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El enfrentamiento en el centro de mayores de Mieres acaba en los juzgados: la asociación AMA denuncia el "asalto" a su sede, difamación y agresiones verbales

El colectivo AMA que preside José Antonio Álvarez presenta tres denuncias por presunto asalto a su sede, difamación y agresiones verbales tras perder el control de las actividades en la Junta de Participación

José Antonio Álvarez, dirigiendose a los asociados de AMA MIeres durante una comida celebrada recientemente.

José Antonio Álvarez, dirigiendose a los asociados de AMA MIeres durante una comida celebrada recientemente. / Foto cedida a LNE

Mieres del Camino

El grave conflicto interno que arrastra el centro de personas mayores de Mieres ha dado un paso más y ha saltado al ámbito judicial. La asociación AMA Mieres, presidida por José Antonio Álvarez, ha presentado una batería de denuncias contra el frente crítico que a finales del pasado año salió vencedor de las elecciones a la Junta de Participación, lo que en la práctica ha supuesto que el colectivo se haya quedado sin poder organizar actividades en las instalaciones.

Son tres las denuncias presentadas por AMA Mieres, una directamente contra el actual presidente de la Junta de Participación y las otras dos contra personas afines al mismo. José Antonio Álvarez y su directiva denuncian para empezar un "asalto" a su sede. "Se fotocopió ilegalmente documentación y faltan cosas, incluido dinero", señala. También han presentado sendas denuncias por difamación y agresiones verbales.

En declaraciones realizadas por José Antonio Álvarez el conflicto actual es la culminación de un proceso que se habría iniciado hace dos años. “Se ha consumado un asalto político sindical al centro social de personas Mayores de Mieres, algo que se inició hace dos años”, afirma.

La organización de actividades

Según su relato, la situación comenzó con la llegada de una directora que, en su primer contacto con la asociación, comunicó que AMA Mieres dejaría de organizar las actividades que tenía asignadas y aprobadas por la Consejería. "Nos dijo que la asociación no iba a hacer las actividades que tenía asignadas por la Consejería", sostiene. Ante esta decisión, explica que se desplazaron a Oviedo para reunirse con el director general, quien —según su versión— les devolvió las actividades inicialmente retiradas.

Álvarez asegura que posteriormente se convocaron elecciones a la Junta de Participación con un censo que incluía candidatos que, a su juicio, no desarrollaban actividad en el centro desde hacía más de dos años. "Se les preparó un curso o actividad sobre la marcha para justificar que sí estaban", mantiene. También denuncia irregularidades en el proceso electoral. “Solicité un interventor y no me contestaron. Pedí papeletas para votar y también se me dijo que no”, relata. Añade además que el día de la votación “parte de los socios entraban en el biombo de seis en seis a cubrirles papeletas”, mientras que a sus interventores, afirma, se les recriminaba cualquier actuación.

Mucha tensión

El presidente de AMA Mieres sostiene que, tras las elecciones, en las que solo resultó elegido un miembro de su asociación, la tensión no cesó. “La otra parte provocaba, insultaba, hacía piquetes e impedía la realización de actividades”, afirma, asegurando que finalmente lograron sus objetivos. Tres días después de los comicios, añade, la directora abandonó el cargo. “A nuestro entender vino a lo que vino”, subraya.

Asistentes a una reciente baile organizado por AMA Mieres, ya fuera del centro de mayores.

Asistentes a una reciente baile organizado por AMA Mieres, ya fuera del centro de mayores. / Foto cedida a LNE

Con la llegada de una tercera directora en febrero, según Álvarez, se les comunicó que ya no podrían organizar actividades como gimnasia, pilates, yoga o baile de salón, ni siquiera el tradicional baile de los miércoles. “Nos dicen que todo lo organizará la nueva Junta de Participación”, explica. Afirma también que, tras retirarles las actividades, se les trasladó que debían abandonar el centro por falta de vinculación con el mismo.

“Desde AMA Mieres pedimos la dimisión del director general Enrique Rodríguez Nuño por cambiar de criterio cediendo a la presión violenta del piquete sin causa justificada”, declara Álvarez, insistiendo en que no existe posibilidad de acuerdo con la actual Junta de Participación. “Hemos tenido que aguantar bulos, provocaciones, difamaciones e infamias en redes sociales”, añade.

Ante esta situación, concluye, la asociación ha decidido acudir a los tribunales. “Nos hemos visto obligados a judicializar el conflicto”, sentencia.

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