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Pajares esquiva un "campo de minas" para culminar su modernización: las obras se ejecutan extremando la seguridad para sortear proyectiles sin detonar de la guerra civil

Los trabajos avanzan entre protocolos de seguridad y mapas elaborados con georradar para evitar munición sin detonar I El proyecto incluye más senderos, miradores, un bike park y pistas de esquí de fondo

Trabajos de apertura de una nueva pista de esquí de fondo, en Pajares.

Trabajos de apertura de una nueva pista de esquí de fondo, en Pajares. / Foto cedida a LNE

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Pajares (Lena)

En Valgrande-Pajares ya se libra una doble batalla contra el tiempo. Un frente mira al futuro, con el objetivo de que la estación cuente con nuevas mejoras al inicio de la próxima temporada invernal. La otra línea de combate apunta al pasado, con un ojo puesto en la Guerra Civil.

Los trabajos de la segunda fase de modernización de la estación están en marcha, con un verano por delante para ejecutar importantes actuaciones como pista de esquí de fondo, senderos y miradores, la accesibilidad a la telecabina, la revegetación, y el bike park , este último, en fase de licitación. Con el grueso de las citadas obras ya en marcha, la estación se ha llenado de excavaciones que en algunos casos recuerdan a las trincheras que se establecieron en lo alto del estratégico puerto durante la Guerra Civil. La presencia de este asentamiento bélico obligó el año pasado a posponer las actuaciones que ahora se ejecutan. Estos vestigios del conflicto acontecido hace nueve décadas han obligado a extremar las medidas de seguridad.

El proyectil encontrado por los trabajadores de Pajares.

El proyectil encontrado por los trabajadores de Pajares. / LNE

Los primeros meses de la Guerra Civil (1936-1939) en Asturias dejaron violentos combates en el llamado Frente de los Puertos. Los avances y contraataques fueron una constante durante la primera mitad de 1937, concretamente hasta el otoño. Republicanos y sublevados lucharon sin cuartel en los montes de San Isidro, Tarna y Pajares. Un sembrado de munición y proyectiles sin explotar ha quedado como recordatorio de aquellos meses bélicos. El problema es que los bombardeos realizados hace casi 90 años años siguen siendo una potencial amenaza actualmente.

Un grupo de montañeros, tras encontrar un proyectil, en 2021.

Un grupo de montañeros, tras encontrar un proyectil, en 2021. / LNE

En Pajares se han tenido que realizar prospecciones técnicas, con equipos de georradar, para evaluar las zonas de Valgrande en las que probablemente se encuentra munición enterrada sin detonar. Gracias a estos trabajos se ha elaborado un mapa con los puntos conflictivos que las obras deben evitar. Así, la maquinaria que trabaja en la estación está esquivando las zonas que el georradar ha señalado con una alta probabilidad de encontrarse con proyectiles de morteros u otros artefactos explosivos. Además, los trabajadores disponen de unos protocolos de actuación para actuar en caso de encontrarse con alguna bomba que no haya sido detectada en las prospecciones. Si la carga está intacta, el riesgo de explosión es alto y hay que avisar de inmediato a los Tedax (Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos

Cuitu negru, la zona más problemática

La zona más problemática por la presencia de armamento abandonado se encuentra en la zona alta de Valgrande, concretamente en el Cuitu Negro. Según las fuentes consultadas por este diario, esta localización no tiene gran incidencia en los trabajos. Solo afecta de lleno al mirador que ofrece vistas al valle leonés de Arbás y sus montes.

En Pajares es muy habitual encontrar proyectiles de la Guerra Civil. En la propia estación invernal se vienen detonando obuses casi anualmente. Es la herencia de un frente bélico que se mantuvo violentamente activo durante algo más de dos semanas a lo largo de septiembre de 1937. La ofensiva contra Asturias tuvo dos puntas de lanza. Un avance se hizo por Llanes y el otro por Pajares. Los llamados nacionales desplazaron tres divisiones desde Galicia al mando del general Aranda Mata. Al intentar hacer brecha por el centro de la Cordillera encontraron gran resistencia por parte de las tropas republicanas.

Obuses y granadas de mortero son los proyectiles que ganaderos y montañeros encuentran más frecuentemente en Pajares. Las segundas fueron muy utilizadas por las tropas republicanas cuando intentaron, sin éxito, frenar a finales del verano de 1937 el avance del ejército golpista. “Estos soldados solían tener muy poca instrucción militar y, en muchas ocasiones, lanzaban los proyectiles sin quitar el seguro. De esta forma muchas granadas quedaban sin detonar”, explican los expertos consultados por este diario. Así, el frecuente encontrar en Pajares, por ejemplo, proyectiles de artillería de medio metro de longitud y un calibre de 105 milímetros: “Estos proyectiles explosionan por contacto y si no impactan en el suelo con la punta pueden perfectamente quedar intactos”.

Las actuaciones

Con las obras de la segunda fase de modernización ya en marcha, la directora general de Actividad Física y Deporte del Principado, Manuela Ena, anunció recientemente en la Junta del Principado una ambiciosa inversión en la estación de Valgrande-Pajares para los próximos cinco años.

Para este ejercicio ya están previstos 1,4 millones destinados a actuaciones que “ya han comenzado”. Entre ellas figuran el circuito de esquí de fondo, la renaturalización de la parte superior de la telecabina, senderos accesibles, miradores, rutas y un circuito de bikepark.

Además, en las próximas semanas se publicará el pliego para redactar el proyecto y ejecutar la fase 2C de modernización de la estación. La actuación contempla un nuevo telesilla de cuatro plazas de pinza fija e iluminación, con una inversión prevista de 9,5 millones de euros. La redacción del proyecto se realizará en 2026 y las obras se ejecutarían en 2027.

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