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Una bomba, dos perros para detectarla y un robot manejado con un mando de consola: así fue el simulacro de atentado terrorista en el Museo de la Minería de El Entrego

En el operativo participaron agentes de la Policía Nacional con apoyo de agentes locales

Así ha sido el simulacro de atentado terrorista con explosivos en el Museo de la Minería de El Entrego

VÍDEO: Miguel Ángel Gutierrez y Juan Plaza / FOTO: Juan Plaza

El Entrego

Son las 11.00 horas y dos vehículos llegan a gran velocidad al aparcamiento del Museo de la Minería de El Entrego. De uno de ellos se baja un hombre que deja un paquete sospechoso en los bajos del coche. Acto seguido, se sube en el otro vehículo y se van, de nuevo a gran velocidad. Un vigilante de seguridad lo ha visto todo, apunta las matrículas y avisa a la sala del 091 de la Policía Nacional. Son las 11.04 y, apenas cuatro minutos después, llegan los primeros coches patrulla que certifican que hay una posible amenaza terrorista por la presencia de un paquete que puede contener material explosivo. Se acordona la zona y se da aviso a los especialistas. El código "Plutón 1" que activa la "circular 50", el protocolo que se sigue para este tipo de casos, está en marcha.

Todo lo relatado forma parte del simulacro que este lunes se desarrolló en el entorno del Mumi, una intervención liderada por la Comisaría de Langreo-San Martín del Rey Aurelio para "poner a prueba la capacidad de reacción y la coordinación de los cuerpos de seguridad en la cuenca del Nalón" y en la que también participaron unidades especializadas de la Jefatura Superior de Asturias (como los Tedax, drones y unidad de intervención y canina); agentes de la Policía Nacional de Siero y Mieres; y agentes de las Policías Locales de Langreo y San Martín del Rey Aurelio. La coordinación del operativo estuvo a cargo de Juan Luis García Ampudia, jefe de la Comisaría de la Policía Nacional de Langreo-San Martín.

El simulacro despertó la curiosidad de los vecinos del cercano barrio de San Vicente, que se asomaron a los balcones de sus casas, y de las personas que paseaban por el paseo fluvial, que también quedó acordonado. Tras la llegada de los primeros coches patrulla, a las 11.08, un primer perímetro quedó asegurado en apenas cinco minutos. Se comprobó que en el aparcamiento había veinte vehículos, sin personas en su interior, y en el Museo de la Minería, una treintena de turistas que quedaron confinados dentro. También se comenzó a poner en marcha un segundo cinturón de seguridad, con un perímetro más amplio y apoyo de la Policía Local, y se activó la "operación jaula", "con controles de carretera en unos puntos preestablecidos para dar con los sospechosos", indicó García Ampudia. Para ello se utilizó la información con la descripción del vehículo y la matrícula aportadas por el vigilante de seguridad.

Tedax

Una vez asegurada la zona por los agentes de la Comisaría de Langreo-San Martín y descartado el peligro ante una detonación del explosivo, comienzan a actuar los equipos especiales, llegados desde Oviedo. A las 11.32, furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) llegan a la zona para reforzar la seguridad y estar preparando ante posibles "trampas", que el paquete explosivo sea un "cebo" para atentar contra los agentes desplegados en la zona. Poco después, llegan los Tedax y la unidad canina. El primer can en intervenir es Harley, una cocker spaniel que, guiada por una luz láser manejada por un agente, olfatea el paquete y se sienta. Son las 11.46 y se confirma que la identificación es positiva y que hay realmente un explosivo. Tres minutos después, otro perro, Atan, un pastor alemán, se encarga de realizar una comprobación que también resulta positiva.

Todo el operativo se controla también desde el aire con drones. Los Tedax (expertos en desactivación de explosivos) se ponen en marcha, comenzando a desplegar el robot, que incorpora un brazo mecánico. Uno de los agentes guía la máquina a distancia, mediante un portátil y un mando similar al utilizado en las consolas de videojuegos, el más útil para manejar el robot con precisión. A las 12.14, la máquina detona el explosivo de forma controlada. En ese momento, los agentes de la Policía Científica y los Tedax ya pueden acercarse para recoger los vestigios del explosivo y e indicios que se puedan utilizar en la investigación. "Hay que ser delicado y trabajar con mucha precisión porque se trata ya de una prueba pericial. Todo lo que se encuentre hay que aportarlo judicialmente y hay que hacerlo con toda la calidad y eficacia establecida en los protocolos", apuntó el jefe de la Comisaría de Langreo-San Martín.

Notable

Juan Luis García Ampudia también puso nota al simulacro. "Le pondría un notable. Hay cosas que hay cosas que tenemos que corregir, hay que ser autocríticos y ver qué podemos mejorar. Porque el objetivo, uno de los objetivos principales de este tipo de intervenciones, es precisamente ese, el de corregir errores y mejorar la coordinación".

Responsables de la Policía Nacional destacaron que el "ejercicio, iniciado a las 11.00 horas, ha permitido comprobar la eficacia de los protocolos de actuación y la capacidad de coordinación entre las distintas unidades especializadas y servicios de emergencia intervinientes. La simulación se ha desarrollado conforme a lo previsto, cumpliendo los objetivos establecidos en materia de seguridad, respuesta táctica y atención a posibles incidentes asociados".

"Durante el simulacro", aseguraron, "se recreó un escenario de amenaza por la posible presencia de un coche bomba en las inmediaciones del recinto. La intervención de las unidades especializadas permitió asegurar la zona, establecer un perímetro de seguridad y proceder a la neutralización controlada de la amenaza, activando los protocolos establecidos. Asimismo, se llevaron a cabo medidas de control de accesos y restricciones de movilidad tanto de vehículos como de peatones en el entorno del museo, especialmente en el barrio de San Vicente y la senda verde anexa al río".

En el operativo participaron unidades de la Policía Nacional, entre ellas GAC (Grupo de Atención al Ciudadano), UIP (Unidades de Intervención Policial), Brigada Móvil, Guías Caninos, TEDAX-NRBQ, Unidad de Subsuelo, Unidad Aérea, Policía Científica y funcionarios de la Brigada de Información. "La Policía Nacional valora muy positivamente el resultado del ejercicio, destacando la profesionalidad, coordinación y eficacia de todos los intervinientes. Este tipo de actuaciones refuerzan la preparación operativa ante posibles situaciones reales y contribuyen a garantizar la seguridad de la ciudadanía".

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