Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Los secretos del Aramo, al descubierto

Una ruta cultural desde Muriellos, guiada por José Luis Cabo, cronista de Riosa, y José Avelino Gutiérrez, catedrático de Arqueología, enseña la cueva "La Taya", el hoyo lobal de Somozo y la tejera del siglo XVIII

Varios de los participantes en la marcha por el Aramo.  | F. D.

Varios de los participantes en la marcha por el Aramo. | F. D.

Fernando Delgado

Fernando Delgado

Muriellos (Riosa)

Un centenar de senderistas conoció el pasado jueves algunos de los interesantes "tesoros" que guarda la ladera riosana de la sierra del Aramo, algo que fue posible gracias a una ruta cultural de montaña organizada por la asociación de vecinos "Los de Muriellos".

José Avelino Gutiérrez, a la derecha, explica las particularidades de la cueva «La Taya»

José Avelino Gutiérrez, a la derecha, explica las particularidades de la cueva «La Taya»

La marcha promovida para poner en valor esta desconocida zona de la montaña central asturiana fue guiada por José Luis Cabo, cronista oficial de Riosa; y José Avelino Gutiérrez, catedrático de Arqueología de la Universidad de Oviedo, quienes ayudaron a los excursionistas a interpretar y conocer mejor el privilegiado paisaje del que disfrutaron durante la marcha.

Durante el recorrido de doce kilómetros por la ladera riosana del Aramo, que partió de la localidad de Muriellos, se visitó en primer lugar el caserío despoblado de Traslasierra, desde donde José Luis Cabo explicó los topónimos de cada uno de los lugares que se divisaban en la ladera de la montaña, todos y cada uno de ellos con una razón de ser.

Posteriormente, se ascendió hasta la cueva denominada "La Taya", una peculiar formación de roca caliza fragmentada por gelifracción; es decir, por el estallido del agua helada en su interior, según detalló José Avelino Gutiérrez. Visita que se realizó tras haber pasado y disfrutado del entorno de Los Pereos, el Jardín del Rey, Campallonga, Trapa, la Carrera y El Cantu l’Ayalga.

Desde la cueva "La Taya", los senderistas tomaron la pista hasta el Biolar de Muriellos para conocer in situ el hoyo lobal de Somozo, utilizado antiguamente para que los vecinos de los pueblos de la zona pudieran cazar lobos. En el descenso se produjo una parada para admirar los restos de una antigua tejera del siglo XVIII, un enclave de gran interés arqueológico, que los vecinos de Muriellos pretenden recuperar con el apoyo del catedrático José Avelino Gutiérrez.

Pueblo Ejemplar

Finalmente, regreso a la localidad de Muriellos, donde los senderistas disfrutaron una animada comida de hermandad en el local social del colectivo vecinal "Los de Muriellos", quienes este año volverán a presentar su candidatura para optar un año más al premio Pueblo Ejemplar que convoca anualmente la Fundación Princesa de Asturias.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents