, ya que hablamos de un tramo de río en la que ya se ha intervenido para su canalización", destaca Jaime García. Desarrollar un canal de aguas bravas ha estado en la agenda municipal, aunque hace tiempo que no entra en los planes del Ayuntamiento. El Consistorio encargó en 1994 varios estudios de viabilidad técnica y económica sobre la creación de un espacio para la práctica del piragüismo. El documento, elaborado por Ramón Ganyet, especialista y miembro entonces de varias federaciones y organismos olímpicos de este deporte, sostenía que era técnicamente viable en la zona del río situada a partir de los puentes de La Perra y del ferrocarril de Feve.

El documento proponía dos opciones. La primera de ellas suponía la habilitación del canal de aguas bravas dentro del mismo cauce actual del río. Esa posibilidad, que requería de alguna pequeña instalación auxiliar, implicaba invertir entre 170 y 200 millones de las antiguas pesetas. Permitiría el deporte de aguas bravas en un tramo de unos 300 metros del Caudal. La segunda posibilidad era notablemente más ambiciosa. Suponía crear un auténtico parque de piragüismo, similar a otro existente en la ciudad catalana de Seo de Urgel, desviando una parte del cauce en unos terrenos próximos a la estación de Renfe, en la margen izquierda del río Caudal. El gasto necesario para ejecutar este segundo proyecto era superior a los 500 millones de pesetas. La idea y los estudios se los llevó la corriente, sin más.

Empresarios turísticos plantean descensos en canoa por el Caudal y otras actividades lúdicas

Imagen de archivo de un descenso de canoas, a la altura de Ujo, organizado en el marco de las Jornadas de Montaña, hace unos 20 años. / LNE

El sector hostelero percibe que el río Caudal tiene condiciones para acoger proyectos del tipo del que se planteó hace 30 años. Sostiene además que el proyecto podría resultar más barato de lo que se propuso entonces. Con todo, proponen que se pruebe primero con descensos en canoa en la actual canalización. "Atraería a muchos turistas, sin duda", destaca Jaime García.

De momento, en lo que pescadores y hosteleros coinciden es en que el coto sin muerte que transcurre junto a Mieres está despegando. "Este coto está actualmente precioso. El potencial es enorme. Cuando se abrió y estaba en su apogeo nos llegaban pescadores de toda España, con quedadas que tenían gran demanda", señalan los responsables de ARCA,

El Campeonato del Mundo de Pesca con Mosca celebrado hace dos años en el coto de Mieres, junto a otras localizaciones, ha servido igualmente para relanzar la fama del que en los noventa fue considerado el mejor coto sin muerte de toda Europa. El río Caudal a su paso por Mieres fue el emplazamiento que más capturas deparó y el que más aceptación tuvo entre los propios competidores.

Las asociaciones de pescadores son las primeras en manifestar su entusiasmo tras el escaparate que supuso el mundial en Mieres. "Estamos siendo testigos de un muy importante aumento de pescadores de fuera de la región en el coto", augura Nacho Fernández Cerra, presidente de la asociación fluvial de Riosa y delegado de la Asturiana de Pesca en el Caudal. El entusiasmo se debe a que ninguno de los otros cuatro enclaves asturianos que albergaron el campeonato ofreció un balance de capturas tan satisfactorio. "En Mieres es donde más truchas se han sacado y de mejor calidad", señala Fernández Cerra, que fue uno de los 125 controladores que cada jornada supervisaron a pie de cauce la pericia de los competidores.

El ovetense Andrés Torres formo parte de la selección española que en 2022 se proclamó en Mieres campeona de mundo de pesca con mosca. A finales de septiembre volverá a competir en el río Caudal, con la celebración del II Open Internacional de Mieres, un evento que va camino de consolidarse. "Serán tres días de actividad con 96 participantes", destaca Torres. El club Maxia Fishing trabaja con el Ayuntamiento en la organización de la citada cita deportiva. Torres insiste en que la pesca sin muerte es el futuro. "El campeonato de 2022 permitió visualizar el potencial de la pesca como actividad deportiva. Cada vez son más los aficionados que entienden que las truchas tienen mucho más valor si permanecen en los ríos".

El coto de pesca sin muerte de Mieres, inaugurado en 1997, llegó a ser considerado por varias revistas especializadas el mejor de Europa dentro de su categoría. Fue un breve tiempo de gloria, ya que el declive comenzó a principios del nuevo siglo. Los pescadores denunciaron que la aparición descontrolada de cormoranes esquilmó el cauce de truchas, algo que niegan los ecologistas. Luego llegarían las garzas y las bogas, acentuando el problema. "La clave es que las repoblaciones que se abordan sirven principalmente para dar de comer a los depredadores. Hace falta controlar especies como el cormorán", señala Enrique Fernández, presidente de la asociación "El Cantu". Pide también más limpieza y mejores accesos al cauce.

Aun con estos obstáculos, los pescadores detectan que el coto sin muerte está recuperando la salud. "Hay truchas de todos los tamaños, y es un lugar inmejorable para la pesca deportiva", destacan. Andrés Torres ha cimentado parte de sus éxitos nacionales e internacionales en las aguas del río Caudal. Destaca la recuperación del coto, pero demanda más atención para el cauce: "Habría que habilitar cuatro o cinco escaleras de acceso al río, ya que es una carencia que dificulta la pesca en algunas zonas".

Suscríbete para seguir leyendo