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Las negociaciones por el ERE de Capgemini logran vetar los despidos por "rendimiento" y reducir las bajas a 710 empleos

CC OO reconoce avances en la negociación pero no descarta la huelga, convocada ya por los sindicatos minoritarios en la empresa

La entrada al centro de trabajo de Capgemni en Valnalón.

La entrada al centro de trabajo de Capgemni en Valnalón. / M. Á. G.

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David Orihuela

David Orihuela

Langreo

La sección sindical de Comisiones Obreras (CC OO) la mayoritaria en Capgemini, afronta la segunda mitad del periodo de consultas con la empresa con unos objetivos claros, "reducir al máximo" el número de despidos y garantizar indemnizaciones y condiciones de salida “dignas”, dentro del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) puesto en marcha por la empresa. Se han conseguido algunos avances, pero son por el momento insuficientes para alcanzar un acuerdo y CC OO no descarta la huelga, una medida que ya han tomado los sindicatos con menor representación entre la plantilla, RSTIC, UGT, Intersindical, USO y CO.BAS, que han convocado tres días de paro para los próximos 20, 21 y 22 de mayo.

El número de despidos se rebaja a 710

La consultora tecnológica francesa (con 11.000 empleos en España y 802 en Langreo) anunció el pasado 10 de abril el inicio de un procedimiento de despido colectivo en su plantilla de España como consecuencia del impacto de la Inteligencia Artificial y los nuevos retos que la innovación tecnológica ha supuesto para "un entorno operativo cada vez más incierto", aseguró la multinacional. En un principio se plantearon 748 despidos, luego la cifra se rebajó a  717 y en la última reunión, celebrada este martes, se ha logrado ajustar hasta 710.

CC OO considera que las próximas jornadas serán “determinantes” para el desenlace del conflicto laboral abierto en la compañía y ha realizado un llamamiento a la unidad de la plantilla para aumentar la presión negociadora frente a la empresa. “No tenemos miedo a la huelga. Si la dirección no muestra una mayor voluntad negociadora y soluciones reales por encima de los intereses económicos, estamos dispuestos a plantear todas las medidas de presión necesarias”, señalan desde la sección sindical.

Criterios de afectación

Uno de los principales avances que destaca CCOO en las negociaciones tiene que ver con los criterios de afectación del ERE, es decir, los parámetros que utilizará la empresa para decidir qué trabajadores se verán afectados por el ajuste. Tras varias jornadas de negociación y análisis jurídico, el sindicato asegura haber conseguido que la dirección retire dos de los criterios inicialmente planteados: la evaluación anual de desempeño y el porcentaje de asignación a proyectos, conocido internamente como ARVE. Es decir, la empresa quería utilizar para decidir despidos "parámetros subjetivos sobre la calidad o cantidad del trabajo desarrollado" (cuando es la propia empresa la que asigna esos proyectos). Según explica la organización sindical, ambos indicadores eran considerados “métricas arbitrarias” y podían dar lugar a decisiones discrecionales sobre los despidos. “Eran métricas arbitrarias que rechazábamos frontalmente”, apuntan desde CCOO.

El inmueble que ocupa Capgemini en Valnalón.

El inmueble que ocupa Capgemini en Valnalón. / M. Á. G.

En sustitución de esos parámetros, la empresa habría aceptado centrar la afectación principalmente en el denominado “bench estructural”, concepto utilizado en el sector tecnológico y de consultoría para referirse a trabajadores que permanecen "desasignados", es decir, sin proyecto activo, durante largos periodos de tiempo. En este caso, se consideraría “apuntar” al ERE especialmente a las personas que lleven más de tres meses sin asignación y cuya recolocación resulte compleja.

Además, entre los criterios que continuarían sobre la mesa figuran el tiempo de permanencia en la compañía y otros factores objetivos de desempate. Para el sindicato, aunque estos elementos siguen siendo sensibles, resultan más transparentes y más fácilmente fiscalizables que los inicialmente propuestos por la compañía.

La negociación también ha permitido reducir parcialmente el volumen de despidos planteado por la empresa. La cifra inicial de 748 salidas se habría rebajado hasta 710, aunque desde CCOO consideran que el ajuste sigue siendo “insuficiente” y aseguran que mantendrán la presión “para salvar cada puesto de trabajo”.

Salidas voluntarias

Otro de los puntos que centra actualmente la negociación es el régimen de voluntariedad. El sindicato ha conseguido que puedan acogerse voluntariamente al ERE trabajadores pertenecientes a las áreas de Ventas, Preventas y Soporte a Proyectos, colectivos que inicialmente quedaban fuera de esta posibilidad. Sin embargo, CCOO critica que la dirección siga rechazando extender la voluntariedad al conjunto de la plantilla.

La organización sindical considera que ampliar esa posibilidad permitiría reducir el impacto traumático del expediente y favorecer soluciones menos conflictivas. Por ello, insiste en que la voluntariedad debe desarrollarse bajo condiciones “garantistas y transparentes”.

Mejoras en las indemnizaciones

En el plano económico, el principal escollo continúa siendo la cuantía de las indemnizaciones. El sindicato asegura que una de sus prioridades es evitar que la empresa ejecute el ERE aplicando únicamente las condiciones mínimas previstas por la legislación laboral: 20 días por año trabajado con un máximo de 12 mensualidades.

“Nuestra prioridad absoluta es romper ese tope de 12 mensualidades para garantizar una salida digna, especialmente para las personas con mayor antigüedad”, indican desde la representación sindical.

CCOO reclama además que el proceso de adhesión voluntaria al expediente cuente con supervisión directa de la representación de los trabajadores, un calendario suficientemente amplio para que los empleados puedan valorar su situación y mejoras económicas adicionales para quienes acepten acogerse voluntariamente al plan de salidas.

Entre las exigencias planteadas figura también que los trabajadores voluntarios perciban tanto la indemnización correspondiente como primas adicionales asociadas a la adhesión al proceso.

Desde CCOO insisten en que la presión de la plantilla será clave en la recta final de las negociaciones y consideran que la dirección todavía tiene margen para mejorar tanto el número de salidas como las condiciones económicas del expediente.

La próxima semana se perfila así como decisiva para el futuro de cientos de trabajadores afectados por el ERE y para el posible endurecimiento del conflicto en la compañía si las posiciones entre empresa y sindicatos continúan alejadas.

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