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Hunosa, premiada por su red de calor geotérmica: el pozo Fondón de Langreo, referente mundial en energía sostenible

La compañía ha sido galardonada en Estados Unidos con el premio "Global District Energy Climate Adward" por su proyecto en Langreo, que reduce emisiones de CO2 y garantiza ahorros de al menos el 10% en la factura energética

El pozo Fondón de Hunosa.

El pozo Fondón de Hunosa. / Alvaro Fuente

Luisma Díaz

Luisma Díaz

Langreo

La red de calor pozo Fondón de Sama de Langreo ha sido premiada con el “Global District Energy Climate Adward”, el mayor reconocimiento mundial en el campo de las infraestructuras energéticas urbanas que concede la Agencia Internacional de la Energía (EIA, International Energy Agency) con el apoyo de instituciones de la talla de la Organización de las Naciones Unidas. El denominado "district heating" geotérmico de la empresa pública Hunosa hibrida la energía geotérmica, a partir de agua de la antigua mina, con biomasa. El proyecto asturiano se impuso a otras veinte candidaturas de todo el mundo.

La red de geotermia del pozo Fondón ayuda a rebajar las necesidades energéticas de calefacción y agua caliente de trece edificios en el centro de Langreo, incluyendo un polideportivo (Juan Carlos Beiro), el centro de salud de La Felguera, una residencia geriátrica y bloques de viviendas, privadas y de promoción pública.

Pablo Fernández, María Lorenzo y Yago Somoano, con el premio.

Pablo Fernández, María Lorenzo y Yago Somoano, con el premio. / Hunosa

Los galardones "Global District Energy Climate Awards" identifican y reconocen redes de calor que "constituyan un referente global de excelencia medioambiental, proyectando al mundo soluciones energéticas sostenibles", explicaron desde Hunosa. La ceremonia de entrega de los premios, en su novena edición, tuvo lugar en la noche del miércoles 18 de febrero en Washington (Estados Unidos) en el marco de la Campus Energy Conference de la EIA, con la asistencia del equipo de la Dirección de Energía de Hunosa, que recogió el galardón durante el evento: Pablo Fernández, jefe del departamento de Nuevas Energías; María Lorenzo, directora de Energía y Desarrollo de Negocio, y Yago Somoano, jefe del departamento de Innovación.

Fases

Hunosa desarrolló la red geotérmica de Fondón en torno a las instalaciones del emblemático pozo, aprovechando el agua bombeada que inunda la antigua mina, "hibridando esta solución con calderas de biomasa para proporcionar calefacción y agua caliente doméstica" a trece inmuebles. El proyecto se desarrolló en sucesivas fases. Inicialmente, funcionaba únicamente con agua de mina. La hibridación con biomasa, "una solución pionera", permitió aumentar la potencia de la red hasta los 3 MWt (megavatios térmicos), lo que "garantiza el suministro de energía a todos los clientes, estabiliza la dependencia del agua minera, optimiza el rendimiento de la instalación geotérmica y optimiza el coste de producción mediante la implementación de una herramienta inteligente". Este proyecto de Langreo cuenta "con la mayor caldera de biomasa instalada hasta este momento en Asturias".

Mieres

La red de calor está en funcionamiento desde 2022, después de la experiencia de la red del pozo Barredo en Mieres, la primera de Hunosa y la primera también en España en aprovechar las condiciones térmicas del agua de mina. Ese proyecto, precisamente, llevó a la compañía pública a ser merecedora en 2019 del “Global District Energy Climate Adward”, entonces en su sexta edición. Un premio que ahora Hunosa ha vuelto a recibir siete años después. En la actualidad, la de Mieres sigue siendo la mayor instalación geotérmica de España con una potencia superior a los 6,6 MWt.

Ahorros del 10%

El "district heating" pozo Fondón funciona ya con capacidad para reducir "más de 1.300 toneladas de emisiones de CO2 al año". Al mismo tiempo, genera a sus clientes unos ahorros garantizados en el gasto energético de al menos un 10% frente a los combustibles tradicionales.

Además, explican desde Hunosa, permite "afianzar un modelo de economía circular en torno al agua de mina, cuyo bombeo es necesario y forma parte de los ‘costes eternos’ de la minería, rehabilitar edificios industriales dándoles nuevos usos y mejorar la calidad de vida de los vecinos y el medio ambiente local".

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