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Los alleranos deportados a los campos de concentración nazis regresan para siempre a su tierra

Un total de nueve "stolpersteine” recuerdan en Moreda, Caborana y Boo a otros tantos vecinos represaliados y deportados

Colocación de "stolpersteine" en Moreda, Aller

Colocación de "stolpersteine" en Moreda, Aller / LNE

David Orihuela

David Orihuela

Moreda (Aller)

Amador Álvarez Fernández, de Quirós, y Natividad Fernández Álvarez, de Langreo se asentaron en el concejo de Aller y allí tuvieron cinco hijos. En 1928 el padre, minero, decidió emigrar con la familia a Francia pero en el 36 regresó a España para defender la República, ese mismo año murió en combate en Aragón. Natividad quedó viuda al cuidado de sus hijos. Toda la familia Álvarez Fernández fueron miembros de la resistencia contra la ocupación alemana de Francia y eso les costó la deportación a campos de concentración. Ahora su recuerdo permanecerá perenne en su tierra, en Aller. Las localidades de Boo, Caborana y Moreda acogieron este sábado la colocación de nueve “stolpersteine”, los adoquines de la memoria con los que se recuerda quienes sufrieron el horror del nazismo. En Caborana se colocó un adoquín en memoria de Victoriano Nieves García, asesinado en Gusen en 1941; en Boo se recuerda para siempre a Santiago Aller Llamas y José Ramón Vega Viejo, exiliados y deportados a Dachau y en Moreda están ya los adoquines de la familia Álvarez Fernández, Virginia Natividad, Amador, Ángel, Ángeles y Jesús Secundino, además del adoquín de José García Fernández.

El adoquín en memoria de José Ramón Vega Viejo

El adoquín en memoria de José Ramón Vega Viejo / LNE

La directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado, reafirmó el compromiso de la consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos con “la defensa de la democracia, la verdad, la justicia y la reparación”.

Collado ha destacado que estas piedras de la memoria son una forma de enfrentase a la “garra del fascismo”, además de rendir tributo a las personas que fueron internados en los campos de Mauthausen, Gusen, Dachau y Ravensbrück, tras su exilio obligado en Francia como consecuencia del levantamiento militar franquista.

Acto de colocación de "stolpersteine" en el concejo de Aller

Acto de colocación de "stolpersteine" en el concejo de Aller / LNE

Familiares

En el acto de Moreda familiares desplazados desde Francia han participado en el homenaje, en el que se han leído poemas, cantado coplas e interpretado con gaitas los himnos de Asturias y de Riego. En la colocación de otras dos piedras también se ha leído un poema escrito por la mujer de una de las víctimas y recitado coplas por parte de los descendientes de otro represaliado.

La directora general ha subrayado que el Gobierno de Asturias continuará trabajando para completar el mapa de homenajes en la comunidad. "El Principado está comprometido con la colocación de piedras de la memoria en todos los concejos, 46 en total, en los que alguno de sus vecinos o vecinas haya sufrido la barbarie nazi", ha asegurado. Con las de este sábado, ya se han instalado “stolpersteine” en 22 municipios y quedan otros 24, que se completarán en los próximos meses.

Investigación

Collado ha valorado la labor de investigación del grupo Deportados Asturias, fundamental para reconstruir estas biografías, y la importancia de trasladar estos recuerdos a los centros educativos asturianos: "Vamos con los stolpersteine en la mano a los institutos y contamos la biografía de esos hombres y mujeres. Contando esa historia llegamos mucho a la gente joven; entienden y reconocen mucho más lo que fue aquel sufrimiento", ha explicado.

Para la directora general, estos actos funcionan como un "regreso simbólico" de los deportados a su tierra: "Es una manera de volver a traerlos, de hacerlos presentes para sus vecinos y vecinas, para que sepamos lo que les debemos: la resistencia y la lucha contra el fascismo", ha añadido.

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