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Silicosis, una epidemia silenciada y contagios por "lombrices tropicales": Langreo pasa consulta (en unas jornadas divulgativas) a las enfermedades ligadas a la minería

El historiador Fernando Cuevas ofreció una charla en el marco de las jornadas de Cultura Minera, celebradas en Ciaño

Fernando Cuevas, en Ciaño, antes del inicio de su charla.

Fernando Cuevas, en Ciaño, antes del inicio de su charla. / M. Á. G.

Langreo

Si alguien piensa en enfermedades asociadas a la actividad minera es probable que la mente se vaya de inmediato a la silicosis. Pero también hubo otras, como el nistagmo (un movimiento incontrolable e involuntario de los ojos) o la anquilostomiasis, una infección parasitaria intestinal causada por gusanos, más propia de climas tropicales, pero que también se registraba en las minas por sus singulares condiciones de temperatura y humedad.

Lo contó el historiador Fernando Cuevas, responsable del centro de interpretación de la minería de Barruelo de Santullán, en la provincia de Palencia. "Es una zona de minas de carbón de hulla, muy parecidas a las de aquí, con un tipo de laboreo muy similar". El centro se abrió en 1999 y Cuevas lleva trabajando en él desde hace 25 años.

Este viernes visitó Langreo, para abrir las actividades de la jornada de clausura de las I Jornadas de Cultura Minera. Su charla, titulada "Una mirada a las enfermedades mineras a través de la historia", nació de una exposición organizada en 2018 en el Museo de la Minería de Sabero (León), que estuvo comisariada por Cuevas: "Yo soy historiador, pero para una exposición de ese tipo es mejor dar una visión más integradora del aspecto asistencial, el aspecto sanitario y el aspecto preventivo".

En la charla se abordaron las enfermedades asociadas históricamente a la mina, como "el saturnismo, derivada de la contaminación por elementos químicos", aunque el investigador se centró "en las tres que han tenido más incidencia histórica en minas como las cuencas asturianas o las de Barruelo". Así habló del nistagmo, que afectaba a la visión, y de la anquilostomiasis, "una enfermedad parasitaria que solo se daba en las minas". "Aunque en Asturias nunca se reconoció oficialmente, hubo bastantes casos. Fue una verdadera pandemia".

Contagio

El parásito que la causaba, el ancylostoma duodenale, "es una lombriz que vive en el intestino delgado y que normalmente solo se desarrolla en zonas tropicales. Pero en las minas tenemos unas condiciones ambientales para que se desarrolle. Se transportaba a través de las heces, pasaba de un individuo a otro y hubo que tomar muchas medidas sanitarias, porque luego también llegaban las familias".

"Fue un verdadero problema, sobre todo en el sudeste español, pero en Asturias se trató de silenciar, para que no tuviesen que gastar en medidas preventivas" las empresas. Los primeros casos fueron de 1897. En 1912 hubo ya las primeras medidas, en 1922 se actúa seriamente sobre ella y a principios de los años treinta se da por erradicada. No solo fue una epidemia, fue una pandemia porque fue a nivel de toda Europa".

También aludió el historiador a la silicosis, o más bien a la neumoconiosis mixta de pulmón negro, o enfermedad de los mineros del carbón, es una enfermedad pulmonar causada por la inhalación prolongada de polvo de carbón y sílice. "Poco a poco se pudo diagnosticar mejor y se mejoró la prevención. Dentro del seguro de silicosis no entraba la minería del carbón al principio y en 1944 se logró, a través de unos cribados que hubo aquí en Asturias, que ya en se incluyese el carbón".

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