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Nicanor López Brugos, eterno en Mieres: un busto honrará la memoria del que fuera parróco de la villa durante medio siglo, "un arquitecto de la convivencia"

El homenaje al histórico sacerdote se financiará mediante una cuestación popular y cuenta con el impulso de amigos del religioso y del Orfeón de Mieres

Nicanor López Brugos, en el Puerto Pinos.

Nicanor López Brugos, en el Puerto Pinos. / LNE

Mieres del Camino

El rostro serio pero afable, de sonrisa discreta, que durante décadas estuvo asociado a la iglesia de San Juan de Mieres volverá pronto a recibir a quienes acudan al principal templo de la ciudad o simplemente paseen por los alrededores. El cura Nicanor López Brugos, fallecido en 2018, tendrá un busto dedicado a su memoria que se ubicará entre la iglesia y la plaza de Requejo, como reconocimiento a una figura clave en la historia social, religiosa y cívica del concejo.

Un grupo de amigos de Nicanor López, encabezado por Fernando Delgado, cronista oficial de Morcín; el exalcalde de Morcín Juan Riosa; y el artista Manuel García Linares, mantuvieron este martes una reunión con el alcalde de Mieres, Manuel Ángel Álvarez, en la que se establecieron los detalles de un homenaje que se ha pospuesto durante más de un lustro. El retrato escultórico que se colocará junto a la iglesia de San Juan será sufragado a través de una cuestación popular.

Por la izquierda, Manuel Linares, Fernando Delgado, Manuel Ángel Álverez, Eustaquio Álvarez (Orfeón de Mieres) y Juan Rionda.

Por la izquierda, Manuel Linares, Fernando Delgado, Manuel Ángel Álverez, Eustaquio Álvarez (Orfeón de Mieres) y Juan Rionda. / David Montañés

“Don Nicanor tenía muchos amigos y hemos preferido que este proyecto responda al pequeño apoyo de muchos que a una gran aportación de unos pocos”, explicó Fernando Delgado, subrayando el carácter colectivo y ciudadano del homenaje. En las próximas semanas se darán a conocer los detalles concretos del proyecto, que inicialmente contará con el impulso del Orfeón de Mieres como colectivo tractor de la iniciativa. El objetivo es lograr la implicación de toda la sociedad civil, a través del movimiento asociativo, tanto vecinal como cultural.

Persona comprometida y valiente

El alcalde de Mieres destacó la dimensión humana y social de López Brugos, al que definió como “una persona imprescindible en la historia reciente de Mieres”. “Fue una persona comprometida y valiente, que estuvo al lado de los más débiles siempre, y sobre todo en los tiempos más difíciles”, señaló Manuel Ángel Álvarez. En su valoración, el regidor remarcó que Nicanor representó “el referente de una iglesia coherente, cercana y comprometida con la justicia y la cohesión social, que nunca fue ajena a las demandas sociales”.

Para el alcalde, la huella de López Brugos trascendió ampliamente el ámbito estrictamente religioso. “Su verdadera parroquia no terminaba en los muros de la iglesia de San Juan, se extendía por todas las calles de Mieres. Forma parte, por mérito propio, de la historia de este concejo”, afirmó. Álvarez lo definió también como “un arquitecto de la convivencia, capaz de unir a creyentes y no creyentes bajo el lenguaje común del respeto, la solidaridad y la justicia social”.

El espacio elegido para colocar el busto que recordará a Nicanor López, frente a la iglesia de San Juan.

El espacio elegido para colocar el busto que recordará a Nicanor López, frente a la iglesia de San Juan. / David Montañés / D. M.

Referente social

Nacido en León, Nicanor López Brugos llegó a Mieres en 1962, tras un breve paso por Riosa, en un momento en el que el concejo se adentraba en una etapa especialmente dura marcada por la reconversión industrial. La caída de la Fábrica de Mieres y, posteriormente, el cierre de las explotaciones mineras, sacudieron profundamente el tejido económico y social del municipio. En ese contexto, el sacerdote se convirtió en una referencia para el movimiento obrero y para amplios sectores de la población.

La iglesia de San Juan fue durante años espacio de encuentro, refugio para reuniones, asambleas y debates, y altavoz de reivindicaciones democráticas en los últimos años del franquismo y en la transición. López Brugos asumió un papel activo, siempre desde su conciencia, lo que le valió tanto un enorme respeto social como controversias dentro y fuera de la propia Iglesia.

Con el busto que se instalará junto al templo, Mieres quiere dejar constancia física y simbólica de una figura que marcó a varias generaciones. El homenaje pretende ser, además, un gesto colectivo de gratitud hacia un sacerdote que entendió su labor más allá del púlpito y que hizo de la cercanía, el compromiso social y la defensa de la dignidad humana los pilares de su vocación.

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