La mujer que transfirió 10.000 euros a un falso hijo (pese a no ser madre): la Policía usa casos reales ocurridos en Asturias para alertar en Mieres sobre fraudes y estafas
El jefe de la comisaría de Mieres advierte del aumento de fraudes telefónicos, bancarios y compras falsas por internet

Un momento de la charla que Fracisco Javier Briz ofrececió en el local social de Santa Marina. / D. M.
La sociedad de la comunicación permanente ha creado una red de peligros que envuelve la rutina sin ser del todo perceptible. Las estafas a distancia, en todas sus dimensiones digitales, se han convertido en una amenaza cotidiana que solo en Asturias provoca saqueos de varios millones de euros anuales. La Policía Nacional se enfrenta cada día al aumento de denuncias, muchas veces sin las armas necesarias para combatir unos delitos que se camuflan con facilidad en un mundo internacionalizado. El jefe de la comisaría de Mieres, Francisco Javier Briz, recetó este martes “sentido común y reflexión” para no caer en “emboscadas y enredos” que buscan sacar réditos económicos tanto de la buena fe como de la avaricia de las personas. Lo hizo en el marco de una charla organizada por la Agrupación Vecinal de Mieres.
Resulta muy difícil explicar cómo es posible que una mujer que no ha sido madre acceda a realizar una transferencia de más de 9.000 euros tras recibir un mensaje telefónico de su presunto e insospechado hijo asegurando que se encuentra en un aprieto y necesita fondos. “Esto ha sucedido en Asturias, es un caso real”, apuntó Francisco Javier Briz durante una charla sobre seguridad ciudadana que ofreció en la sede de la asociación de vecinos de Santa Marina. Las estafas fueron las grandes protagonistas de la cita.
Briz insistió desde el inicio en que nadie está completamente a salvo de este tipo de engaños. “No piensen que ustedes son víctimas por no conocer legislación o tecnología”, señaló. “Yo soy víctima igual que ustedes”, añadió, explicando que incluso quienes trabajan diariamente con estas situaciones pueden caer en algún momento en las trampas de la denominada “ingeniería social”.

Francisco Javier Briz, durante su intervención. / David Montañés / D. M.
El responsable policial explicó que detrás de términos como “phishing”, “smishing” o “vishing” se esconde siempre la misma estrategia: “Les cuentan una película para conseguir que ustedes les den dinero”. El mecanismo, detalló, se basa en generar urgencia y ansiedad. Correos electrónicos o mensajes que aparentan proceder de bancos, compañías telefónicas o plataformas digitales alertan de pagos pendientes y empujan a la víctima a pulsar enlaces fraudulentos.
“La ingeniería social lo que provoca es meterles prisa para que cometan ese error”, resumió. Una vez dentro de páginas falsas que imitan a las originales, los ciberdelincuentes solicitan claves, números de tarjeta o documentación personal. “No mandamos nada”, insistió Briz, recomendando acudir siempre a canales oficiales y desconfiar de cualquier mensaje alarmista.
Durante la charla relató varios casos reales investigados en Asturias. Uno de ellos, ocurrido en Oviedo, le sirve para ilustrar hasta qué punto el engaño emocional puede superar cualquier lógica. Una mujer transfirió cerca de 10.000 euros a un supuesto hijo que pedía ayuda urgente desde el extranjero. “Cuando hizo la transferencia se dio cuenta de que no era madre”, explicó el jefe policial ante la incredulidad de las más de 50 personas que acudieron a la charla.
Compras por internet
Briz también alertó sobre las estafas vinculadas a las compras por internet y a las plataformas de segunda mano. Explicó que muchos delincuentes intentan sacar a los compradores de los sistemas seguros de pago mediante mensajes de WhatsApp o conversaciones privadas. “Nos está haciendo ingeniería social, nos está vendiendo que es una gran persona”, explicó sobre quienes ofrecen descuentos o ventajas para cerrar operaciones fuera de las aplicaciones oficiales. “Lo que está haciendo es un puente para dejarnos sin protección”, añadió.
El comisario incidió igualmente en la necesidad de adoptar pequeñas medidas preventivas en la vida cotidiana, tanto en el mundo físico como en el digital. “No se trata de vivir con miedo”, apuntó, sino de evitar situaciones de riesgo y actuar con prudencia. Para ello recomendó verificar siempre los mensajes sospechosos, utilizar únicamente aplicaciones oficiales y establecer incluso “palabras clave” familiares para comprobar situaciones de emergencia.
Briz admitió que muchas víctimas tardan en denunciar por vergüenza, aunque recordó que detrás de estas estafas existen redes internacionales muy difíciles de rastrear. “Ese dinero está en el extranjero y va a ser dificilísimo recuperarlo”, advirtió.
La conclusión de su intervención fue sencilla y directa: “Tenemos que resumir esto en dos cosas: sentido común y pararnos a pensar”.
Suscríbete para seguir leyendo
- Lorena del Campo ejemplifica el drama de los ganaderos de Mieres: 'Si hace tres años me dicen que nos quitarían los pastos de Pinos, no cojo la explotación
- Dos escenarios, 'food trucks', artesanía y al menos once grupos musicales: así será el festival que inaugurará en julio el recinto ferial de Langreo
- De mina a campo de maniobras militares: los soldados del Regimiento Príncipe se adiestran en el Pozo Santiago de Aller
- Revolución en el transporte de mercancías en Asturias: Talleres Alegría culmina en Mieres la construcción en una gran terminal logística que conectará carretera y ferrocarril
- Las amenazas bloquean el plan de rescate para la cabaña de Mieres: los ganaderos rechazan los pastos ofrecidos por el Principado tras ser intimidados por criadores de Lena
- Los Xuaninos, el nuevo dulce con sabor a sidra que quiere conquistar San Xuan y convertirse en una nueva tradición gastronómica de Mieres
- Siete mil voces para salvar el mercado: Mieres se moviliza por la plaza de abastos antes de cumplir 120 años
- Mieres enciende San Xuan con un intenso programa de actividades con barrenazu, conciertos como el de Víctor Manuel y mucha sidra