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Los pueblos del norte de Mieres exigen retirar la quema de combustible sólido del proyecto de La Pereda, pero asumen la biomasa como "mal menor"

Las asociaciones vecinales de Cardeo, Baiña, La Pereda, Ablaña, Loredo y La Rebollada se desmarcan de la corriente más beligerante de la plataforma que lidera las movilizaciones contra el proyecto de Hunosa,

La central térmica de La Pereda.

La central térmica de La Pereda. / Luisma Murias

Mieres del Camino

El movimiento vecinal que aglutina a los pueblos de la zona norte de Mieres está dispuesto a asumir que la térmica de La Pereda continúe funcionando, pero solo quemando biomasa. Los vecinos de Cardeo, Baiña, La Pereda, Ablaña, Loredo y La Rebollada consideran un “mal menor” que la central mantenga la actividad como instalación vinculada a pellets de madera, pero rechazan que la central queme combustible sólido recuperado (CSR). Este posicionamiento genera un ligero pero significativo distanciamiento con una parte importante de la plataforma ciudadana que desde hace meses está al frente de las movilizaciones que rechazan en toda su dimensión el proyecto de transformación de la térmica, si bien se muestran especialmente beligerantes también con lo que consideran un "proyecto encubierto de incineradora".

"No hay enfrentamiento ni tensiones internas, simplemente diversidad de opiniones sobre la biomasa, ya que con los residuos de la basura vamos todos a una", explican activistas del movimiento ciudadano.

A la espera de que Hunosa encuentre la manera de sortear la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que anula los permisos ambientales del proyecto, el frente ciudadano contra la iniciativa manifiesta dos sensibilidades. Son muchas las coincidencias, pero hay matices importantes que separan las posturas. Sin que haya un enfrentamiento abierto, plataforma ciudadana y movimiento vecinal mantienen posiciones diferentes. Los primeros rechazan la continuidad de la térmica al considerar contaminante que siga en funcionamiento, incluso como central de biomasa. "El gasto calórico de la biomasa en una bajo y habría que quemar demasiada madera. Somos muy escépticos con la viabilidad del proyecto", explican. Los pueblos, por su parte, están dispuestos a transigir con el proyecto siempre que Hunosa renuncie a quemar CSR.

Las asociaciones vecinales de la zona norte del Caudal —Cardeo, Baiña, La Pereda, Ablaña, La Blanca, Loredo y La Rebollada— han fijado su posición ante el proyecto de conversión de la central térmica de La Pereda. Los colectivos vecinales manifiestan de forma rotunda su oposición a la quema de combustible sólido recuperado, al que se refieren como “basura”, y apelan "a la evidencia científica existente sobre sus posibles efectos negativos en la salud y el medio ambiente".

Transformación

Los representantes vecinales subrayan que desde el inicio apoyaron la transformación de la central en una planta de biomasa por entender "que se trata de una alternativa menos contaminante y compatible con el mantenimiento del empleo en la zona". En este sentido, aseguran que su postura responde a una "actitud responsable", que trata "de equilibrar la defensa de la salud pública con la necesidad de garantizar actividad económica y futuro industrial para el concejo de Mieres".

Las asociaciones también critican con dureza lo que consideran "prácticas de ocultación" por parte de la empresa Hunosa al introducir el CSR como combustible complementario. A su juicio, la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias refuerza sus sospechas y "confirma que la utilización de residuos como combustible formaba parte del planteamiento desde fases iniciales del proyecto".

El movimiento vecinal considera que una central de biomasa sin CSR podría mantener el carácter estratégico que durante décadas tuvo la térmica de La Pereda para el desarrollo económico de la comarca. Sin embargo, advierten de que la incorporación de residuos abriría la puerta a una incineradora “pura y dura”, lo que supondría, en su opinión, "un grave perjuicio para la imagen de Mieres y para su modelo de desarrollo industrial, actualmente vinculado al sector metalmecánico y a actividades de menor impacto ambiental". En este punto la sintonía entre plataforma y movimiento vecinal es total.

Por último, los colectivos vecinales reclaman "responsabilidad institucional" y exigen tanto a Hunosa como al Gobierno del Principado que "retiren definitivamente la pretensión de utilizar CSR en la central de La Pereda". Los pueblos del norte de Mieres insisten en que su apoyo al proyecto está condicionado exclusivamente a la biomasa y reiteran que no aceptarán "bajo ningún concepto" la quema de residuos, al entender que supondría "un riesgo inasumible para la salud, el medio ambiente y el futuro del concejo".

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