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La restauración de la escombrera del pozo Espinos, en Mieres, concluirá en junio del próximo año

Los trabajos evitarán la acumulación de agua en las carreteras y el riesgo de corrimientos de tierras, sobre los que habían alertado los vecinos

Manuel Ángel Álvarez y Berlarmina Díaz, en el centro, escuchan las explicaciones técnicas de la obra.

Manuel Ángel Álvarez y Berlarmina Díaz, en el centro, escuchan las explicaciones técnicas de la obra.

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Miguel Á. Gutiérrez

Mieres

Las obras de remodelación de la escombrera del Pozo Espinos, en Mieres, que evitarán inundaciones en las carreteras de la zona y el riesgo de argayos, finalizarán en junio del próximo años. Así lo adelantó ayer la directora general de Energía y Minería, Belarmina Díaz, en una visita realizada a la zona en la que estuvo acompañada, entre otras autoridades, por el alcalde de Mieres, Manuel Ángel Álvarez. Se trata de unos trabajos muy demandados por los vecinos y el ayuntamiento. Los habitantes del valle de Turón vienen alertando desde hace un lustro que l escombrera se estaba viniendo abajo, haciendo peligrar fincas, carretera e incluso viviendas.

La actuación que se está ejecutando cuenta con financiación europea a través del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR). La inversión, que engloba la elaboración del proyecto técnico y la ejecución de la obra, asciende a 999.000 euros. La remodelación de la escombrera se inició en abril y ya se ha ejecutado, aproximadamente, "una tercera parte de los trabajos", señaló Díaz, entre los que destaca "la actualización topográfica de la ladera, en la que se han tendido nuevos bajantes en tramos de 10 metros de longitud y cinco de altura. Se trata de una obra de gran complejidad técnica, en la que está previsto mover más de 6.000 metros cúbicos de escombro y ejecutar más de 3.500 metros cúbicos de escollera, por lo que además de siete trabajadores, se cuenta con un equipo de apoyo técnico". Una vez finalizados los trabajos, la escombrera quedará integrada en el paisaje y la zona contará "con estabilidad y seguridad minera, además de subsanarse los problemas que se generaban con las aguas. Se evitará que se produzcan nuevas avenidas de agua y material, que afectaban, especialmente durante los meses de invierno, a las carreteras de la zona".

Belarmina Díaz expresó que la obra es "costosa" desde el punto de vista económico y también "difícil de ejecutar técnicamente" ya que el acceso es complejo para llevar a la zona los equipos y materiales necesarios para la obra. El problema aquí eran las aguas, que arrasaban con todos los materiales y llegaba incluso a la carretera general. Era una obra en la que había interés por parte del Ayuntamiento y los vecinos en hacerse".

Manuel Ángel Álvarez aseguró, por su parte, que "esta era una actuación detrás de la que llevábamos años detrás para que se ejecutase. Todos los inviernos, en mayor o menor medida, acababa el escombro en la carretera que une Figaredo con Sotrondio y había que cortarla. Es una satisfacción que se esté ejecutando esas obras y queremos dar las gracias a la Dirección General de Minería".

Obra "costosa"

Álvarez manifestó que se trata de "una obra laboriosa y costosa que, seguramente, el Ayuntamiento no podría acometer. No tenemos ni medios técnicos ni presupuesto para poder hacerla nosotros", concluyó.

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