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Un símbolo de la Asturias industrial que se va a restaurar: las obras en el refrigerante de Valnalón, a punto de comenzar

Los trabajos en el Museo de la Siderurgia de Langreo costarán 747.992 euros y son sufragados por el Plan Turístico de la Mancomunidad

El refrigerante del Musi, en Valnalón.

El refrigerante del Musi, en Valnalón. / LNE

Luisma Díaz

Luisma Díaz

Langreo

La mejora del Museo de la Siderurgia (Musi), que incluye la restauración del emblemático refrigerante, uno de los símbolos de Langreo, está a punto de comenzar. La Mancomunidad del Valle del Nalón, encargada de tramitar las obras -incluidas en su plan turístico comarcal- ha adjudicado los trabajos a la empresa ASCH Infraestructuras y Servicios. Se trata de una inversión de una inversión de 747.992 euros, con un plazo de ejecución de dos meses.

El plan de sostenibilidad turística del Valle del Nalón está financiado con cuatro millones de euros procedentes de fondos europeos, de los que 835.000 euros corresponde al Musi. Las labores se centrarán en la rehabilitación del antiguo refrigerante que alberga el equipamiento cultural, si bien no se recuperarán más edificios para ampliar el actual espacio expositivo. Lo que sí se hará es instalar un vallado exterior, "que delimitará el recinto del museo", y se "adecuarán espacios expositivos exteriores", en los actuales jardines circundantes. La valla que delimitará la zona tendrá 165 metros lineales, y se actuará sobre 1.382 metros cuadrados de jardines.

La restauración del refrigerante, que según el proyecto "emerge como un elemento de gran valor simbólico para la identidad de La Felguera", se realizará en cinco fases: la limpieza y saneamiento biológico (eliminando vegetación, hongos, algas), la reparación del soporte, el tratamiento de armaduras de acero, la reparación volumétrica con mortero en los puntos sean necesarios y el acabado y protección con pintura anticarbonatación. La envolvente de hormigón del refrigerante cuenta con una superficie total de 9.274 metros cuadrados.

Apertura

El Museo de la Siderurgia se abrió en 2006 en un espacio, el antiguo refrigerante de la factoría de Duro en Valnalón, que fue ideado en un primer momento como centro de recepción de un futuro museo más grande. Las previsiones iniciales no llegaron a cuajar. Además de la restauración del refrigerante y el vallado, también se exhibirán dos antiguas máquinas ferroviarias que ya han sido reparadas, la locomotora Pedro Duro y la grúa «La Leona». Con las obras de urbanización de los terrenos liberados del soterramiento de Langreo, que crearán un gran bulevar donde antes estaban las vías que partían en dos La Felguera, esta zona de Valnalón estará mucho más integrada en el casco urbano.

Gestión

La gestión del Musi corre a cargo de la UTE Sadim-Global, la unión de empresas que se hizo con el contrato para la gestión conjunta del Ecomuseo Minero del Valle de Samuño y del Museo de la Siderurgia. La UTE que explota los dos equipamientos culturales recibe 170.000 euros anuales del Consistorio y de la Fundación Musi, aunque esa cuantía se reduce en el caso de no cumplir con el mínimo exigido de visitas. A esta cifra se suman las ventas de entradas, de souvenirs y los ingresos de los bares de ambas instalaciones, así como de otras actividades, entre las que figura la organización de eventos.

El refrigerante del Museo de la Siderurgia.

El refrigerante del Museo de la Siderurgia. / L. M. D.

El objetivo que se marcó el Ayuntamiento al unificar la gestión de los dos espacios museísticos fue optimizar recursos y obtener un mayor flujo de visitas. El mínimo de visitantes fijado para el Ecomuseo Minero Valle de Samuño es de 21.000 y para el Museo de la Siderurgia, de 2.500. Si se llega o rebasa esa cifra, la empresa percibe por el primero 120.000 euros y 50.000 por el segundo.

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