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Los estudiantes de Langreo dan una lección de igualdad por el 8M: "El amor es confianza y respeto"

Los alumnos del IES Jerónimo González denuncian las relaciones tóxicas, el machismo y los estereotipos que viven en las aulas

Los escolares del Benedicto Bembibre, protagonistas en el Pleno institucional

Por la izquierda, Lucía Gamonal, Gabriel Olmedo, Pilar García, Paula Álvarez, Hugo Iglesias y Paula Pérez Santos.

Por la izquierda, Lucía Gamonal, Gabriel Olmedo, Pilar García, Paula Álvarez, Hugo Iglesias y Paula Pérez Santos. / D. O.

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

En poco más de cinco minutos, divididos en tres intervenciones, los alumnos del IES Jerónimo González de Sama, en Langreo, dejaron claro que la igualdad se trabaja en las aulas, en los pasillos, en la calle con el grupo de amigos o en las redes sociales.

Este año la conmemoración del 8M en el instituto langreano no contó con políticos, no hablaron los profesores, salvo una pequeña intervención de la directora, Pilar García, sino que fueron los alumnos los que hablaron de lo que para ellos es la igualdad y sobre todo, de lo que la menoscaba y por lo que hay que seguir luchando.

Relaciones tóxicas que viven día a día en esos primeros amores de instituto; comentarios machistas que escuchan en las clases, aunque sean en broma, y un futuro profesional “que no debe estar definido por el género”.

Paula Pérez Santos (con la guitarra), Paula Álvarez y Gabriel Olmedo (delante) y Hugo Iglesias y Lucía Gamonal

Paula Pérez Santos (con la guitarra), Paula Álvarez y Gabriel Olmedo (delante) y Hugo Iglesias y Lucía Gamonal / D. O.

Lucía Gamonal, Paula Álvarez, Hugo Iglesias y Gabriel Olmedo fueron los encargados de leer los textos que ellos mismos habían escrito sobre esas cuestiones. Paula Pérez Santos puso la música con su guitarra.

Relaciones tóxicas

La primera en intervenir fue Paula Álvarez. “No te pongas eso que vas provocando. Esto es algo puede aparecer ahora, con el primer amor, con la primera relación, la persona que conocemos en clase y creemos que es el amor de nuestra vida”. A partir de ese comentario llega “las limitaciones, el control, las normas”, y poco a poco “empiezas a dudar de ti, a pensar que la que no tiene razón es tú, a pedir perdón por todo y a dejar de ser tú misma”. Una descripción cruel de ese control machista que se vive ya en las aulas de los institutos y que llevó a la alumna a afirmar que “se ha confundido la preocupación con control”. Paula Álvarez tiene claro que “el amor no debe de doler, el amor no debe de ser posesión ni control. El amor debe de basarse en respeto, la confianza y la igualdad” y les aseguró a sus compañeras y compañeros de instituto que “si para que una relación funcione, tienes que perder tu identidad por el camino, esa relación no vale la pena”.

Lucía Gamonal durante su intervención

Lucía Gamonal durante su intervención / D. O.

El machismo de las "bromas" en las aulas

Lucía Gamonal tomó el relevo para hablar de esas “bromas”, esos comentarios machistas que los jóvenes escuchan a diario, ese "un comentario suelto" o esa "risa en el fondo de clase" que, al repetirse, deja de incomodar. "Lo preocupante no es que pase, lo preocupante es que ya no nos sorprende", aseguró. Además, Gamonal señaló que el problema no es solo ese comentario sino también “el silencio que lo acompaña y la risa que lo valida" porque “cuando se disfraza el humor se acepta, cuando lo llamamos broma le estamos dando permiso".

"No es exagerar decir que algo nos molesta. No es exagerar pedir respeto", reclamó para exponer ante sus compañeros que "el cambio empieza justo ahí, en el momento incómodo, en el momento en el que decides no reírte", afirmando que, a veces, "lo más revolucionario no es levantar la voz, es no reírse".

Los alumnos asistentes al acto del 8M en el IES Jerónimo González de Sama

Los alumnos asistentes al acto del 8M en el IES Jerónimo González de Sama / D. O.

El futuro no tiene género

Hugo Iglesias y Gabriel Olmedo, los chicos, fueron los encargados de defender que sus compañeras sean lo que quieran ser, ingenieras, maestras o lo que les dé la gana. “¿Por qué seguimos pensando que algunas carreras son para mujeres y otras para hombres?", se preguntaron, señalando que desde la infancia “recibimos mensajes que van moldeando nuestra forma de ver el mundo". Se encasilla a las niñas como "dulces, cuidadoras o responsables" y a los niños como "fuertes o valientes", reforzado por juguetes diferenciados como muñecas frente a coches o herramientas. Estas ideas persisten en la edad adulta e influyen en "lo que estudiamos, en lo que soñamos y, finalmente, en a qué nos dedicamos". Los chicos defendieron que "la inteligencia, la empatía, la fuerza, la lógica o la creatividad no tienen género” y advirtieron sobre las graves consecuencias de estas etiquetas, como que una joven dude de su capacidad técnica o que un chico se sienta "juzgado o ridiculizado" por querer ser maestro infantil, llevándolos a renunciar a sus deseos "por miedo al qué dirán". No se olvidaron de la brecha salarial al recordar que las mujeres están "peor pagadas o menos reconocidas".

Las aulas son el espacio donde se deben eliminar esas barreras, donde se debe defender que la verdadera meta es un futuro donde lo importante sea "lo que quieres llegar a ser" y donde los trabajos se clasifiquen por "pasión y talento", porque "el futuro no tiene género".

Alumnos del CEIP Benedicto Bembibre en el acto institucional del 8M en el salón de plenos del Ayuntamiento de Langreo

Alumnos del CEIP Benedicto Bembibre en el acto institucional del 8M en el salón de plenos del Ayuntamiento de Langreo / LNE

Acto institucional y Pleno

A la misma hora que los chicos del IES Jerónimo González daban una lección a sus mayores dejando claro que la igualdad está en sus manos y que saben el camino por el que deben transitar, las doce del mediodía, el Ayuntamiento de Langreo celebraba el acto institucional del 8M con un pleno extraordinario en el que se aprobó una moción. En el acto participaron alumnos del CEIP Benedicto Bembibre.

La moción fue presentada por el Consejo Municipal de la Mujer de Langreo. El texto denuncia un contexto de retroceso social y cambios ideológicos, a menudo impulsados por las redes sociales, que amenazan los derechos conseguidos por el feminismo. El documento define la desigualdad de género como un problema estructural que sirve de base para otras discriminaciones relacionadas con la discapacidad, la edad o el origen. Para combatir esta situación, el Ayuntamiento se compromete a impulsar la coeducación y proyectos que erradiquen los estereotipos de género desde la infancia, además de fomentar la corresponsabilidad en los cuidados. Asimismo, la moción acuerda fortalecer el Consejo Municipal de la Mujer, reforzar los servicios públicos de atención a mujeres y menores —especialmente en casos de violencia de género o agresiones sexuales— y desarrollar políticas que faciliten la conciliación laboral y personal. Solo Vox no apoyó el texto.

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