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El valle de San Juan pide en Mieres amparo a la ONU: la amenaza se oculta en los pozos

El movimiento asociativo exige que se ataje la "contaminación continuada" que sufren los cauces del valle de San Juan debido a las aguas subterráneas sin tratar

Tubería de desagüe del pozo Tres Amigos al río San Juan. | D. M.

Tubería de desagüe del pozo Tres Amigos al río San Juan. | D. M.

Mieres del Camino

El movimiento asociativo del valle de San Juan ha solicitado al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que lleve a cabo "cuantas gestiones sean necesarias para atajar la contaminación continuada que sufren el arroyo de Polio y el río San Juan debido a los vertidos de aguas sin tratar desde los antiguos pozos Tres Amigos y Polio". La coordinadora "L’Agüeria de San Xuan ¡También existe!" ha pedido a Pedro Arrojo Agudo, como Relator Especial sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento , que proceda a visitar la zona para comprobar la veracidad de la documentación y pruebas gráficas que se aportan en la denuncia.

Canalización de los bomberos del pozo Polio, con los castilletes al fondo. | D. M.

Canalización de los bomberos del pozo Polio, con los castilletes al fondo. | D. M.

El movimiento vecinal ha remitido a las Naciones Unidas un escrito que encabeza recordando que el plan de descarbonización en España supuso en su inicio los cierres del Pozo Polio, en 1992, y el Pozo Tres Amigos, en el año 2000. "Desde entonces en el valle de San Juan comenzó un declive no solamente en el aspecto socioeconómico, laboral y demográfico, también ambiental debido los daños derivados del proceso y cuya regeneración es necesario desarrollar". Las asociaciones recuerdan que tras el desmantelamiento de las explotaciones, se procedió a la inundación de sus galerías hasta un determinado nivel a partir del cual aquellos excedentes de agua son expulsados mediante un sistema de bombeo al exterior.

El método aplicado no supondría problema alguno, afirman los portavoces del valle mierense, de no ser porque los vertidos que se generan "salen con una fuerza de presión de entre 15 y 45 litros por segundo directamente a los cauces". Denuncian que lo hacen "sin ningún tipo de depuración, expandiendo la putrefacción y toxicidad que generan afectando no solo a los diferentes hábitats naturales, sino también a los vecinos, usuarios de los espacios de ocio, así como a todos los pueblos del entorno en general".

En San Juan piden medidas que obliguen a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), propietaria de Hunosa, a corregir los daños ambientes que presuntamente causan los vertidos. "Desde el año 2017 venimos reivindicando ante las diferentes administraciones y la propia Confederación Hidrográfica del Cantábrico soluciones que permitan corregir de una vez por todas una situación que cada día que pasa se vuelve más perjudicial", apuntan los vecinos. En el escrito remitido al Relator Especial se subraya que CHC inició un expediente sancionador en agosto de 2020 del que se dio traslado a Hunosa y que se hizo efectivo un mes más tarde con una multa de 2.687 euros, así como otros 806 euros por daños ocasionados al dominio público hidráulico.

"La empresa, acogiéndose a la reducción del 20% de la sanción mediante pago voluntario, abonó 2.956,33 euros al considerarse probado el "incumplimiento de los valores límites de emisión establecidos en anexo V del R.D. 849/1986 de 11 de abril por el que se aprueba el Reglamento de Dominio Público Hidráulico por el vertido de aguas residuales procedentes del Pozo Polio en Vegadotos", recogen las asociaciones en su petición de actuación a las Naciones Unidas.

Transcurridos cinco años desde la aplicación de esta sanción, el movimiento asociativo del valle de San Juan denuncia que los pozos sigue vertiendo el agua que bombean directamente a los cauces del valle de San Juan "con una total impunidad". Piden amparo a las Naciones Unidas.

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