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Del corazón del Bronx al de Sevilla: "Soleá" trae a Mieres los bailes del mundo

Fundada hace una década por Sara Silva, la escuela de baile celebró su gala de Navidad con un espectáculo que van del baile urbano al flamenco

Baile urbano baby, el grupo "Cheesecake", este domingo en Mieres.

Baile urbano baby, el grupo "Cheesecake", este domingo en Mieres. / A. Velasco

Andrés Velasco

Andrés Velasco

Mieres del Camino

Si a una persona que no sepa de baile le hablan del estilo urbano, su cabeza se va a las calles de Nueva York, y a chavales y chavalas con gorras, pantalones anchos y realizando movimientos imposibles con su cuerpo. Si le hablan del flamenco, su cabeza se dirigirá seguramente a un tablao andaluz. Pero también podría irse en ambos casos al interior de la escuela de baile Soleá de Mieres, o a algunas de sus aulas, donde más de 150 alumnos entrenan en estas y otras disciplinas desde hace una década. Este domingo, la escuela celebró su gala de Navidad, dividida en dos pases, llenando en ambos el auditorio de la Casa de Cultura de ritmo y pasión.

Sara Silva fue hace diez años la impulsora de "Soleá". La hoy directora del centro explica que "siempre supe que me quería dedicar al baile". Tras estudiar en el Conservatorio de Danza Española, pensó en pasar bailar a enseñar. Estuvo dando clases en otras academias, y en el año 2015, se decidió a abrir la escuela en Mieres con el objetivo, dice, "de dar una oportunidad de bailar y formarse en danza a la gente del concejo".

Ballet infautt, bailando "El jorobado de Notre Dame".

Ballet infautt, bailando "El jorobado de Notre Dame". / A. V.

Estilos

Silva detalla que en Soleá, los niños y niñas (y los que no lo son tanto) tienen la opción de aprender "diversos estilos". Así, en la acadamia mierense se enseña ballet, danza moderna, urbano, sevillanas, flamenco, zumbra, baile latino, show dance o ballet fit. Aunque lo más demandado por la gente es baile urbano y ballet, detalla Silva. De todas estas disciplinas, los alumnos de Soleá se encargaron de dar buena cuenta durante la gala de Navidad, haciendo al público ponerse las manos rojas de aplaudir.

Los grupos de la academia no solo aprenden a bailar, sino que también ponen lo aprendido sobre las tablas en los numerosos campeonatos en los que participan. "Estamos contentos con los resultados que vamos obteniendo, y son grandes experiencias para ellas y ellos". Eso sí, si algún grupo destaca sobre los demás son "Las Lolas", un conjunto de flamenco que ha llegado a ser cuarto en los campeonatos de Europa de la modalidad.

"Foto de familia" de los participantes.

"Foto de familia" de los participantes. / A. V.

Orgullo

En Soleá hay alumnos desde los 3 hasta los más de 70 años de edad. "O hasta que el cuerpo les deje", asegura Silva, que afirma que el bailar no tiene fecha de caducidad. La fundadora y directora de Soléa se emociona al hablar de sus alumnos, y tiene meridianamente que es lo que más orgullosa le hace sentirse de esta década de danza: "Cuando veo a un alumno con el chándal de la escuela por la calle o en la salida de los colegios me hace sentir muy orgullosa, porque eso quiere decir que ese niño o niña se siente a gusto y presume de estar en la escuela", afirma.

Ahora, después de las actuaciones navideñas, comenzarán en primavera las competiciones. Y de ahí, a la gala de fin de curso de San Xuan. En las aulas de "Soleá", ubicadas en un bajo de la calle Alfonso Camín, los alumnos seguirán ensayando para perfeccionar su técnica. Y quien sabe si algún día será quienes bailen en las calles de Nueva York o en los tablaos de Sevilla.

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