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Un premio para un ser de luz: los alumnos del CRA, galardonados por un dispositivo que ayuda a una compañera que sufre fotosensibilidad

Los alumnos del CRA de Lena reciben un galardón por crear un dispositivo que ayuda a una compañera que sufre fotosensibilidad

Candela Antón, en el centro, con un grupo de compañeros. En el recuadro, el dispositivo que idearon los alumnos del centro para ayudarla.

Candela Antón, en el centro, con un grupo de compañeros. En el recuadro, el dispositivo que idearon los alumnos del centro para ayudarla.

Félix Vallina

Félix Vallina

La sensibilidad de los alumnos del Colegio Rural Agrupado de Lena tiene premio. El Colegio Oficial de Ingenieros en Informática (COIIPA) y el de Graduados en Ingeniería Informática e Ingenieros Técnicos del Principado de Asturias (CITIPA) le han otorgado al centro el primer premio Impulso TIC por su proyecto "Lumicrámetro", un trabajo que combina las nuevas tecnologías con la solidaridad y sirve para mejorar el día a día de una compañera con fotosensibilidad, un problema que provoca reacciones cutáneas por exposición a la luz solar.

Cuando Candela Antón llegó al colegio y sus compañeros supieron de sus problemas se pusieron en su lugar y buscaron la manera de echarle un cable. Los alumnos del quinto y sexto de Primaria, dentro de una unidad de trabajo ligada al estudio del cuerpo humano y las funciones vitales, diseñaron un dispositivo que permite medir la cantidad de luz de los distintos espacios del colegio para conseguir que Candela pueda sentirse a gusto e integrarse con el resto de compañeros. "Esto lo hicimos el año pasado. Para que todo el mundo lo entienda, el dispositivo no es más que una tarjeta robótica con diferentes sensores que está programada para emitir un pitido cuando los niveles de luz superan ciertos límites", explica Alejandro Collantes, que es el director del colegio y fue el tutor de los niños durante el proyecto.

La máquina pita cuando la luz puede afectar a Candela y así sus amigos saben que no la pueden dejar sola. "Hemos hecho de un problema individual algo colectivo", explica Collantes. Además, para que el dispositivo no fuese una simple tarjeta informativa, fría y tecnológica, los niños diseñaron una carcasa en forma de corazón con una impresora 3D con el nombre de Candela para darle forma y mostrar que están con ella. El fallo del jurado que otorga el premio lo deja claro: "Es una forma de demostrar que la informática puede ayudar a solucionar problemas de nuestra sociedad".

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