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Piñeres torea a San Antonio: así fue la peculiar procesión allerana

La localidad celebró su procesión de traslado de la imagen de la ermita a la parroquia encabezada por un abanderado

Alberto Gutiérrez, con la bandera del «toréu del Santu». | Ana Bernardo

Alberto Gutiérrez, con la bandera del «toréu del Santu». | Ana Bernardo

David Orihuela

David Orihuela

Piñeres (Aller)

Piñeres, en el concejo de Aller, vivió este domingo la gran cita de su calendario festivo, la celebración de San Antonio, con la centenaria tradición del "toréu del santu". La imagen de San Antonio permanece durante todo el año en la ermita que lleva su nombre en la parte derecha del río Aller. A mediados de agosto, es trasladada a la iglesia parroquial, situada a un kilómetro de distancia, para celebrar un triduo de ejercicios devotos. El último domingo de agosto, la imagen regresa a su ermita en una procesión solemne, en la que se dan cita numerosos vecinos y visitantes.

Participantes en la sesión vermú de las fiestas de Piñeres. | Ana Bernardo

Participantes en la sesión vermú de las fiestas de Piñeres. | Ana Bernardo

La procesión parte de la iglesia parroquial de San Pedro, en La Cortina, recorre Piñeres, cruza el puente sobre el río Aller y se dirige hacia la ermita de San Antonio, donde la imagen esperará un año más. La buena temperatura de este domingo y que la lluvia no apareció, congregó a numeroso público en la procesión. El rito, tiene una característica que lo hace más peculiar. La comitiva del santo va encabezada por un gaiteru y tamboriteru, seguidos del abanderado, la imagen de San Antonio, el sacerdote oficiante y los ramos de pan. Los romeros devotos del santo acompañan el cortejo. El abanderado es una figura principal en la escenificación ya que es el encargado de ejecutar una danza con la bandera arlequinada ante la imagen. Alberto Gutiérrez fue el encargado de la misión.

El abanderado, que ostenta el título de "mayordomo del santo", es responsable de custodiar la bandera de un año para otro. Esta tradición se ha transmitido de padres a hijos, y el abanderado viste camisa blanca, chaleco, boina, fajín y pañuelo azul. Ejecuta enérgicos movimientos con la bandera, cuidando de que no se formen pliegues. Al llegar a la ermita, coloca la bandera en el suelo para que la imagen del santo pase sobre ella. La bandera está dividida en 16 cuadrados, cada uno con 4 triángulos, sumando un total de 64 divisiones. Los colores de la bandera, que son blanco, azul, amarillo y marrón, simbolizan las cuatro tentaciones que San Antonio tuvo que superar. Aunque en la actualidad la enseña la porta un único abanderado, en el pasado varios se turnaban durante la procesión.

La primera referencia documental de esta festividad se remonta al año 1894 en la publicación "Asturias: su historia y monumentos, bellezas y recuerdos, costumbres y tradiciones, el bable, asturianos ilustres, agricultura e industria, estadística", dirigida por Octavio Bellmut y Fermín Canella. La fiesta de San Antonio de Piñeres tiene por tanto al menos 130 años.

Este año, el galardón "Toréu del Santu" fue entregado al sacerdote Enrique Iglesias, quien ejerció como titular de la parroquia de Piñeres durante medio siglo, hasta su jubilación en 2018. Con este reconocimiento, los vecinos y la organización de las fiestas querían poner agradecer al párroco su contribución y dedicación al pueblo de Piñeres, así como su compromiso con la tradición de la fiesta del "Toréu del Santu", colaborando a que la celebración se mantuviese a lo largo de los años.

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