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Bárbara Pereira, la joven pastelera de Turón que ha "tejido" una red muy dulce con otras colegas uniendo Asturias con Francia

Su nuevo proyecto "Entrelazadas" apuesta por la elaboración en equipo de piezas de edición limitada que se podrán adquirir en su pastelería

Bárbara Pereira y Natalia Menéndez

Bárbara Pereira y Natalia Menéndez / FOTO CEDIDA

Lydia García

Turón (Mieres)

Desde una pequeña pastelería en el corazón de la cuenca minera nace un proyecto que combina el trabajo en equipo con la admiración por otras maestras pasteleras. Esta pastelería se llama La Gloria. Localizada en la calle Rafael del Riego de Turón (Mieres) nació en los años cincuenta como un pequeño negocio familiar muy popular en la localidad. En 2024 fue recuperada por Bárbara Pereira, una joven pastelera que ha sabido unir la tradición con la modernidad. Los excelentes sabores del pueblo con la exquisitez de la repostería moderna. Su éxito la ha llevado a obtener un Solete Repsol el pasado mes de diciembre, que le premia la cercanía, la autenticidad y la buena cocina.

Pasteles de La Gloria

Pasteles de La Gloria / FOTO CEDIDA

Aunque se trate de un humilde obrador, Bárbara Pereira ha puesto sobre la mesa una idea con vistas al exterior, concretamente, a sus otros referentes en el mundo de la repostería. Así nace “Entrelazadas”, un proyecto que busca poner en valor el talento y excelencia femeninos en la gastronomía. La iniciativa consiste en recibir en La Gloria a otras mujeres referentes para crear de forma conjunta productos que, posteriormente, podrán adquirirse en la pastelería de forma limitada. Así sus clientes podrán acercarse a otros proyectos gastronómicos. “Entrelazadas” alude a las alianzas entre mujeres que se tejen a partir de estos encuentros y colaboraciones.

“Mi intención es que cada producto cuente una historia de colaboración real, donde dos maneras de entender el oficio se unan. Quiero demostrar que todo lo que hacemos está conectado con nuestras raíces, pero también con las personas que admiramos.”

Bárbara Pereira

La primera invitada a su obrador es Natalia Menéndez, cocinera de Casa Chuchu, un antiguo chigre familiar de Turón reconvertido en todo un referente de la gastronomía asturiana y recomendado en la Guía Michelín y la Guía Repsol. Su sensibilidad por lo tradicional sin miedo a la innovación ha dotado al humilde chigre de una fructífera proyección nacional.

“Me hace especial ilusión hacer esta colaboración con Bárbara porque tenemos muy buena sintonía personal, para mí es como una hija y compartimos la pasión por la gastronomía. Turón tiene mucha suerte de contar con una pastelera como ella en el pueblo porque trabaja con mucha precisión y calidad.”

Natalia Menéndez

Delante de La Gloria de izquierda a derecha: Bárbara Pereira y Natalia Menéndez

Delante de La Gloria de izquierda a derecha: Bárbara Pereira y Natalia Menéndez / FOTO CEDIDA

Como resultado de esta gran alianza nace una pieza de edición limitada que estará disponible el 27 de marzo tanto en La Gloria como en Casa Chus. Se trata de un canalé, un pastel originario de Burdeos (Francia) relleno de praliné de avellana y caracterizado por su contraste de texturas.

Para tejer una red fuerte hacen falta muchos hilos y muy sólidos. Por eso “Entrelazadas” no se detiene aquí. Bárbara Pereira recibirá en su obrador a muchas otras mujeres con productos y trayectorias inspiradoras: productoras de queso, miel o conservas. Estas se irán anunciando en redes sociales y otros canales de La Gloria. Así la pastelera demuestra que desde el entorno rural se puede liderar una conversación sobre el papel de la mujer en el mundo gastronómico.

Heredera de sus abuelas

Nació en 1994 en Turón (Asturias). Empezó a cocinar de la mano de sus abuelas, quienes descubrieron el talento natural que su nieta tenía para los postres. Se formó en la Escuela de Hostelería de Aller y más tarde se incorporó a la pastelería gijonesa Pomme Sucre, donde consolidó su técnica y sensibilidad por la alta pastelería.

En 2024 cumplió su sueño de la niñez y se convirtió, junto a su marido, en propietaria de La Gloria, una histórica en Turón. Desde entonces, ha dado una nueva vida al negocio tomando lo mejor de la repostería francesa sin olvidar el dulce sabor de la tradición asturiana. La tarta "turonesa", el pastel de arroz con leche y sus masas de bollería y hojaldre reciben gratas críticas de sus clientes. La Gloria reivindica las raíces locales y a la juventud como motor para el futuro.

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