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Eric da en la diana (otra vez): el niño de Mieres de 12 años que es una joven estrella de los dardos y subcampeón del mundo sub-16

Con solo 12 años, el mierense ya compite y brilla frente a adultos en grandes torneos internacionales, consolidándose como una de las mayores promesas del deporte de los dardos en España

Eric Ortiz, con los trofeos logrados en el mundial.

Eric Ortiz, con los trofeos logrados en el mundial. / Foto cedida a LNE

Mieres del Camino

A simple vista, Eric Ortiz podría parecer un niño más de doce años: risueño, inquieto, amante de los móviles, de los deportes y de los juegos online. Pero basta con acercarse a cualquier diana que comprobar que, en cuanto pisa la línea de tiro, deja de ser un niño y se convierte en uno de los talentos más prometedores del panorama español de las competiciones de dardos. Su evolución en el último año ha sido tan meteórica que ya no sorprende verlo competir —y ganar— contra adultos, ni recibir invitaciones de torneos internacionales reservadas solo a jugadores destacados. Ya es subcampeón del mundo sub-16.

Su última gran demostración llegó en el macroevento organizado recientemente en La Coruña por Phoenixdarts, donde se reunieron 4.500 jugadores, 500 más que en la edición anterior, a los que se sumaron unos 3.000 acompañantes. Se trata de un campeonato que exige clasificación previa a través de alguna de las ligas oficiales y que se disputó en las modalidades de individual, parejas y equipos, con partidas a 501 y cricket. Un ambiente multitudinario y exigente en el que el Club de Dardos Pika de Mieres acudió con diez representantes.

Eric Ortiz, en plena competición.

Eric Ortiz, en plena competición. / Foto cedida a LNE

Entre ellos brilló especialmente la pareja formada por David Medina y Julio González ( Jota) de Valladolid, que lograron un meritorio subcampeonato en 501 nivel D. Pero la mayor ovación quedó reservada para Eric, que se proclamó subcampeón del mundo sub16 en un torneo donde, según los propios jugadores, “el nivel de los niños fue el más alto de los últimos años”. “Cada vez más jóvenes entrenan con disciplina, se preparan como deportistas y encaran la diana con una profesionalidad impensable hace una década, cuando los dardos se percibían aún como un pasatiempo de bar”, destacan los responsables del equipo mierense.

Eric García, tras la celebración del mundial.

Eric García, tras la celebración del mundial. / Foto cedida a LNE

Un talento precoz con mentalidad adulta

En el caso de Eric Ortiz, la progresión es evidente. Sus entrenadores y compañeros del Club Pika destacan que ha dejado atrás los nervios que lo acompañaban en sus primeros torneos importantes. Ahora domina la presión, disfruta el ambiente competitivo y se exige retos mayores. Tanto es así que, en algunos campeonatos, prefiere renunciar a las categorías infantiles para medirse directamente con adultos. “Quiero superarme y aprender de los mejores”, explican el joven deportista.

Esta madurez lo ha llevado a recibir una invitación especial para competir como jugador estrella en el Open de Elvas (Portugal), donde compartirá escenario con algunos de los mejores tiradores de España y Portugal. Para el joven mierense, es “un honor” formar parte de la delegación española y “una oportunidad para seguir creciendo en un entorno de máximo nivel”.

Eric Ortiz junto a Michael Roman.

Eric Ortiz junto a Michael Roman. / Foto cedida a LNE

Un proyecto ambicioso con la vista puesta en el Mundial

La ambición de Eric no se detiene ahí. Con la mirada ya puesta en el próximo Campeonato del Mundo, planea reunir a los mejores jugadores infantiles del país para formar un equipo capaz de plantar cara a categorías superiores. Su primer paso será en enero, en Santander, donde jugará en parejas junto a Mauro Bolado De Carvalho, uno de los mayores talentos cántabros, en un cuadrante de adultos.

La proyección del joven asturiano no deja de reforzarse. Hace apenas dos semanas, se proclamó subcampeón de España con la selección de Asturias, un logro que consolidó su nombre entre las grandes promesas nacionales. Su carisma también lo ha convertido en una pequeña figura mediática. En el último campeonato fue entrevistado por la Televisión de Galicia y mantiene una estrecha amistad con el reconocido jugador estadounidense Michael Roman, quien incluso le regaló su camiseta oficial de la selección de EE UU. Ambos comparten patrocinio con la marca china Cuesoul, uno de los principales apoyos de Eric junto a K-VSE, Club Dardos Pika y Doctor Barber.

Un deportista que sigue siendo niño

A pesar de los éxitos, Eric conserva intacta su esencia infantil. Entre partida y partida, juega con sus amigos, y en el mundial participó encantado en los retos que propuso el “Mago Salao”, el carismático speaker madrileño del campeonato. Esa naturalidad es, para su entorno, una de sus mayores fortalezas: “Tiene doce años y puede ser lo que quiera ser. Nosotros solo lo acompañamos”.

Julio Javier González Lozano y David Medina Fernandez, con sus premios.

Julio Javier González Lozano y David Medina Fernandez, con sus premios. / Foto cedida a LNE

El impulso del Club Pika y un futuro que ya late en Mieres

El Club de Dardos Pika, al que Eric Ortiz pertenece, se encuentra también en pleno crecimiento y ultima la apertura de una nueva sede en Mieres, un espacio pensado para que cualquier aficionado pueda acercarse, probar, entrenar o unirse a alguno de los equipos del club. Un proyecto que aspira a contribuir a la expansión del deporte en la cuenca del Caudal y a ofrecer un lugar de referencia para jóvenes talentos como Eric.

A su corta edad, Eric Ortiz no solo suma trofeos, destacan desde su entorno: “Suma experiencias, amistades, aprendizajes y una pasión inmensa por un deporte que lo ha conquistado desde niño”. Su trayectoria es la prueba de que los dardos ya no son un juego casual, sino un deporte de precisión, estrategia y disciplina.

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