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Leo, el asturiano de 5 años que ya es una promesa gastronómica en Youtube: "Cocino caserito y saludable"

Entre risas, vídeos y recetas caseras, Leo Roca, un niño de Villapendi, demuestra que la tradición culinaria también se aprende jugando

El cocinillas más joven del valle: Leo pone sabor al futuro de Turón

A. D./ D. M.

Turón (Mieres)

A los turonenses les gusta comer bien. Por algo el valle presume de unas de las jornadas gastronómicas más conocidas de España, con el pote asturiano como reclamo. En este enclave marcado por la historia industrial y el apego a lo propio, la cocina tradicional ha sobrevivido en las casas, transmitida de abuelas a hijas y nietos. La continuidad de este acervo parece hoy garantizada en Villapendi de la mano de Leo Roca Sánchez, un pequeño cocinero de solo cinco años que empieza a hacerse un hueco —y un nombre— entre fogones, concursos y redes sociales.

Aprender jugando desde muy pequeño

Leo lleva madera de chef hasta en su nombre, ya que comparte apellido con los hermanos Roca, que dirigen El Celler de Can Roca, restaurante catalán que en 2013 y en 2015 fue considerado el mejor del mundo. Este niño de Mieres cocina desde que apenas levantaba un palmo del suelo. “Empezamos con año y medio, casi dos, haciendo de todo: galletas, empanadas, roscón de Reyes, guisos…”, explica su madre, Esther Sánchez, principal cómplice de esta afición temprana. Lo que comenzó como un juego compartido en casa fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una rutina familiar ligada a la cocina y a la creatividad.

De la cocina de casa a las redes sociales

Madre e hijo empezaron a grabar vídeos cocinando y a compartirlos en redes sociales, donde la naturalidad y el entusiasmo de Leo no tardaron en llamar la atención. “Ahora la gente nos para por la calle para preguntarnos qué vamos a cocinar ese día”, cuenta Esther. Los vídeos, divertidos y cercanos, han convertido al pequeño en una figura reconocible en el valle.

Leo Roca Sánchez, cocinando en su casa subido a un taburete.

Leo Roca Sánchez, cocinando en su casa subido a un taburete. / D. M.

Premios que saben a esfuerzo

El salto a los concursos llegó casi de manera natural. Ambos participan en certámenes locales de cocina, con resultados destacados. Esther se alzó con el primer premio en el apartado dedicado a las madres de Turón Chef, mientras que Leo comenzó a sumar reconocimientos propios. En el último concurso de Carnaval de frixuelos ganó dos de las tres categorías, y en el certamen de postres navideños obtuvo el segundo premio entre quince participantes adultos.

El prometedor cocinero es un seguidor entregado a Marcos Cienfuegos, el cocinero local que está al frente de "Bocamina", el exitoso evento gastronómico que promueve el Ayuntamiento de Mieres y que ha conseguido un reconocimiento unánime como experiencia sensorial. Leo ha plantado incluso alguna idea para potenciar el certamen, con una edición "junior".

Leo Roca Sánchez, con su madre Esther, cocinando en su casa.

Leo Roca Sánchez, con su madre Esther, cocinando en su casa. / D. M.

Cocinar, probar y disfrutar

Para Leo, cocinar es sobre todo diversión. “Me gusta porque hacemos cosas divertidas, grabamos vídeos y hacemos cosas graciosas”, explica. Pero también hay placer en el resultado: “Me gusta probar lo que cocino y me gusta mucho comer”, añade con total sinceridad.

Entre sus platos preferidos están los tortos con picadillo y salsa de queso, además de pizza y perritos calientes. Eso sí, todo “caserito y saludable”. En casa, incluso, elaboran las salchichas y el pan, reforzando una manera de cocinar ligada al cuidado y al producto.

La tradición que mira al futuro

Leo recuerda con precisión los platos con los que han ganado concursos, como el canutillo de Turón en Navidad o los frixuelos normales y dulces en Carnaval. Y no olvida el premio final: “Una cena o una comida… y vamos todos”.

En un valle donde la gastronomía es identidad, memoria y orgullo, Leo representa algo más que una curiosidad simpática. Es la prueba de que la tradición no solo se conserva, sino que se transmite y se renueva, cucharón en mano y con una sonrisa.

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