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Así luce el Museo de la Siderurgia de Langreo: los trabajos de rehabilitación del antiguo refrigerante, emblema del concejo, entran en la recta final

En la mejora de la construcción, que alberga desde 2006 el equipamiento cultural, se han invertido cerca de 750.000 euros

Aspecto actual del Museo de la Siderurgia.

Aspecto actual del Museo de la Siderurgia. / M. Á. G.

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Langreo

Las obras de restauración del antiguo refrigerante de la factoría de Duro en Valnalón, transformado hace veinte años en el Museo de la Siderurgia de Asturias (Musi), encara sus últimos trabajos. La actuación, que se inició en marzo, ha sido puesta en marcha dentro del Plan de Sostenibilidad Turística del valle del Nalón, que se financia con fondos europeos. El refrigerante es además uno de los emblemas del concejo de Langreo.

En la mejora de la construcción que alberga el equipamiento cultural langreano se invierten 747.992 euros. La Mancomunidad del Valle del Nalón, encargada de tramitar las obras, adjudicó la intervención a la empresa ASCH Infraestructuras y Servicios.

Los trabajos contratados se centran en la rehabilitación del antiguo refrigerante y no contemplan la recuperación de otros edificios para ampliar el museo, una idea que se barajaba cuando se puso en marcha en 2006 el Musi. Esta construcción estaba diseñada como centro de recepción del equipamiento cultural, aunque finalmente no se produjo la ampliación prevista.

Vista del antiguo refrigerante desde el barrio Urquijo de La Felguera.

Vista del antiguo refrigerante desde el barrio Urquijo de La Felguera. / M. Á. G.

El proyecto contemplaba cinco fases en la actuación. La primera se centró en la limpieza y el saneamiento biológico, eliminando vegetación y hongos. En las siguientes se reparó el soporte, se realizó un tratamiento de las armaduras de acero y la reparación volumétrica con mortero en los puntos en los que fue necesario.

Para finalizar, se aplica una pintura anticarbonatación para proteger el exterior. Todos estos trabajos se desarrollan en un refrigerante cuya envolvente de hormigón tiene una superficie total de 9.274 metros cuadrados.

También se prevé instalar un vallado exterior de 165 metros, que delimite el recinto del museo y "adecuar espacios expositivos exteriores" en las zonas verdes del entorno, en una superficie de 1.382 metros cuadrados. Junto con estas actuaciones anteriores se pretende exhibir dos antiguas máquinas ferroviarias que han sido reparadas, la locomotora Pedro Duro y la grúa «La Leona».

La construcción, durante el inicio de las obras.

La estructura, en el inicio de las obras. / D. O.

Esta es “una actuación muy necesaria para garantizar la conservación de la estructura, devolverle su belleza industrial”, indican los promotores de la iniciativa. La rehabilitación del edificio que alberga el Museo de la Siderurgia se produce en un momento en el que se desarrollan las obras de urbanización de los terrenos liberados con el soterramiento de las vías de Feve en Langreo. El distrito de La Felguera ganará espacio peatonal en la zona próxima al antiguo refrigerante, que es, recoge el proyecto, “un elemento de gran valor simbólico para la identidad de La Felguera”.

La gestión

Es también uno de los principales equipamientos culturales que atraen visitantes al concejo junto al Ecomuseo Minero Valle del Samuño. De la gestión de las dos instalaciones se encarga la unión temporal de empresas (UTE) Sadim-Global. El plan de sostenibilidad turística del valle del Nalón está financiado con cuatro millones de euros procedentes de fondos europeos.

La gestora de los dos equipamientos culturales recibe 170.000 euros anuales del Consistorio y de la Fundación Musi, una cuantía se reduce en el caso de no cumplir con el mínimo exigido de visitas. A esta cifra se añaden ingresos de otras actividades como las ventas de entradas, de souvenirs o de los bares de ambas instalaciones.

El Ayuntamiento apostó por unificar la dirección del Musi y del Ecomuseo Minero de Samuño para atraer a más visitantes a las dos instalaciones. Para el primero de ellos se ha fijado un mínimo de visitantes de 2.500 y para el segundo, 21.000. Si se llega o se supera esa cifra, la gestora percibe por 50.000 euros por el Museo de la Siderurgia y 120.000 euros por el equipamiento abierto en el valle de Samuño.

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