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Navidad rodante en Langreo con el tren gratuito que recorre las calles del concejo: "Los niños se lo pasan muy bien"

"Nos gusta tanto que vamos a repetir", dicen los niños tras finalizar uno de los viajes del convoy en La Felguera

Niños en el tren navideño de Langreo

Niños en el tren navideño de Langreo / D. O.

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

La Navidad es un viaje hacia la infancia y una de las mejores formas de viajar es en tren, en el tren de la Navidad que estos días recorre las calles de Langreo para alegría de niños y mayores porque no son solo los más pequeños los que disfrutan de esta atracción puesta en marcha por el Ayuntamiento y que viene funcionando desde el 27 de diciembre al 4 de enero, con paradas en Lada, Barros, La Felguera, Sama, Ciaño y Riaño, en horario de 12.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.

Tino Mon junto al tren navideño en La Felguera

Tino Mon junto al tren navideño en La Felguera / D. O.

El tren pasó este viernes el día en La Felguera. Durante todas las fiestas va alternando en los distintos distritos langreanos en horarios de mañana y tarde. A las doce del mediodía del viernes, cuando comenzaba a llover en La Felguera, Tino Mon, de la empresa “Cometa Verde”, llegaba con el convoy formado por una locomotora y dos vagones a la calle Gregorio Aurre, a la altura del quiosco de la música del Parque Dolores F. Duro, el Parque Viejo de La Felguera. Justo antes de que aparcar ya se había formado una pequeña cola de niños, la mayor parte del grupo del taller de conciliación navideña que reúne en el colegio de Turiellos a pequeños de todo el concejo.

Niños esperando a subirse al tren navideño en La Felguera

Niños esperando a subirse al tren navideño en La Felguera / D. O.

Mon y su ayudante les iban abriendo las puertas de los vagones mientras explicaban que el recorrido tiene una duración de entre diez y quince minutos. El tren va del Parque Viejo a la rotonda de acceso a Sama y regresa atravesando buena parte de La Felguera. A los niños de Turiellos el viaje se les debió hacer corto “porque lo vamos a hacer otra vez”, celebraban al regresar del primer recorrido de la mañana. Caras pintadas, gorros navideños, jerséis de lana y muchas sonrisas entre los viajeros que llenaban prácticamente todos los asientos.

Pasajeros subiendo al tren navideño en La Felguera

Pasajeros subiendo al tren navideño en La Felguera / D. O.

“Los niños lo pasan muy bien, son muy divertidos”, certificaba el maquinista que sonreía mirando a sus viajeros. Mon lleva años conduciendo el tren navideño y lo hace con la pasión de un paje o de un ayudante de Papa Noel, según las fechas sean más cercanas a Nochebuena o a Reyes. Y también lo hace cargado de comprensión, “porque por la tarde esto se llena de adolescentes que se ponen en los últimos asientos a comer pipas y hacer el tonto”. Cosas de la edad que en Navidad se perdonan más. Incluso a los mayores, que también los hay que no se resisten a dar un paseo en tren por las calles de su pueblo.

“Mira, como hace el tren, chu-chu”, le decía un padre a su hijo, al que llevaba en brazos, poco antes de subirse al vagón. Los pequeños son los que más disfrutan de esta actividad. “Nos gusta mucho”, reconocían al unísono los que iban sentados en el primero de los asientos a punto de iniciar el segundo recorrido de la mañana. Tanto les gustó que no se bajaron, “vamos a hacerlo otra vez, así que imagínate”, decía una de las monitoras del taller de Navidad.

Mañana fría

Una mañana fría de invierno, con la lluvia cada vez más intensa sobre las calles de La Felguera, con olor a castañas asadas que salía de uno de los puestos del mercadillo del Parque Viejo.

El tren es para los más pequeños un clásico de estas fechas y para los mayores, principalmente abuelos, una forma de mantener entretenidos a los críos durante las vacaciones escolares. Este viernes los nervios eran por el paseo en el tren de Mon pero poco a poco se irán acrecentando con la cercanía de la llegada de los Reyes Magos, pero ese es otro viaje, aún mucho más intenso, a la infancia de niños y mayores.

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