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La sed no deja crecer a las setas: el colectivo Geotropa alerta en Langreo de una menor presencia de hongos en el monte por el cambio climático

La asociación celebra este fin de semana en La Felguera sus jornadas micológicas

Miguel Zambrano muestra una seta a Tania Díez y Alberto García. | M. Á. G.

Miguel Zambrano muestra una seta a Tania Díez y Alberto García. | M. Á. G.

Miguel Á. Gutiérrez

Langreo

Félix García, presidente de la Asociación Micológica del Valle del Nalón Geotropa, exhibe con orgullo entre sus manos una grifola frondosa que halló en el entorno de Tarna. No es para menos. Lleva más de cuarenta años "caleyando" los montes en busca de setas y es la segunda vez que ha encontrado un ejemplar de este tipo. Y la tarea se está volviendo cada vez más complicada porque la sequía derivada del cambio climático está provocando una menor presencia de setas en los hábitats asturianos, según alerta García.

Félix García, con la grifola frondosa. | M. Á. G.

Félix García, con la grifola frondosa. | M. Á. G.

La grifola frondosa, que presenta una voluminosa y llamativa estructura en capas, es uno de los 300 ejemplares diferentes de setas que este fin de semana se muestran en la carpa instalada en el parque Dolores Fernández Duro de La Felguera, en el marco de las XXIII Jornadas micológicas del Valle del Nalón.

Félix García insiste en el problema del calentamiento global. "Este año nos ha costado mucho hacer la selección porque hay una sequía tremenda. Pero, a fuerza de patear, tenemos setas muy buenas y algunas de ellas poco vistas", explica el máximo responsable de Geotropa, que añade: "El cambio climático se nota y nosotros podemos decirlo con conocimiento de causa porque pateamos muchos hábitats. Antes, cuando yo empecé, las exposiciones se hacían en septiembre y ahora la estamos haciendo en noviembre. No hay estaciones definidas ya".

Todo esto supone que, debido a la sequía, "se nota que salen menos setas. Los micelios, el hongo que está debajo de la tierra, se secan y detienen su desarrollo. Para crecer, necesitan, además de calor, humedad, Y si no la tienen, se frena ese desarrollo", mientras muestra otra de las "setas estrella" de la exposición, la amanita phalloides, conocida también como el "hongo de la muerte", ya que causa intoxicaciones graves e incluso el fallecimiento: "Es la seta más tóxica que tenemos en la muestra. Puede llegar a matarte si la ingieres".

García asegura que, pese a existir afición, en Asturias "hay menos cultura de setas que en otros sitios como Cataluña o el País Vasco, en donde sale mucha gente al monte. Y eso que aquí hay unos hábitats muy buenos y de mucha variedad. Los mejores, por calidad y cantidad de setas que puedes encontrar para comer, son los pinares. El problema para los que somos de la zona de las Cuencas es que están en el Occidente o ya hay que ir a León. La zona de haya y castaño también da. Hay setas concretas que hay que ir a buscar a sitios concretos", concluye.

Tania Díez y su pareja, Alberto García, llegados desde Bilbao, fueron dos de los visitantes de la exposición. "Me viene la afición de mi padre. Cuando yo era pequeña, íbamos a coger setas por Burgos porque él es de allí. Cuando vamos al monte cojo los cuatro tipos que conocemos, el resto las miro pero lo las cojo por el temor a que puedan ser tóxicas", señaló Díez, que añadió: "Hemos venido a pasar el fin de semana a Asturias, nos alojamos en Langreo y hemos pasado a ver la muestra. Iniciativas así me parecen maravillosas".

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