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San Xuan suspira en Mieres por el Orbayu: "Me metía yo ahí en la fuente de buena gana"

Los mierenses cumplieron con el rito de la foguera, esta vez más pequeña por el riesgo de incendios, y sudaron al ritmo de "Celtas Cortos" en una noche tórrida y de nuevo multitudinaria

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David Orihuela

David Orihuela

Mieres

La foguera era más pequeña. Había menos madera, menos combustible que quemar, pero, aun así, brilló como siempre en la noche de Mieres. Numerosos vecinos, sobreponiéndose a las altas temperaturas vividas a lo largo de todo el día, acudieron a la cita en la plaza del Ayuntamiento para cumplir con el rito del fuego y con su patrón: San Xuan.

"¿Dónde está el orbayu de San Xuan?", se peguntaba una mierense tras haber pasado calor todo el día y haberse enfrentado, por la mañana, a los 39 grados de temperatura que, según la aplicación de su móvil, abrasaban la capital del Caudal. El orbayu, tan de San Xuan como la foguera, ni está ni se le espera en este junio tórrido que ayer invitaba más a sumergirse en las fuentes –enrramadas, como marca otra tradición del solsticio de verano–que a aproximarse al fuego purificador.

Con los termómetros abrasados, el Ayuntamiento de Mieres decidió suspender los fuegos artificiales previstos para las once de la noche ante la extrema ola de calor y el peligro de incendios forestales. La foguera de la medianoche en la plaza del Ayuntamiento se mantuvo, controlada muy de cerca por los servicios de extinción de incendios. "Es normal que quiten los fuegos, una chispa puede caer en cualquier sitio y provocar un incendio", concedía la mierense Beatriz Álvarez Cabrera. Y dictaminaba que "la hoguera no tiene ese peligro".

En Mieres se tomaron medidas para reducir riesgos. Junto a la citada decisión de rebajar el tamaño de la hoguera, aumentó la seguridad, con mayor presencia de bomberos, agentes de Policía Local y miembros de Protección Civil, explicaron fuentes municipales. También hubo una cuba de agua de mil litros con motobomba. En algunas localidades de las Cuencas, en concreto en El Entrego y Blimea, en San Martín del Rey Aurelio, se optó por suspender las hogueras.

Tras el rito del fuego, a la una de la madrugada, estaba prevista la actuación de "Celtas Cortos" en el parque de Jovellanos. Los registros de temperatura en Mieres el 20 de abril del 90 no están accesibles, pero el 20 de abril de este año la mínima fue de cinco grados y la máxima de 14 grados. Muy lejos de lo vivido en una noche en la que la banda liderada por Jesús Cifuentes puso a bailar y a sudar a los mierenses con su himno nostálgico sobre la Cabaña del Turmo.

Por la mañana, una vecina confesaba que su plan todos los 23 de junio no era otro que tomar el vermú y empezar a disfrutar de la fiesta desde por la mañana hasta que el cuerpo aguantase, pero lo de este martes era "insufrible", así que optó por irse a las piscinas. Las terrazas de hostelería presentaban un aspecto absolutamente inusual para el día de la foguera en Mieres. Estaban prácticamente vacías, incluso algunos de los bares no tenían ni un solo cliente.

En la plaza de Requejo, epicentro sidrero de Asturias y festivo de Mieres, nadie ocupaba las mesas. El Ayuntamiento programó una sesión de títeres para niños a la una y media de la tarde y tan solo aparecieron tres pequeños. Allí, Beatriz Álvarez Cabrera defendía San Xuan como "la mejor fiesta de Asturias". "Es la celebración pagana que anuncia el verano, San Xuan es el inicio de todo lo bueno", afirmaba rotunda.

Hasta llegar a las doce de la noche, con una plaza abarrotada, hubo mucho San Xuan en Mieres. Un San Xuan un tanto inusual por el calor pero no menos intenso para los mierenses y visitantes. Los hubo con algo de suerte, como los miembros de los grupos folklóricos que a las siete de la tarde participaron en el enramado de fuentes. "Está fría", decía uno de los miembros del grupo de baile "L’Artusu", encargados de enramar la fuente del Paseo del Vasco, al inicio de la calle Manuel Llaneza.

"Me metía yo ahí de buena gana", respondía una de las pandereteras que entonaban "Vamos a enramar la fonte, la fonte del agua clara, vamos a enramar la fonte que la otra ya está enramada". Y así era porque mientras ellos decoraban con hortensias y ramas verdes la fuente del Vasco, el grupo "Prau Llerón" hacía lo mismo en la de La Villa y "Ruxidera" decoraba la del Ayuntamiento. Es la tradición de San Xuan, ese tributo a los elementos, al agua y al fuego.

En uno de los días más calurosos que se recuerdan en la capital del Caudal los mierenses agotaron los ventiladores portátiles en los comercios de la villa. Eso sí, se lo tomaban con humor. "Yo hoy no me acerco a la foguera", confesaba una adolescente.

Según fue avanzando la tarde, con los termómetros un poco más bajos y algo de brisa a la sombra, aunque siempre por encima de los 30 grados, Mieres fue recuperando el ambiente que se espera para su gran día. Las terrazas se llenaron pero había dudas entre darse a la sidra u optar por hidratarse con agua, que era lo que pedía el cuerpo. Fue un San Xuan de abanicos y de hasta curiosos inventos como la gorra con ventilador incorporado con la que se refrescaba un paisano en Requejo.

Este miércoles, día festivo en Mieres, habrá reparto del bollu en La Pasera, el Liceo y el parque Jovellanos. A las doce, misa de San Xuan cantada por el Orfeón de Mieres. Una hora después, en el Auditorio Teodoro Cuesta, entrega de los premios "Mierenses en el Mundo". La Aemet pronostica hasta 39 grados para esa hora. Sin piedad. Sin orbayu.

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