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Pedro de Silva: "La minería forjó una dignidad colectiva que define el carácter de los asturianos"

El expresidente del Principado presentó en Ciaño sus memorias dialogadas "Lo que queda a la espalda" junto a César Iglesias, Melchor Fernández Díaz e Isabel Rivera

De izquierda a derecha; Isabel Rivera, presidenta de Cauce del Nalón; Melchor Fernández, exdirector de LA NUEVA ESPAÑA; César Iglesias, escritor de la autobiografía y Pedro de Silva, expresidente del Principado.

De izquierda a derecha; Isabel Rivera, presidenta de Cauce del Nalón; Melchor Fernández, exdirector de LA NUEVA ESPAÑA; César Iglesias, escritor de la autobiografía y Pedro de Silva, expresidente del Principado. / David Cabo

Ciaño

La gira de presentaciones de "Lo que queda a la espalda", las "memorias dialogadas" de Pedro de Silva con el periodista César Iglesias, llegó a la Casa de la Buelga de Ciaño, después de pasar por Gijón, Oviedo y Avilés. El expresidente del Principado aprovechó el encuentro con los vecinos de la cuenca del Nalón para recordar la importancia que tuvo el movimiento obrero en su etapa al frente del Ejecutivo regional y todo lo que le aportó como "palanca" de negociaciones. Le acompañaron César Iglesias; Isabel Rivera, presidenta de Cauce del Nalón, y Melchor Fernández, exdirector de LA NUEVA ESPAÑA.

"Vivo de la literatura, como de la abogacía y cargo con la biografía". Esas fueron las palabras que empleó Pedro de Silva para definirse ante el centenar de asistentes que se acercaron a Ciaño. Confesó abiertamente que "la angustia por la evaporación de la historia" fue lo que le motivó a escribir "Lo que queda a la espalda" y, además de repasar la historia de la elaboración del libro, estrechó el cerco de su discurso sobre la relación que mantuvo con las cuencas asturianas durante sus mandatos.

"La minería es el gran legado de la Asturias moderna en el ámbito económico, pues fue gracias a ella y a la industria que se desarrolló a partir de su impulso que la región pudo transformar su destino, ya que de otro modo habría seguido siendo una de las más pobres de España; y en el plano social dejó también una huella profunda, porque a través de luchas, a veces duras y otras marcadas por el esfuerzo constante, forjó una dignidad colectiva que define el carácter de los asturianos y que se percibe con especial claridad en sus primeras conquistas sociales", explicó de Silva.

Recordó que, en su época al frente del Ejecutivo, cada comunidad autónoma tenía diferentes bazas para negociar con el Gobierno. Andalucía representaba un número significativo de votos por su población, Cataluña utilizaba la sublevación independentista como una amenaza y Asturias, con Pedro de Silva en la presidencia, encontró en el movimiento minero una "palanca" en las negociaciones que acabó jugando un papel "fundamental" para los intereses de la región.

Durante su intervención y después de repasar la relación "tan especial" que le une al expresidente del Principado, Melchor Fernández recordó la importancia que tuvo en su momento impulsar el Programa Nacional de Interés Comunitario y apodó cariñosamente la autobiografía (un volumen de casi mil páginas) como "el tocho". Pedro de Silva reconoció estar "muy orgulloso" de aquella medida, una de las primeras que impulsó, y también aprovechó para agradecer a Melchor Fernández y a José Manuel Vaquero, exdirector general de LA NUEVA ESPAÑA, presente entre el público, por la oportunidad que le brindaron abriéndole las puertas del periódico.

Gimena Llamedo y Álvaro Queipo

No se quisieron perder el acto Gimena Llamedo, vicepresidenta del Gobierno del Principado de Asturias, y Álvaro Queipo, presidente del PP asturiano. Pedro de Silva tuvo buenas palabras para ambos, aseguró mantener un "alto concepto" de la clase política y destacó que, en su inmensa mayoría, está formada por personas "decentes que viven entregadas". Aunque también reconoció que hay "golfos" que refuerzan la "denostada" visión que "cada vez está más extendida" entre el grueso de la población.

Álvaro Queipo saluda a Pedro de Silva.

Álvaro Queipo saluda a Pedro de Silva. / DAVID CABO

En el turno de preguntas, alzó la mano el profesor Alberto Hidalgo Tuñón para reflexionar abiertamente sobre la faceta artística del Pedro de Silva. Ambos intercambiaron pareceres e interpretaciones, nombrando la obra de Gustavo Bueno y un extenso prólogo que le hizo para uno de sus libros. También estuvo presente José Ramón Martín Ardines, alcalde de San Martín del Rey Aurelio, al que de Silva confundió con el alcalde de Langreo, dejando una anécdota graciosa que se zanjó diciendo que es de "unos metros más pa' allá".

Asistentes a la presentación.

Asistentes a la presentación. / DAVID CABO

"La presentación de este libro en la cuenca del Nalón es muy especial para mí; no soy minero, ni tengo a nadie en mi familia que lo sea, pero desde el primer día sentí una identificación profunda con este lugar, por muchas razones", concluyó de Silva, antes de despedirse entre los aplausos de una sala abarrotada.

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