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El temor al lobo, la guerra de los pastos de Pinos y la sequía marcan el inicio de la campaña ganadera de verano: "Cuando vienes a ver el rebaño no sabes lo que te vas a encontrar"

Los profesionales del Caudal que empiezan a subir sus reses a la montaña temen "la seca, está todo achicharrado"

El ganadero allerano Sergio García con su rebaño de cabras

El ganadero allerano Sergio García con su rebaño de cabras

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David Orihuela

David Orihuela

Mieres / Cabañquinta

El lobo, el lobo, el lobo. Es lo que repiten una y otra vez los ganaderos que este lunes han comenzado a subir sus rebaños a los pastos de verano. “Es el mayor problema que tenemos”, reconocía Sergio García, de El Pino, en el concejo de Aller que a sus 20 años tiene un rebaño de 85 cabras que estarán en el monte hasta que llegue la nieve, "o las mate el lobo". “Cuando las tengo en el pueblo las guardo todas las noches, pero allí arriba nunca sabes lo que te vas a encontrar cuando subes”, explica el joven productor tras bajar de las Foces del Pino, donde dejó el rebaño y los perros. A partir de ahora y hasta enero, más o menos, Sergio García subirá todos los días al monte a atender a sus animales. Un día caminará una hora, y otro día serán dos, y lo hará siempre con esa incertidumbre.

Las vacas de César Lillo en los montes de Aller

Las vacas de César Lillo en los montes de Aller / LNE

“Es que en una noche te puede desarmar un rebaño”, apunta César Lillo, de Felechosa, que también aprovechó el primer día de junio para subir su ganado al puerto. Son 70 vacas de la raza asturiana de los valles. “En ganado vacuno el lobo te puede comer un ternero pero en un rebaño como el de Sergio te lo puede destrozar, porque puede comer a la mitad y la otra mitad la pierdes porque escapa”, detalla el allerano.

Sequía

César Lillo aguanta todo lo que puede con sus vacas en el monte pero ya aventura que este año no va a ser bueno, “está el muy seco y hay menos hierba”. Según su visión y su experiencia, que no es poca, “en junio habrá mucha seca e igual libramos un poco en agosto”. El problema es que las altas temperaturas de los últimos días han secado mucho el terreno tras las lluvias de mayo, “y quedó como cemento”. Esas condiciones meteorológicas han provocado además que el monte se llene, más si cabe, de maleza. “Las fincas están abandonadas, ya no entra una vaca, estamos abandonados”, lamenta el ganadero, que añade que además el mercado está flojo. “En Extremadura están matando mucha vaca de carne por la seca y eso afecta al precio”, subraya.

De Extremadura acaba de llegar precisamente uno de los pocos ganaderos trashumantes, alrededor de un centenar, que quedan en Asturias. Ismael García, de Río Aller, tiene su ganado de diciembre a junio en los pastos extremeños y de junio a fin de año en los montes de Caniecha. Son 150 animales que también se enfrentarán al peligro del lobo durante el verano, algo que no le ocurre el resto del año porque “en Extremadura no hay ese problema”.

Los ganaderos asturianos todavía no han completado la subida de sus rebaños a los pastos de altura. Ferino Fernández, allerano, llevará sus más de medio centenar de vacas a lo largo de esta semana a la zona del Valle del Río Negro. Lo hará “preocupado” y con la sensación de que el monte no está en las mejores condiciones, “con el calor que vino está todo achicharrado”.

"Guerra en los pastos" de Pinos

La campaña anual de pastos moviliza en el Caudal a cerca de 20.000 reses de más de un millar de ganaderos en la comarca del Caudal. El concejo de Aller atesora la cabaña más numerosa, con alrededor de 9.000 cabezas de ganado pertenecientes a más de 500 productores. La mayor parte corresponde a vacuno, con cerca de 7.000 animales, aunque también destaca el crecimiento del sector equino, que alcanza las 1.500 cabezas, aproximadamente un 10 por ciento más que el año pasado. A ello se suman unas 800 cabras y ovejas, como las de Sergio García.

Ganado en el puerto de La Cubilla, en Lena

Ganado en el puerto de La Cubilla, en Lena / D. O.

En Mieres, al problema del lobo y a la sequía, se suma el conflicto por los pastos de Pinos. Una sentencia judicial impide a los asturianos llevar ganado a Pinos, en León, pese que el monte es propiedad del Ayuntamiento de Mieres desde hace un siglo. Así, por segundo año consecutivo, los ganaderos del concejo llevarán sus reses al puerto de Los Hidalgos, que han alquilado de nuevo para esta campaña. El monte linda con Pinos y los asturianos pasaron el fin de semana cerrando los límites para evitar que alguna vaca salta de esos pastos y se introduzca en la zona de disputa, lo que podría suponer una denuncia, como ocurrió el año pasado. Mientras realizaban ese trabajo estuvieron vigilados por agentes de la Guardia Civil. Según cuentan los ganaderos “durante todo el día estuvo el helicóptero de la Guardia Civil sobrevolando el puerto y también había presencia de patrullas”. Los mierenses están desesperados ante la situación.

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