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Un día "para quitar el mono": la apertura de la temporada de esquí en Asturias, con poca nieve, cinco pistas abiertas y sol

Valgrande-Pajares abre antes del puente de diciembre por primera vez en cinco años

VÍDEO: Valgrande Pajares inicia su temporada de esquí

David Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

Valgrande-Pajares (Lena)

Cierto que como jornada de esquí no fue la soñada, pero sí sirvió para “quitar el mono” de deslizarse por la nieve. El primer día de la temporada en la estación de Valgrande-Pajares, en Lena, cumplió con las expectativas. Había nieve, no mucha, cinco pistas abiertas que sumaban 2,6 kilómetros, y sol. ¿Se puede pedir más?, sí, pero teniendo en cuenta que es dos de diciembre, los aficionados se daban por satisfechos.

También estaba contento este martes el director del complejo de equipación y montaña, Javier Martínez, que destacaba que “lo más importante es abrir antes del puente festivo”. Desde 2020 la estación no se ponía en marcha en estas fechas, días antes del puente de la Constitución, y solo eso “ya es una gran noticia”.

Esquiadores en Valgrande-Pajares el primer día de la temporada

Esquiadores en Valgrande-Pajares el primer día de la temporada / Fernando Rodríguez

Además, las previsiones para los próximos días no son malas. En principio, si todo se cumple, volverá a nevar la noche del jueves al viernes con acumulaciones de entre 20 y 30 centímetros. “Ojalá sea así”, exclama el director de la estación. Eso les permitiría afrontar esas fechas de gran afluencia ese público en mejores condiciones. En el peor de los casos lo normal sería que la estación Valgrande-Pajares estuviese como este primer día de temporada, con las pistas de la parte alta abiertas.

Avería de los cañones de nieve

Uno de los problemas a los que se ha enfrentado el complejo este inicio de campaña es la avería en el sistema de nieve artificial. Las condiciones son óptimas para poder utilizar los cañones y fabricar nieve durante las noches, con temperaturas por debajo de los cero grados. Lo que ocurre es que los cañones no funcionan por una avería en la balsa en la que se acumula el agua utilizada para generar esa nieve artificial sufrió un problema en su impermeabilización debido a un temporal de viento el pasado mes de noviembre. Las condiciones climatológicas no han permitido arreglarla y eso supone una merma importante para Pajares. La obra de reparación está contratada pero aún no se ha podido ejecutar. De estar funcionando los cañones los kilómetros de pista abiertos serían muchos más. De hecho, ahora solo se puede esquiar en la zona del Cuitu Negru, la más alta de la estación, y quien quiera bajar hasta la base del complejo debe hacerlo, en teoría, en telecabina porque las pistas de las zonas baja e intermedia están cerradas. Con los cañones, todo ese camino estaría cubierto de nieve.

Aun así, eran muchos los que este martes se aventuraban a hacer el recorrido completo, desde la llegada hasta la salida de la telecabina, “eso sí, esquivando piedras”, añadían.

Miguel Moro y Javier Prieto en los bajos de la cafetería de la zona alta de Valgrande-Pajares el primer día de la temporada de esquí

Miguel Moro y Javier Prieto en los bajos de la cafetería de la zona alta de Valgrande-Pajares el primer día de la temporada de esquí / Fernando Rodríguez

Un día espectacular

Los gijoneses Miguel Moro y Javier Prieto fueron de los primeros que se acercaron a esquiar este año. “Las condiciones son increíbles”, decía Moro, que añadía que “aunque haya pocas pistas, el día está espectacular, con la nieve muy guapa”. Ellos son de los que suben a la estación sea como sea, “nublado, con sol, nevando… hay que aprovechar”, remataba Moro.

Bernabé Madera, Juan Riestra, Tino Álvarez y Rodrigo Comero tenían claro que lo más importante del día no era el número de pistas abiertas o el espesor de la nieve. En la cafetería Cuitu Negru, a 1.800 metros de altura y con unas impresionantes vistas, compartían una ración de callos. “Es la única estación de esquí en la que se pueden comer callos”, aseguraba Madera mientras sus compañeros añadían que “además están muy buenos y son más baratos que en Oviedo”. “En realidad nosotros no venimos a esquiar, venimos a comer callos”, aseguraban. Pero era medio cierto porque sí que habían esquiado. Habían aprovechado las primeras horas de la mañana para abrir su particular temporada gastronómico-deportiva. Si para los callos no había ningún pero, para el día de esquí lo veían “un poco limitado”. Los 2,6 kilómetros de pistas se les quedaban cortos “Eso sí, para quitar el mono e ir arrancando la temporada está bien”. Les hubiese gustado más superficie esquiable, “que hubiesen pisado alguna pista más”. Tras dejar vacía la cazuela de barro, en la que como es obligatorio se sirven los callos, se debatían entre si bajar de nuevo en la telecabina o hacerlo esquiando aun sabiendo que se iban a encontrar una gran cantidad de piedras. Por el momento disfrutaban de las vistas en un edificio, obra del arquitecto Carlos Blanco Bescós, que en 2018 recibió en premio Docomomo de arquitectura.

Bernabé Madera, Juan Riestra, Tino Álvarez y Rodrigo Comero comiendo callos en la cafetería Cuitu Negro de Valgrande-Pajares el primer día de la temporada

Bernabé Madera, Juan Riestra, Tino Álvarez y Rodrigo Comero comiendo callos en la cafetería Cuitu Negro de Valgrande-Pajares el primer día de la temporada / Fernando Rodríguez

Más zonas

En el otro establecimiento hostelero de la estación, la cafetería Telesilla, en la parte baja, Covadonga Fernández, una de sus responsables, Covadonga Fernández, estaba “con muchas ganas” de arrancar la temporada. La afluencia de público fue un goteo constante durante toda la mañana. “Para ser el primer día y para ser martes hay bastante gente”, aseguraba.

Fernández repetía el mantra que más se escuchaba en las pistas, “que aguante la nieve y que no tenga que cerrar la estación”.

Después de tantos años sin poder calzarse los esquís y las tablas de snow a primeros de diciembre, con lo poco que había era más que suficiente para que todo el mundo estuviese satisfecho.

Un primer día con sol, cero grados de temperatura, poca gente, ninguna cola y la nieve suficiente para ir entrando en calor y ponerse a prueba con las primeras bajadas.

Ahora todos miran los partes meteorológicos con la esperanza de que para el puente festivo el dominio esquiable sea mayor. De todos modos a partir de este miércoles la oferta de deportes de invierno en Asturias se amplía con la apertura de Fuentes de Invierno. La estación del alto Aller anunciaba para el día 3 de diciembre la apertura de tres pistas (Toneo, Brezales y Pequeño Laurel), con un recorrido esquiable de 0,72 km y espesores de unos 20 centímetros de nieve. Los remontes que se pondrán en servicio son el telesilla Llana´l Fitu, Telesquí Toneo y la Cinta.

No es el inicio de temporada soñado pero tampoco es la pesadilla de los meses de diciembre de los últimos años.

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