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El Langui: “Tener una discapacidad es jodido en el día a día, para levantarte, para avanzar, para limpiarte el culo”

El cantante y actor con parálisis cerebral participó en el acto de 50 años de Fusba: "Soy un privilegiado por haber allegado al mundo laboral"

El Langui clausura en el pozo Sotón las jornadas sobre los 50 años de Fusba

D. Orihuela

David Orihuela

David Orihuela

El Entrego (San Martín del Rey Aurelio)

Juan Manuel Montilla Macarrón tiene 46 años. Nació con una parálisis cerebral y sus colegas del barrio, de Pan Bendito, le llamaban El Langui, por aquello de su cuerpo “lánguido” y su forma de moverse. Con ese apodo es conocido en toda España. No le cogieron en un curso para técnico de sonido, y eso que su discapacidad puntuaba, pero se hizo rapero, formó el grupo “La Excepción”, ganó un Goya a actor revelación y la semana que viene se estrena como director de largometrajes en el Festival de Málaga con “Ganas de vivir. Este jueves ejerció de maestro de ceremonias en la celebración de los 50 años de Fusba, la fundación laboral de Hunosa para personas con discapacidad. El acto se celebró en el Pozo Sotón, en San Martín del Rey Aurelio.

-Fusba lleva 50 años dando trabajo a personas con discapacidad.

-No son cinco años ni seis, que ya serían, o diez... ¡Son 50 años trabajando por la reinserción de personas con discapacidad, tanto física como psíquica o sensorial! Es algo superimportante.

-¿En medio siglo han cambiado las cosas para las personas con discapacidad?

-Mucho. Ha cambiado mucho la visión y los términos. Date cuenta de que antiguamente se les llamaba minusválidos. ¿Menos válido que quién? Partiendo de eso, ha cambiado muchísimo. Pero hay que mirar los datos: somos cuatro millones de personas con discapacidad en España y, si empezamos a sacar porcentajes, no todos están, ni mucho menos, integrados en el mundo laboral.

-¿El trabajo es la clave de la inclusión?

-Cuando una persona con discapacidad consigue la integración definitiva, completa, es cuando consigue un puesto de trabajo. Ahí es donde hay una inclusión real, porque la persona se siente útil, realizada y tiene la capacidad de tener un trabajo y recibir un dinero para pagar sus facturas, sus necesidades, su comida, su luz, su agua. Ahí es donde tenemos que llegar como sociedad, a que cualquier persona con discapacidad pueda obtener un trabajo.

-¿Hay posibilidades de integración laboral?

-Se está consiguiendo, antiguamente era muy complicado. Fusba es un ejemplo, lleva haciéndolo 50 años, pero todavía queda mucho recorrido. El camino correcto será cuando las empresas se conciencien al cien por cien y no contraten a personas con discapacidad solamente porque tengan que cumplir una cuota para no ser multados. Cuando no sea por la multa, sino porque se lo crean de verdad y vean que podemos sacar adelante el trabajo igual que una persona sin discapacidad, o incluso mejor.

-Usted tiene una discapacidad pero ha logrado ser músico, actor, director de cine, deportista…

- Sí, sí, pero no olvidemos que soy un discapacitado y la discapacidad es una jodienda y te hace tu día a día jodido. Jodido para avanzar, para levantarte, para limpiarte el culo, para vestirte, para levantarte del suelo, para llegar a la esquina con la cantidad de barreras arquitectónicas, para los prejuicios sociales... para todo. Yo cubro un porcentaje de un sector muy privilegiado: el que ha podido llegar a sentirse realizado y obtener un trabajo, el súmmum de la integración. Pero soy una pequeña excepción. Me lo he currado, vale, pero ¿cuántos no se lo han currado igual o más que yo y no han llegado todavía?

-¿Se siente una excepción?

-Sí, soy un privilegiado por haber llegado el mundo laboral. Pero insisto, no olvidemos que ser discapacitado no es "qué guay, mira cómo mola y tengo unos privilegios". No. Te gustaría quitarte la discapacidad y quedarte con un cuerpo guay. Lo que ocurre es que te puedes enfrentar a la discapacidad de dos maneras: con tristeza, con resignación, con mal carácter, sentado en el sofá y no queriendo luchar... o con optimismo, diciendo "Voy a plantar cara, voy a sacar una sonrisa, voy a intentar sacar lo mejor de lo peor y voy a convivir con la discapacidad como yo quiera, y le voy a dar la vuelta".

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