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El caso de las niñas de Langreo con una discapacidad del 78% que piden una parada de bus escolar más cerca de casa: Educación "revisará" el expediente

La Consejería asegura que "se va a revisar el expediente de estas alumnas para comprobar si cumplen las condiciones para que puedan disponer del servicio de transporte que solicitan"

Las menores, con la madre de una de ellas, junto al transporte escolar. | LNE

Las menores, con la madre de una de ellas, junto al transporte escolar. | LNE

Langreo

La Consejería de Educación "revisará" el caso de las dos menores de Langreo, con movilidad reducida y con un grado de discapacidad del 78 por ciento, que piden, junto a sus madres, que se habilite una parada de transporte escolar más cerca de casa. Las niñas residen en La Foyaca y hay un tramo de 400 metros hasta la parada del barrio de La Joécara en la que las dos escolares, de diez y nueve años, tienen que coger el bus. Las madres denuncian que se trata de una carretera sin aceras, con un notable deterioro y que encierra "mucho riesgo de caídas y de atropello" para las pequeñas.

Las familias llevan un año reclamando una solución a la Consejería de Educación y al Consorcio de Transportes de Asturias (CTA). Han logrado que se involucre en el caso el Defensor del Pueblo, que ha solicitado la remisión urgente de toda la documentación. En esta lucha, parece haberse abierto una ventana de esperanza, ya que la Consejería de Educación ha asegurado a este diario que "se va a revisar el expediente de estas alumnas para comprobar si cumplen las condiciones para que puedan disponer del servicio de transporte que solicitan".

Discapacidad

Las dos niñas son compañeras en el colegio de educación especial Juan Luis Iglesias Prada, de Sama. Ambas tiene un grado de discapacidad del 78 por ciento y están diagnosticadas de Síndrome de Angelman. Se trata de un "severo trastorno neurológico que conlleva problemas de movimiento y equilibrio, como son la ataxia al caminar (rigidez, torpeza y pérdida de coordinación) con el consecuente riesgo de caída continua; retraso general del desarrollo; y retraso cognitivo", entre otras complicaciones, explican sus familias.

Debido a un cambio de domicilio a La Foyaca, las dos madres pidieron en enero del pasado año que se habilitara una nueva parada más próxima a este núcleo que la existente en La Joécara, a unos 400 metros, ya que, "a las necesidades que las niñas tienen, hay que añadir el trayecto que se les obliga a realizar: sin aceras, completamente irregular, con pendiente pronunciada y con circulación continua de vehículos en ambos sentidos. Por lo que existe mucho riesgo de caídas y un elevado riesgo de atropello".

La solicitud fue denegada por el Consorcio de Transportes y la Consejería de Educación, al estimar que la parada pedida está "fuera de ruta y que no se cumplían los criterios necesarios para ella", expuso Sheila Fernández, madre de una de las menores, que también ha puesto el caso en conocimiento de las consejerías de Movilidad, Educación y Cohesión Territorial del Principado; la Mancomunidad del Valle del Nalón; el Ayuntamiento de Langreo e incluso el Defensor del Pueblo.

Resolución

En los escritos remitidos a la Administración se argumenta que, en la resolución que regula la prestación del servicio de transporte escolar, se establece que no puede haber dos paradas separadas por menos de quinientos metros, si bien aparece recogida una excepción para el alumnado con discapacidad. Estudiantes "con necesidades educativas especiales asociadas a discapacidad física de tipo motórico". Ahora la Consejería de Educación ha anunciado que revisará el expediente.

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