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Los túneles del Padrún estrenan (tras meses de obras y cortes de tráfico) su mayor modernización en tres décadas, con una inversión de siete millones de euros

La actuación refuerza la seguridad de una infraestructura por la que circulan unos 25.000 vehículos al día e incorpora nuevos sistemas contra incendios, ventilación, videovigilancia y control del tráfico

El acceso a los túneles del Padrún, durante las últimas labores, con la nueva señalización de identificación ya instalada.

El acceso a los túneles del Padrún, durante las últimas labores, con la nueva señalización de identificación ya instalada. / David Montañés

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Mieres del Camino

Por los túneles del Padrún circulan cada día unos 25.000 vehículos. El cálculo apunta, por tanto, que son un millón de desplazamientos los que canalizan las galerías de la autovía Oviedo-Campomanes (A-66) cada 40 días. Estas cifras explican la importancia de los tubos y el motivo por el que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible acaba de invertir 7,25 millones de euros en su modernización, centrándose especialmente en el refuerzo de la seguridad. Las obras acaban de terminar.

Los túneles situados entre Olloniego y Ablaña fueron inaugurados a principios de la década de los noventa. A lo largo de las últimas tres décadas han sido objeto de diversas mejoras, pero ninguna había alcanzado la envergadura de la que ahora acaba de concluir. Tras meses de obras, cortes nocturnos y restricciones al tráfico, el Ministerio da por finalizada una actuación que también ha incluido el túnel de Ángel Uriel, aunque el grueso de la inversión se ha concentrado en El Padrún.

Uno de los últimos cortes de carril por obras.

Uno de los últimos cortes de carril por obras. / David Montañés

La actuación, financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha permitido adaptar ambas infraestructuras a los estándares de seguridad exigidos por la normativa europea y por el Real Decreto que regula las condiciones de los túneles de la red estatal de carreteras.

Entre las principales mejoras destaca la integración de todos los sistemas de supervisión en un único centro de control, ubicado en el túnel del Padrún, desde donde podrá gestionarse de forma centralizada el funcionamiento de ambas galerías. Además, se ha renovado completamente el circuito cerrado de televisión en el túnel de Ángel Uriel y se han ampliado las redes de distribución eléctrica para garantizar un suministro más fiable.

Protección contra incendios

La intervención también ha reforzado los sistemas de protección frente a incendios, uno de los aspectos prioritarios del proyecto. Se han instalado nuevos equipos de detección y extinción, al tiempo que se ha renovado la iluminación de emergencia y de seguridad. A ello se suma la modernización de la señalización variable y de la semaforización, "lo que permitirá gestionar con mayor rapidez cualquier incidencia y mejorar la regulación del tráfico".

Otro de los trabajos más relevantes ha sido la sustitución del sistema de ventilación, fundamental para garantizar la evacuación de humos en caso de incendio. Asimismo, se han ejecutado tratamientos de impermeabilización para corregir filtraciones de agua que afectaban a la conservación de la infraestructura y a las instalaciones de seguridad.

Centro de control de los túneles del Padrún.

Centro de control de los túneles del Padrún. / MITMA

La actuación se completa con la renovación de los sistemas de contención y la instalación de una barrera móvil en los pasos de mediana, una solución que facilitará la gestión del tráfico cuando sea necesario desviar la circulación de un tubo al otro durante incidencias o futuras labores de mantenimiento.

Las obras han obligado durante los últimos meses a establecer numerosos cortes nocturnos y desvíos alternativos por la antigua N-630, la AS-116 y la Autovía Minera (AS-I), afectando a miles de conductores.

Los túneles del Padrún constituyen una de las infraestructuras más estratégicas de la red viaria asturiana. Considerados en su día una de las obras de ingeniería más complejas de la autovía Oviedo-Campomanes por la complicada geología del macizo atravesado, soportan actualmente cerca de 9,5 millones de vehículos al año. Con esta inversión, el Ministerio pretende garantizar que sigan desempeñando ese papel "con mayores garantías de seguridad y fiabilidad durante las próximas décadas".

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