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El Principado autoriza a Hunosa seguir con la obra de la térmica de La Pereda y le da dos mes para rehacer el trámite ambiental que tumbó el TSJA

La Consejería de Ciencia concede la autorización administrativa previa I El Conceyu contra la Incineración critica que no se atienda la sentencia del TSJA y alerta de los riesgos de quemar CSR

La central térmica de La Pereda.

La central térmica de La Pereda. / Luisma Murias

Mieres del Camino

La Consejería de Ciencia, Industria y Empleo ha concedido a Hunosa la autorización administrativa previa y la autorización de construcción para el proyecto de transformación de la térmica de La Pereda (Mieres). Esta decisión permite a la empresa pública, al menos temporalmente, retomar el proyecto de conversión de las instalaciones en una central que trabaje con biomasa y Combustible Sólido Recuperado (CSR), un material extraído de la basura de la bolsa negra que producirá Cogersa en su planta de tratamiento de los residuos de la fracción resto.

Ahora bien, la propia resolución da un plazo de dos meses a Hunosa para que solvente las anomalías detectadas por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias en el estudio de impacto ambiental. Es decir, la compañía deberá presentar antes de finales de mayo un nuevo documento que corrija los aspectos del procedimiento señalados como deficientes en la sentencia. Se trata, en esencia, de las características de la nueva caldera, la composición del CSR y la gestión que hará Hunosa de los residuos de la central.

El Principado pide a Hunosa que en el plazo máximo de dos meses desde la notificación presente un estudio de impacto ambiental de acuerdo con el artículo 35 de la Ley 21/2013, de Evaluación Ambiental, y en atención a los términos de la sentencia 83/2026 del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA). “Este nuevo estudio de impacto ambiental debe incorporar, además, la aclaración de aquellos aspectos del procedimiento señalados en la sentencia del TSJA, de modo que puedan resolverse adecuadamente durante la tramitación en curso”, subraya la administración autonómica.

La autorización supone un paso administrativo relevante en la tramitación del proyecto, aunque queda condicionada a la corrección de los defectos detectados por el alto tribunal asturiano. La resolución mantiene así vivo el procedimiento mientras Hunosa trabaja en la elaboración de un nuevo estudio ambiental que permita continuar con la transformación de la central térmica.

Críticas ecologistas

Sin embargo, la decisión ha generado una rápida reacción por parte del movimiento ecologista. El Conceyu contra la Incineración lamentó la concesión de la autorización administrativa previa al considerar que se trata de "un intento de restar importancia a la sentencia judicial que anuló los permisos ambientales del proyecto". El colectivo, promotor de la denuncia, mostró su sorpresa por el momento elegido para comunicar la resolución y criticó que el Principado "continúe avanzando en la tramitación sin haber resuelto las cuestiones de fondo señaladas por el tribunal".

Desde el movimiento ecologista se considera que la nueva autorización no corrige los problemas detectados por la justicia, entre ellos la consideración de la quema de residuos y biomasa como una simple modificación de la actividad de la central cuando, a su juicio, "se trata de una nueva actividad de coincineración con requisitos ambientales diferentes". También cuestionan que sigan sin definirse con precisión aspectos clave como las características de la caldera o la composición del CSR, así como el destino final de las escorias y cenizas que generaría la instalación, "que podrían alcanzar decenas de miles de toneladas adicionales".

Un trámite muy relevante

El Conceyu contra la Incineración advierte además de que la resolución no aborda cuestiones como la gestión de los residuos de la combustión ni los posibles efectos acumulativos con infraestructuras existentes, como la escombrera de Pumardongo. A su entender, "la evaluación de impacto ambiental no puede convertirse en un trámite menor y debe garantizar la participación pública y el análisis completo de los efectos sobre el medio ambiente y la salud".

El colectivo ecologista se reafirma en su rechazo a la quema de residuos en la térmica de La Pereda e insta al Gobierno del Principado y a los grupos políticos a "trabajar en una alternativa moderna y sostenible para la gestión de residuos en Asturias". En su opinión, "la solución pasa por mejorar los niveles de reciclaje y actualizar el plan de residuos, evitando que la incineración se convierta en la vía principal de tratamiento de la fracción resto".

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