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Los Talleres del Conde quieren ser el Guggenheim de la margen derecha del Nalón

Langreo quiere convertir la rehabilitada instalación fabril de finales del siglo XIX en una gran factoría cultural

El espaci exterior cubierto del ferial de Talleres del Conde.

El espaci exterior cubierto del ferial de Talleres del Conde. / Juan Plaza

David Orihuela

David Orihuela

Langreo

Hace 15 años, el 25 de mayo de 2011, la entonces alcaldesa de Langreo, la socialista Esther García, entraba en Talleres del Conde después de que un operario municipal cortase con una cizalla la vaya exterior de la planta metalúrgica levantada en 1893 en La Felguera, entre el Nalón y la vía del tren, por el Conde Sizzo y Wenceslao González. Era el fin de un complicado proceso de expropiación. Duro Felguera, propietaria de los terrenos desde 1902 no lo puso fácil, aunque la actividad hubiese cesado en 1985 y no hubiese ningún proyecto de reutilización.

En estos 15 años ha habido de todo. Tras años de fracasos, retrasos y cambios de planes, se construyó un recinto ferial pero el actual gobierno de IU ha dado un giro en el destino que quiere dar a las instalaciones. Ese espacio diseñado para concursos de ganado, para la feria de la huerta, para acoger citas con una visión meramente local, se quiere reconvertir en una “factoría cultural”. Desde Langreo se mira a la fábrica de armas de la Vega, en Oviedo, o a la Universidad Laboral de Gijón.

Operarios del Ayuntamiento de Langreo cortando el cierre de Talleres del Conde en 2011

Operarios del Ayuntamiento de Langreo cortando el cierre de Talleres del Conde en 2011 / D. O.

Si en 1961 la UNESCO nombró a La Felguera como el “Kilómetro más culto de Europa”, ahora el Ayuntamiento quiere recuperar esa pujanza, aunque sea en unos cientos de metros, los que ocupa la rehabilitada instalación fabril. El consistorio, gobernado por IU, quiere convertir ese espacio en un referente cultural en Asturias. Buscan, comparando por elevación, que Talleres del Conde sea el Guggenheim de Langreo. Si el museo cambió totalmente Bilbao desde la margen izquierda del Nervión, Talleres del Conde pretender hacer lo mismo desde la orilla derecha del Nalón. Hay tantas posibilidades como problemas, el mayor, el económico. Los presupuestos municipales de este año reflejan una partida de 250.000 euros para actividades en el recinto.

Los Talleres del Conde.

Los Talleres del Conde. / Fernando Rodríguez

Espacio para grandes eventos

La inauguración será más pronto que tarde con una gran cita cultural pero se corre el peligro de que después de esa puesta de largo llegue el vacío, que el Ayuntamiento no sea capaz de gestionar y mantener ese monstruo con edificio de oficinas, tres enormes naves cubiertas de entre 700 y 850 metros cuadrados y un gran espacio exterior bajo la cubierta de acero roblonado, técnica anterior a la soldadura, con capacidad para acoger eventos para casi 10.000 personas.

El Ayuntamiento ha creado un grupo de trabajo liderado por la concejala de Hacienda, Marina Casero, en el que se han involucrado varios departamentos. Lo primero ha sido organizar unas jornadas de puertas abiertas y rondas de visitas en las que han participado más de 150 personas. Asociaciones de todo tipo, gestores y programadores culturales, artistas o empresas especializadas en la producción de espectáculos han conocido las instalaciones y hay una visión generalizada. El espacio es extraordinario, tan majestuoso que asusta. Además, esas visitas han servido para dejar claras las virtudes y las deficiencias, lo que se ha quedado en el tintero en el paso de recinto ferial a factoría cultural. Las salas interiores tienen capacidad para celebrar conciertos para miles de personas pero por el momento es algo impensable. No se diseñaron para eso y ahora mismo se antoja imposible siquiera programar la mera presentación de un libro o una exposición artística. La acústica y las condiciones técnicas deben mejorar. El Ayuntamiento es consciente y encargará un estudio especializado para paliar esas carencias. Dinero y más dinero. Pero para eso se han hecho las visitas, para que los que saben les señalen los fallos y las posibles soluciones.

El Ayuntamiento trabaja en dos frentes. Por un lado está el acondicionamiento y equipamiento de las instalaciones para lo que se debe tener claro el uso que se dará a cada espacio. Por otro lado se buscan alianzas, tejer una red de contactos que fijen en rumbo de Talleres del Conde.

Capitalidad Cultural

En el consistorio son conscientes de que es necesaria diseñar una hoja de ruta a medio y largo plazo y para ello sacarán a concurso público la dirección artística del recinto. La intención es crear un equipo similar al que pilota la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura 2031, con un responsable y un grupo de asesores. Varias personas de la candidatura ovetense ya han visitado Talleres del Conde y se ha establecido contactos con el resto para invitarles a hacerlo. Langreo no solo quiere copiar el modelo, también quiere formar parte del él, que Talleres del Conde sea uno de los espacios en los que Oviedo proyecte al resto de Asturias su capitalidad cultural. Una suerte de mutualismo biológico, la interacción entre los individuos en la que ambos se benefician y mejoran sus aptitudes, pero trasladado al ámbito cultura.

Los mimbres están, pero falta tejer el cesto y para hacerlo son necesarias muchas manos.

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