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Las empresas vinculadas a Valgrande-Pajares han dejado de ingresar 575.000 euros por los constantes cierres de la estación de esquí

Veinte colegios han cancelado sus semanas blancas y la Diputación de A Coruña anuló un contrato de más de 200.000 euros

Clamor en Pajares para cesar a la directora general de Deportes: usuarios y empresarios pierden la paciencia con la gestión de la estación tras un polémico cierre por viento

D. Montañés

David Orihuela

David Orihuela

Pajares (Lena)

La estación de esquí y montaña de Valgrande-Pajares, en Lena, está viviendo una de las temporadas más conflictivas de los últimos años, inmersa en la polémica por su gestión, algo que se traduce en un perjuicio económico que ya supera el medio millón de euros.

Valgrande-Pajares solo ha abierto el 36 por ciento de los días esquiables desde el pasado 2 de diciembre. De las 53 jornadas que contaron con nieve suficiente para el esquí, 19 transcurrieron con la estación cerrada o limitada a la cinta de la zona baja. Este balance se debe a 16 jornadas de cierre atribuidas al viento y 3 por averías técnicas, una inactividad que contrasta con la de estaciones cercanas como Fuentes de Invierno (Aller), donde la frecuencia de apertura ha sido notablemente superior en el mismo periodo.

Según los datos recabados por los concesionarios de Valgrande-Pajares (escuela de esquí, alquiler, hostelería..) y aportados por la Asociación Nieve y Montaña de Asturias —entidad que integra a empresarios de Asturcentral, concesionarios, clubes deportivos y asociaciones vecinales—, esta sucesión de cierres ha provocado un impacto económico que supera los 575.000 euros, un dinero que han dejado de ingresar en recaudación de servicios directos (venta de forfaits, alquiler de material, cursillos, noches en alojamientos de la estación, comidas y cenas). Es un montante económico con el que se contaba y que las empresas no han ingresado.

Esquiadores en Pajares, esta temporada.

Esquiadores en Pajares, esta temporada. / LNE

Semanas Blancas

El programa de semanas blancas en Valgrande-Pajares es el más perjudicado y el que más daño ha causado. Solo en las dos últimas semanas de enero se han perdido un total de 2.484 jornadas de esquí de semanas blancas, cálculo realizado en base a los colegios que habían reservado y luego cancelado y al número de alumnos inscritos. Ello ha supuesto una pérdida de recaudación solo en esos 15 días de 183.816 euros. Además, previamente se había perdido un importante contrato con la diputación de La Coruña que ha dejado de enviar a 700 colegiales a Valgrande-Pajares en periodos de 4 días, con una perdida adicional de 207.200 euros. En estos 15 días se ha perjudicado también a los colegios y sus alumnos que, con desilusión, veían cancelarse su esperada semana blanca: 15 colegios se han visto afectados en este periodo de tiempo. En lo que llevamos de febrero, otros 5 centros han cancelado su estancia.

Extrapolando los datos hasta principios de enero, la asociación fija la cuantía en no menos de 575.000 euros de recaudación perdida en servicios directos, a los que habría que añadir otros servicios en el Valle, para los usuarios no vinculados a las semanas blancas, así como todos los ingresos indirectos de los proveedores y las pérdidas de recaudación fiscal y cotizaciones de las administraciones. Las cancelaciones de esos 20 colegios podría tener graves consecuencias en el medio plazo, ya que las semanas blancas, según los concesionarios, estaban generando "entre 40 y 50 empleos" solo en los servicios de cafeterías, alquileres, alojamientos de la estación y escuela de esquí.

VÍDEO: Valgrande Pajares inicia su temporada de esquí

David Orihuela

Anemómetros que no funcionan

La mayor parte de los días que Valgrande-Pajares no ha abierto sus instalaciones o lo ha hecho con grandes limitaciones ha sido a causa del viento. La Asociación cuestiona la recurrencia de los cierres por motivos meteorológicos. La crítica se centra en la telecabina, una instalación moderna diseñada para soportar vientos de entre 68 y 79 kilómetros por hora. Sin embargo, se denuncia que los sensores de viento (anemómetros) de este remonte se mantienen inoperantes, lo que impediría que el sistema automatizado gestione las paradas de forma eficiente y ajustada a la realidad climática que registra la AEMET. Además, se señala que la oferta de la estación se ha visto mermada por la inactividad de tres remontes —dos telesquís y una cinta— que no han funcionado en toda la temporada, impidiendo que exista una alternativa al cierre de la telecabina.

La situación ha generado un profundo malestar entre los abonados, quienes denuncian que incluso en días de apertura parcial, el remonte principal para principiantes, la silla del Brañillín, permaneció cerrado al menos durante 9 jornadas. Para la Asociación Nieve y Montaña, esta "errática gestión" en Valgrande-Pajares, y apuntan directamente a la Dirección General de Deportes del Principado, “no solo erosiona la credibilidad de Pajares como destino turístico, sino que asesta un golpe crítico a la principal industria de una comarca necesitada de estabilidad y dinamismo”.

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