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Redes sociales, compras por internet y servicios bancarios, los talleres formativos que reclaman los consumidores

El centro de formación de la Mancomunidad del Valle del Nalón oferta un total de 127 cursos diferentes

Por la izquierda, Beatriz González Braga, Faustino Zapico, Cintia Ordóñez, teniente de alcalde, Beatriz González Prieto y José Ramón Martín Ardines en el Centro de Formación para el Comsumo de Blimea

Por la izquierda, Beatriz González Braga, Faustino Zapico, Cintia Ordóñez, teniente de alcalde, Beatriz González Prieto y José Ramón Martín Ardines en el Centro de Formación para el Comsumo de Blimea / D. O.

David Orihuela

David Orihuela

Blimea (San Martín del Rey Aurelio)

Asturias tiene cinco centros de Formación para el Consumo, la red más densa de Europa, subraya Faustino Zapico, director general de Consumo del Principado. Son centros creados hace más de un cuarto de siglo y que con el tiempo se han ido adaptando a las nuevas pautas del mercado. Beatriz González Braga lleva trabajando en el de la Mancomunidad del Valle del Nalón, situado en Blimea (San Martín del Rey Aurelio), desde hace 24 años y ha visto cómo esos hábitos de consumo y los problemas asociados a ellos se han ido modificando.

Los Centros de Formación para el Consumo no son una oficina del consumidor en la que poner una queja, sino que son lugares a los que se puede acudir precisamente para eso, para saber comprar o contratar sin el peligro de ser estafado.

Un momento de la visita al Centro de Formación al Comsumidor de la Mancomunidad del Valle del Nalón, en Blimea

Un momento de la visita al Centro de Formación al Comsumidor de la Mancomunidad del Valle del Nalón, en Blimea / D. O.

Nuevos retos para los consumidores

Con los años se ha pasado del timo de la estampita o de otras artimañas a estrategias digitales más complejas. Así, en el equipamiento de la Mancomunidad en Blimea se ha notado en los últimos tiempos cómo la mayor demanda de formación e información está relacionada con ese entorno digital. “Cada vez nos piden más formación en redes sociales, compras por internet o servicios bancarios digitales”, reconoce González Braga, que enumera que ese tipo de peticiones llegan “de asociaciones de vecinos, de Ampas, de padres, de jóvenes y de adultos que no saben qué es un control parental y por tanto no lo pueden poner en el móvil de sus hijos".

Formación para el día a día

El Centro de Formación al Consumo de Blimea ofrece un total de 127 talleres, “además de actividades a la carta” en las que anualmente participan miles de personas de personas del Valle del Nalón y de otros puntos de Asturias. “Son cosas que la gente necesita en su día a día”, apunta la responsable del centro, que explica que “aquí vienen a practicar cómo hay que hacer desde una lista de la compra, una transferencia bancaria o la separación de residuos”. El objetivo es “dar solución a las inquietudes que tienen los ciudadanos como consumidores”.

Las autoridades al inicio de la visita al Centro de Formación al Consumidor de la Mancomunidad del Valle del Nalón, en Blimea

Las autoridades al inicio de la visita al Centro de Formación para el Consumo de la Mancomunidad del Valle del Nalón, en Blimea / D. O.

Beatriz González Braga hizo de guía este martes durante una visita en la que participaron la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prireto; el director general de Consumo, Faustino Zapico, y el alcalde de San Martín del Rey Aurelio, José Ramón Martín Ardines.

González Prieto, defendió la necesidad de ofrecer a la población recursos que le permitan adquirir habilidades en materia de consumo como la mejor vía para reducir riesgos por estafas y operaciones fraudulentas. “Una ciudadanía formada es un consumidor protegido”, ha subrayado durante la visita.

Con el fin de favorecer esa formación, la Consejería de Ordenación del Territorio, a través de la Dirección General de Consumo, destina al año 160.000 euros al año al mantenimiento de los cinco centros que operan en Asturias en esta materia y cuya actividad, ha destacado González Prieto, está teniendo una “buena acogida”.

La oferta formativa abarca ámbitos como las compras seguras por internet, la lectura del etiquetado de alimentos, el uso adecuado de aparatos o la detección de juguetes peligrosos. También incide en la importancia de respetar las edades recomendadas en los productos.

La responsable de Derechos Ciudadanos ha destacado la “relevancia” de estas instalaciones que, a su juicio, deberían tener más visibilidad, dada la utilidad de los cursos que ofrecen, que favorecen la capacidad de decisión de los consumidores al permitirles contar con una “información suficiente para poder comprar con la seguridad necesaria”.

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