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El pueblo, la mejor escuela: un proyecto educativo premiado en el parque natural de Redes

Los alumnos de 0 a 3 años de Sobrescobio participan en un programa con vecinos del concejo que les enseñan sus profesiones: "Los beneficia mucho"

A la izquierda, María Blanco, Laura Fernández y Patricia López (agachada), preparando el bollo de Pascua con los niños de la escuela infantil Flor del Agua de Rioseco. | L. M. D. / ESCUELA INFANTIL FLOR DEL AGUA

A la izquierda, María Blanco, Laura Fernández y Patricia López (agachada), preparando el bollo de Pascua con los niños de la escuela infantil Flor del Agua de Rioseco. | L. M. D. / ESCUELA INFANTIL FLOR DEL AGUA

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Luisma Díaz

Luisma Díaz

Rioseco

"Todo el pueblo se involucra en el cuidado y en la educación de los más pequeños, y ellos se benefician, los hace más sociables, más seguros, y hablan con gente mayor, desde el respeto". Palabra de María Blanco, de la escuela infantil Flor del Agua de Rioseco, cuyo programa intergeneracional ha sido premiado a nivel autonómico por el sindicato de profesores de la enseñanza pública ANPE.

Cuando el pueblo es la mejor escuela

El bombero José Martínez, padre de uno de los pequeños, con varios alumnos en una visita anterior. / Flor del Agua

Este lunes, los trece pequeños de la escuelina de Rioseco recibieron una nueva –y dulce– lección. Las "profes" invitadas fueron Laura Fernández, del hotel El Secreto de Julia, y su madre, Amelia González, ambas vecinas de la localidad y que junto al equipo educativo de Flor del Agua –además de María Blanco, Patricia López y Montserrat López– prepararon bollos de Pascua para los alumnos. Los pequeños también colaboraron en su elaboración: con una manga pastelera fueron decorando el pastel con merengue. También "decoraron" sus manos y sus caras... Eso sí, al final, y tras probar sus respectivos bollos –alguno no dejó ni las migas– todos se involucraron en la limpieza del comedor.

Cuando el pueblo es la mejor escuela

Uno de los niños, con una manga pastelera. / L. M.D.

La actividad de ayer es un ejemplo del espíritu del programa intergeneracional de la escuelina coyana. Recientemente los niños estuvieron también con los guardas del parque natural de Redes, con los bomberos –José Martínez, uno de ellos, es natural de Rioseco y padre de uno de los pequeños–, con cocineros, ganaderos, mineros, guardias civiles...

Los niños "lo agradecen, y la gente que viene, también. Ellos aprenden muchas cosas, distintas profesiones, pero sobre todo a estar con gente mayor que hace cosas. Y los beneficia mucho", subraya María Blanco. Hay una segunda vertiente del programa que invita a un vecino –cada 15 días– a pasar allí la jornada, con alumnos y educadoras, conviviendo con los pequeños. Una ayuda más para su aprendizaje, un paso más en su educación. "Se ha creado un fuerte vínculo entre la escuela, los niños y el pueblo, y eso es muy importante".

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