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Conmoción en Langreo por la muerte de Josín, minero jubilado arrollado al cruzar las vías: "Cuando vio el tren intentó evitarlo, pero ya era tarde; no me quito su mirada de la cabeza"

José Antonio Díaz, Josín, de 71 años, cruzaba a diario un paso a nivel sin barreras para ir de Sama a Les Pieces y dar de comer a su perro I Fue atropellado cuando atravesaba las vías con el semáforo en rojo, en el mismo punto donde murió un conductor hace año y medio al ser arrollado su coche

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

A José Antonio Díaz García todo el mundo le conocía por Josín. Vivía en Sama y todos los días subía hasta una casa que tenía en Les Pieces, en la zona rural de Langreo, para dar a comer a su perro. Este martes iba caminando con su bastón, silbando, como siempre. Para llegar a esa casa tenía que cruzar el paso a nivel sin barreras de El Ponticu, de la línea de ancho métrico, la antigua FEVE, entre Gijón y Laviana. El cruce está regulado por semáforos. Josín se paró ante el semáforo en rojo y las señales acústicas, pero comenzó de nuevo a caminar antes de que se pusiese en verde. “Cuando se dio cuenta que venía el tren, ralentizó el paso, intentó evitarlo, pero ya era tarde, le dio un golpe en el costado izquierdo y salió volando”. El cuerpo del hombre, de 71 años de edad, jubilado de la mina, quedó tirado junto a la vía, al lado, su paraguas, a pocos metros, uno de sus zapatos y el bastón del que se ayudaba para caminar. La maquinista no pudo hacer nada, tan solo detener el tren que circulaba en sentido Laviana unos metros más adelante y atender a los viajeros, impactados por lo ocurrido. “Nos hemos llevado un buen susto, pero lo peor es para el fallecido y su familia”, decían.

Policías en la vía del tren con el convoy al fondo

Policías en la vía del tren con el convoy al fondo / D. O.

Los testigos

Quien se llevó también un susto enorme fue Emilio García. Conocía a Josín de siempre y fue testigo del trágico accidente. “Al ver que venía el tren y que le iba a arrollar, me miró”, recordaba poco después del siniestro, “no pude hacer nada, era imposible”, lamentaba. El fallecido cruzaba hacia Les Pieces y Emilio estaba al otro lado de la vía, esperando a que pasase el tren para cruzar en sentido Sama. En un pequeño aparcamiento le esperaba su padre que desde el coche también presenció el atropello. Los dos estaban en shock. “No me puedo quitar de la cabeza su mirada antes del atropello”, insistía García, que lo primero que hizo fue llamar a su padre, al otro lado de las vías. Ninguno de los dos podía creer que habían visto morir a un conocido.

"Vivo aquí hace 73 años y nunca vi nada así"

José Antonio Díaz García, minero jubilado, vivía son su hermana en Sama y era muy conocido tanto en este distrito langreano como en Les Pieces. “Pasaba por aquí todos los días a esta hora, siempre iba silbando y cantando”, explica Juan García, que vive justo junto al paso a nivel. No vio el accidente, estaba en el interior de la casa. Salió al corredor cuando escuchó las sirenas de la Uvi Movil y de las patrullas policiales que se desplazaron a la zona. “En 73 años que llevo viviendo en esta casa nunca había visto morir a alguien hasta el hombre que iba en coche y hoy a Josín”, explicaba. Se refiere al accidente del 15 de diciembre de 2014 en el que perdió la vida en el mismo paso a nivel otro vecino de Les Pieces, Blas Parra López, de 76 años. Iba conduciendo y no se dio cuenta de que venía el tren, en este caso en dirección Gijón, que arrolló su vehículo.

Accidente ferroviario mortal en Langreo: fallece un hombre arrollado por un tren cuando cruzaba las vías en un paso a nivel sin barreras en Sama

D. Orihuela

Pasajeros que iban en el tren que arrolló a un hombre en Sama tras abandonar el convoy

Pasajeros que iban en el tren que arrolló a un hombre en Sama tras abandonar el convoy / D. O.

Al lugar se trasladaron de inmediato varias patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local, así como los servicios de emergencia, que no pudieron hacer nada por el fallecido. A las diez y media de la mañana los viajeros que iban en el tren abandonaban el convoy y caminaban unos metros por la vía hasta llegar al paso a nivel, junto a ellos, el cadáver de Josín tapado con una sábana. La maquinista y los miembros del departamento de seguridad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) les ayudaron a bajar del tren y a ir hasta la carretera donde varios taxis les recogieron para llevarles a su destino a que el tráfico ferroviario quedó suspendido hasta las 12.40 horas.

Junto al paso a nivel, muchos vecinos de la zona comentaban lo ocurrido, todos conocían al fallecido, “qué pena, pasaba por aquí todos los días”, decía una mujer echándose las manos a la cabeza cuando Juan García le explicaba lo ocurrido.

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