Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

"Fútbol andando", el deporte de moda que triunfa entre los mayores de Langreo: "Aquí lo único que corre es el balón"

En apenas un mes un total de 24 personas se han apuntado a la actividad

VÍDEO: Riaño, pionero en el fútbol caminando

J.A.

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

Langreo juega en otra liga y en cuanto Molina (Rafael) toca el silbato queda claro que “aquí lo único que corre es el balón”. El árbitro manda y los jugadores obedecen, eso sí, cuestionando con vehemencia sus decisiones. Molina marca las reglas: “No se puede correr, no puede haber ningún tipo de contacto entre jugadores y no se pueden dar más de tres toques por persona al balón”. Es lo fundamental del deporte que se ha puesto de moda entre los mayores de Langreo, el fútbol andando. También hay un requisito de edad, tener más de 60 años. A partir de ahí, lo importante es pasar un rato -20 minutos por tiempo- haciendo deporte y riéndose mucho. Lo resume muy bien Enma García, “una chavala”, como dice ella, de 77 años. Suele participar en las actividades del centro social de Riaño. “Tengo un grupo de baile, salgo a caminar, a hacer la compra…”, pero también “desde la pandemia hacía cosas por la mañana y por la tarde me quedaba en el sofá”. Ahora está más activa que nunca “me levanto a las ocho de la mañana y antes no salía de la cama hasta las diez”. Desde hace un mes tiene una cita los martes a las 11.00 horas para jugar al fútbol en el polideportivo de Riaño. “Es un día a la semana pero tenían que ser dos porque esto nos ayuda mucho, nos sirve para todo, movemos el cuerpo y hacemos amigos”. Esas son las dos claves del “fútbol andando”, combatir el sedentarismo y la soledad no deseada de las personas mayores.

Una propuesta de éxito

Primitivo López, presidente del centro social, está sorprendido por la buena acogida de la actividad. “Hacemos muchas cosas, pilates, gimnasia, mindfulness, de todo y desde el Ayuntamiento, a través del consejo de mayores nos propusieron hacer lo del fútbol andando”, explica. El resultado ha sido sorprendente. En tan solo un mes -este martes era la cuarta cita- se han apuntado 24 personas, buena parte de ellas mujeres. En principio la actividad solo se está desarrollando en Riaño pero si algún mayor de otro distrito langreano quiere apuntarse, no tendrá ningún problema, incluso el Ayuntamiento se hará cargo del transporte si es necesario. La idea es implantarlo en Ciaño y La Felguera y más adelante, si todo sigue a este ritmo se podría organizar un campeonato langreano de “fútbol andando”. “Hay competiciones pero nosotros por ahora lo que buscamos es hacer un poco de ejercicio y pasarlo bien”, apunta Primitivo López.

No hay duda de ninguna de las dos cosas. Cuando Molina señala el fin del primer tiempo las jugadoras y los jugadores “corren” a la banda a buscar su botella de agua. “Parece que no, pero esto cansa bastante”, dice uno de ellos.

Correr supone una falta

Las normas están para cumplirlas y los jugadores se lo toman muy en serio, pero el árbitro más. Molina va apuntando en una libretina las faltas cometidas por cada equipo. Es falta correr, tocar al contrario, lanzar el balón por encima de los hombros, darle con la cabeza o entrar en el área, territorio exclusivo de las porteras. Con cinco faltas se pita penalti. Además, el juez repite constantemente: “con cuidado, no tires fuerte, respeto”.

El árbitro señala una de esas faltas y echa mano a su libreta y a su boli. Enma levanta el dedo acusador y reta a Molina: “Sácame tarjeta, sácamela”. El juez se pone serio, pero en pocos segundos a los dos se les escapa la risa. De eso se trata, de reírse y de compartir. En otro lance del juego hay contacto entre un hombre y una mujer, “es que las mujeres somos más débiles”, dice una. Enma salta como un resorte: “¿Desde cuándo somos débiles las mujeres?”.

Jugadas de pizarra, carreras involuntarias que son sancionadas, y goles. Así pasan la mañana los mayores langreanos, jugando al fútbol sin poner en riesgo su salud. Además, como señala otra de las jugadoras, María de las Candelas Curto, “aquí nos divertimos mucho, socializamos, pero también nos sirve para ir menos al médico”.

Sumado todo eso, lo importante es que los mayores de Langreo no se queden fuera de juego.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents