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Despistes fatales y señales que ven confusas: los expertos piden cursos de reciclaje para los conductores de edad avanzada para evitar accidentes de coches a contramano

Los especialistas vinculan estos siniestros más con descuidos ligados al factor humano que con deficiencias en la propia red de carreteras

Los dos coches siniestrados en Lena en 2019, en el lugar del suceso, momentos después del terrible accidente

Los dos coches siniestrados en Lena en 2019, en el lugar del suceso, momentos después del terrible accidente / SEPA

Mieres del Camino

La vecina de Llanes de 76 años que perdió la vida el pasado 30 de diciembre tras empotrar su coche frontalmente contra un autobús de escolares de Pola de Lena había accedido previamente a la Autovía del Cantábrico en dirección contraria. Este tipo de peligrosos despistes son mucho más frecuentes de lo que cabría esperar y los expertos los vinculan más con descuidos ligados al factor humano que con deficiencias en la propia red de carreteras o en la señalización de acceso a las vías rápidas de doble dirección.

Los técnicos consultados por este diario apuntan que las conexiones con autovías y autopistas están, por lo general, adecuadamente reguladas y señalizadas. El problema es que muchos conductores, sobre todo los de edad avanzada, encuentran en ocasiones dificultades para adaptarse a los cambios en la distribución vial y a las modificaciones en los formatos de señalización.

Despistes con consecuencias fatales

Los accesos indebidos en sentido contrario a autovías y autopistas son una de las situaciones más peligrosas que se producen en la red viaria, ya que suelen desembocar en colisiones frontales de consecuencias fatales. Aunque su frecuencia no es elevada en términos estadísticos, cada suceso tiene un alto impacto por la gravedad de los accidentes que provoca.

La Dirección General de Tráfico insiste en que la señalización vertical y horizontal en estos puntos cumple con los estándares europeos, lo que refuerza la tesis de que el origen del problema está en la percepción y la reacción del conductor.

La falta de reciclaje al volante

Rubén Castro, presidente de la Unión de Empresarios de Autoescuelas de Asturias (UEAS), señala que “la experiencia nos dice que algunas personas mayores, si bien siguen capacitadas para conducir, presentan problemas a la hora de interiorizar cambios en la señalización”. Castro recuerda que “constantemente se producen pequeños cambios en los modelos de las señales y eso hace que personas que se pasan décadas conduciendo sin reciclaje puedan sufrir despistes fatales con asiduidad”.

A su juicio, la DGT es consciente de esta situación, pero “la cuestión es quién pone el cascabel al gato”. El responsable de las autoescuelas asturianas considera conveniente implantar algún tipo de curso de reciclaje periódico: “No se trata de generar más gastos, sino de buscar fórmulas para mejorar la adaptación a los cambios”. Como ejemplo, apunta que muchos conductores de edad avanzada reducen voluntariamente su radio de movilidad y evitan desplazamientos largos o por entornos desconocidos.

La carretera no falla, el conductor sí

En la misma línea se expresa José Luis López, expolicía municipal de Mieres y autor de numerosas publicaciones sobre seguridad vial. “El problema está en los despistes y las distracciones, no en la carretera”, afirma con rotundidad. López considera que “la señalización en los accesos a las autovías es difícilmente mejorable: es clara y suficiente”, aunque admite que el error humano “es imposible de erradicar por completo”.

No obstante, sí ve margen de mejora en algunos carriles de aceleración, ya que “muchos están limitados a 60 kilómetros por hora, lo que dificulta la adaptación a la velocidad del tráfico”. En su opinión, una señalización más clara del límite real al incorporarse podría evitar interpretaciones erróneas y situaciones de riesgo.

Un milagro en la Autovía del Cantábrico

En el caso del accidente de Llanes, la única víctima fue la conductora del vehículo que circulaba en dirección contraria. Los 45 escolares que viajaban en el autobús y sus monitores apenas sufrieron contusiones leves. Fue gracias, entre otras cosas, a la pericia del conductor del autocar, que logró mantener el vehículo en la calzada, sin volcar, cuando se encontró con el turismo de frente mientras adelantaba a un tráiler. “Un milagro”, reconocen las familias.Pero no siempre hay tiempo para reaccionar.

El Caudal, escenario de tragedias

En los últimos años se han producido graves accidentes en la comarca del Caudal provocados por la conducción en sentido contrario. A los despistes se suma la temeridad de los llamados kamikazes, que por distintos motivos ponen en riesgo su vida y, lo que es peor, la del resto de usuarios de las carreteras.

Uno de los siniestros más graves tuvo lugar en septiembre de 2022 en la autovía A-66, a la altura de El Caleyo, en Ribera de Arriba. Un turismo irrumpió en la vía en sentido contrario y provocó un brutal accidente con cuatro vehículos implicados. Falleció Juan José Fernández Jiménez, vecino de Mieres de 40 años, que se dirigía a trabajar a Grado. El impacto, al encontrarse de frente con el coche infractor mientras adelantaba a un camión, fue mortal y causó una profunda conmoción social.

Fiesta, huida y muerte

El segundo accidente que marcó a la comarca se produjo en marzo de 2019 en Lena y tuvo un componente claro de temeridad. Un joven de 23 años, que regresaba de una noche de fiesta en Moreda, circulaba en dirección contraria por la A-66 tras saltarse un control de la Guardia Civil. Su huida terminó en tragedia al chocar frontalmente con el vehículo de José Ramón Fernández, “Pepe el Zancas”, un jubilado de 67 años que había salido de casa para ir a pescar. Ambos murieron en el acto.

Riesgos evitados por poco

El recuento de víctimas podría haber sido mucho mayor, ya que otros episodios se saldaron sin daños personales pese al evidente riesgo generado. En 2014, un conductor recorrió más de seis kilómetros en sentido contrario por la Autovía de Mieres mientras grababa su acción con una cámara, aparentemente con la intención de difundirla en redes sociales.

Más recientemente, la presencia de otro kamikaze obligó a cortar la Autovía de la Plata en el túnel del Padrún, y en noviembre de 2024 un conductor fue interceptado en la Autovía Minera tras circular varios kilómetros en sentido contrario bajo los efectos del alcohol y la cocaína.

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