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La hostelería de Mieres pierde la recogida de vidrio puerta a puerta y deberá usar contenedores específicos: "Habrá molestias para los vecinos por el ruido"

El gobierno local atribuye el cambio a la decisión de la entidad gestora, mientras la oposición reclama recuperar el servicio y critica la subida de la tasa de basura

Contendores de vidrio para uso hostelero instalados en el parque Jovellanos.

Contendores de vidrio para uso hostelero instalados en el parque Jovellanos. / David Montañés

Mieres del Camino

La hostelería de Mieres afronta una importante modificación en el servicio de recogida de vidrio que ha generado malestar en el sector. Bares y restaurantes han dejado de contar con la recogida “puerta a puerta” y, a partir de ahora, deberán depositar los envases en contenedores especialmente habilitados para cubrir esta demanda. La medida, impulsada por la entidad gestora del reciclaje Ecovidrio, ha provocado quejas entre los profesionales, que consideran que el nuevo sistema supone una merma en la calidad del servicio y una carga añadida a su trabajo diario.

Los hosteleros denuncian que el traslado del vidrio hasta los contenedores resulta complicado en algunos casos debido a la distancia de los depósitos y a las características del personal de los establecimientos. Además, recuerdan que en los últimos años la tasa de basura ha experimentado un notable incremento, lo que, a su juicio, agrava la situación. “Se trata de una merma importante en la calidad del servicio, sin contar el impacto visual de los contenedores y las molestias que sufrirán los vecinos al aumentar el ruido”, apuntan profesionales consultados.

Especialmente polémico está resultando la acumulación de contenedores en algunas zonas del casco urbano. Las quejas más sonoras llegan desde el entorno del parque Jovellanos. "No puede ser que haya más depósitos para basura que zonas de juego para niños", apuntan vecinos y hosteleros de la calle Aller.

Decisión unilateral

El gobierno local explica que el cambio no responde a una decisión municipal, sino a una reorganización del servicio por parte de la entidad encargada de la recogida. Según señalan, el sistema puerta a puerta era un servicio gratuito que se prestaba de "forma voluntaria" y que se acordó en su día entre la empresa gestora del vidrio y el consorcio de residuos. Este servicio, considerado “muy cómodo” para los hosteleros, consistía en la recogida directa del vidrio en los establecimientos y su traslado posterior a la planta de tratamiento.

Sin embargo, la empresa decidió suspenderlo por su elevado coste y limitar este tipo de recogida a grandes ciudades o cascos históricos con calles estrechas donde no existen alternativas viables. Ante esta situación, propuso al Ayuntamiento la instalación de contenedores específicos para la hostelería, equipados con un sistema que facilita el vertido mediante bidones compatibles que se enganchan al contenedor principal para vaciar el vidrio con mayor comodidad.

Estos contenedores ya se están instalando en zonas con alta concentración de establecimientos, como el parque Jovellanos o la calle Jerónimo Ibrán, así como en otros puntos del casco urbano. También se han colocado contenedores con bocas más anchas en áreas con menor densidad hostelera. El Ayuntamiento asegura que trató de "negociar plazos más amplios para evitar problemas en fechas de alta actividad, como la Semana Santa, y que se presionó a las entidades implicadas para minimizar el descontento del sector".

La oposición

El PSOE ha presentado una moción en el Ayuntamiento en la que reclama la recuperación del servicio puerta a puerta, al considerar que la gestión de residuos es una competencia municipal y que el sector hostelero, uno de los mayores generadores de vidrio, ha quedado en una situación de “desamparo técnico”. Los socialistas critican que, tras la subida de la tasa de basura en 2025 —que incrementó el coste anual entre 182 y 208 euros—, los establecimientos estén pagando más por recibir menos servicios, lo que consideran "una contradicción inaceptable".

Por su parte, el PP también ha mostrado su rechazo al nuevo modelo. El concejal Fernando Hernández cuestiona la acumulación de contenedores en el casco urbano y duda de que el sistema elegido sea el más adecuado para los intereses del municipio. Los populares defienden que el Ayuntamiento asuma directamente la recogida del vidrio de la hostelería para mejorar la tasa de reciclaje y garantizar un servicio más eficiente.

Mientras tanto, el sector hostelero observa con resignación la implantación del nuevo sistema, a la espera de que el Ayuntamiento y las entidades implicadas encuentren una solución que permita compatibilizar la sostenibilidad ambiental con la viabilidad del negocio.

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