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No habrá juicio por el tiroteo de Langreo: el hijo acepta una pena de seis años de cárcel (por tentativa de homicidio y tenencia de armas) y se retiran los cargos contra el padre

La víctima deberá ser indemnizada con 100.000 euros

VÍDEO: Así fue el tiroteo en La Felguera: el agresor disparó desde la puerta de su coche a la barriga del herido

Langreo

El juicio por la violenta reyerta de Langreo, con tiroteo incluido, ocurrida hace dos años en Valnalón y por la que estaban acusados un padre y su hijo, no llegó a celebrarse este jueves en la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo. La vista fue innecesaria, ya que previamente hubo un acuerdo de conformidad entre las partes. El hijo pactó una pena de seis años de cárcel (cinco años por homicidio en grado de tentativa y uno por tenencia ilícita de armas), mientras que el padre quedó exonerado de ambos cargos. Inicialmente la Fiscalía pedía para cada uno de ellos nueve años y cuatro meses de prisión.

El Ministerio Fiscal expuso en su relato de los hechos previo a la conformidad que, sobre las 13.30 horas del 6 de mayo de 2024, un hombre (nacido en 1983) conducía, acompañado por su pareja, por la localidad de La Felguera. A la altura del polígono de Valnalón, en un aparcamiento anexo a una estación de servicio, en la calle Pepita Fernández Duro, vio a un primo suyo, por lo que detuvo el vehículo para saludarlo. Mientras estaban charlando, llegó al lugar otro hombre (nacido en 1991), que se encontraba realizando trabajos organizados por el CIS (Centro de Inserción Social) del centro penitenciario de Asturias, en las naves de servicios que el Ayuntamiento de Langreo tiene en esa calle. Tras producirse entre ambos acusados "un cruce de miradas y reproches mutuos, el operario continuó su camino y el otro hombre siguió conversando con su pariente".

Instantes después, el operario regresó, apartó al primo del otro hombre de un empujón y propinó a este último, que estaba sentado al volante del coche, un golpe en la cara a través de la ventanilla, "sin causarle lesión y por lo cual no reclama", señaló la Fiscalía. El conductor se bajó inmediatamente del vehículo para exigir explicaciones operario, que ya se dirigía a otro vehículo, un Renault Clío, situado en las inmediaciones y en el que se encontraba su padre, (nacido en 1958).

El hijo sacó del maletero una barra de hierro, ante lo cual el conductor volvió a su vehículo y sacó una cachaba para inmediatamente salir en su persecución, propinándole varios golpes mientras corrían alrededor del Renault Clío, hasta que el hijo logró montarse en el mismo y marcharse, con su padre al volante.

Mientras abandonaban el lugar, el hijo, haciendo gestos con la mano por la ventanilla, incitó al otro hombre a que lo siguiera, para ajustar cuentas en otro lugar, a lo que accedió, por lo que se subió a su Peugeot en compañía de su pareja. Minutos más tarde, se encontraron en el recinto del centro de servicios del Ayuntamiento y, como continuación del conflicto anterior, a la altura del cruce de la calle Pepita Fernández Duro con la carretera de Pajomal, el padre, el cual seguía conduciendo el Renault Clío, cortó el paso al Peugeot 407.

Arma encasquillada

Ante este bloqueo, el conductor se bajó del coche y fue hacia el Renault, que estaba parado, momento en el que el padre aceleró y le atropelló a propósito, tirándolo al suelo y ocasionándole varias lesiones. El hombre se levantó y se dirigió hacia el coche, donde permanecían el padre, al volante, y su hijo, que empuñaba un arma corta de fuego con la que intentó disparar, aunque el arma se encasquilló. Entonces, el padre manipuló el arma para intentar que funcionase y se la devolvió a su hijo, tras lo cual, este volvió a disparar al otro hombre, alcanzándole esta vez en el abdomen. Como consecuencia del tiro recibido, "sufrió menoscabos físicos que comprometieron su vida". "Los acusados carecían de licencia que les habilitase para la tenencia y uso de armas y el arma de fuego corta utilizada disparó un proyectil que carece de estrías de calidad suficiente y fue disparada a través del cañón de un arma modificada o de un cañón emplomado", argumentó el Ministerio Público.

Según la conformidad pactada se retiró la acusación por el delito de homicidio en grado de tentativa y por tenencia ilícita de armas para el padre. Se mantuvieron los cargos para el hijo, que aceptó cinco y un año de prisión, respectivamente, para cada uno de ambos delitos. Se le impuso también la prohibición de aproximarse a menos de 300 metros a la víctima durante seis años. Deberá indemnizar, además, al hombre con 100.000 euros.

La víctima estaba acusada, a su vez, de un delito leve de lesiones al hijo pactó una multa.

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