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De lo nuestro / Historias heterodoxas

Así llegó Numa Guilhou a Mieres

La historia familiar del empresario francés que impulsó la siderurgia y la minería del valle del Caudal, una figura clave en la revolución industrial en Asturias

La historia de hoy vista por Alfonso Zapico.

La historia de hoy vista por Alfonso Zapico. / Alfonso Zapico

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Ernesto Burgos

Ernesto Burgos

Gérard Alaux, el erudito francés, a quien ya hemos dedicado una de estas historias por la labor que está realizando en Mazamet -la villa natal de Numa Guilhou- para reivindicar la figura del hombre que industrializó Mieres, acaba de publicar en el boletín de la Sociedad de Historia del protestantismo del departamento de Tarn un amplio artículo que resume en su enunciado la biografía del empresario: "Numa Guilhou (1814-1890), negociante en Carcasona y Bayona, banquero en París y director de una fundición de hierro en Mieres (Asturias). El itinerario de un mazametano en Francia y España".

Después de saludar el trabajo hecho por el mierense Juan Carlos García Palacio, que ustedes pueden consultar en nuestra biblioteca municipal, y recordar a sus compañeros de tertulia dominical, "une assemble amicalée de passionnés par l´historie de leur cité", Gérard nos informa de que los Guilhou fueron una de las familias protestantes que se enriquecieron en la zona de Mazamet durante los inicios de la primera revolución industrial gracias al comercio y transformación de la lana.

Según sus investigaciones, los nombres de Pierre Guilhou y Jacques Rives ya aparecen a mediados de siglo XVIII en los registros de la ciudad entre los burgueses locales incluso con cargos públicos, ya que Pierre, que formaba parte del Ayuntamiento de Mazamet, fue uno de los firmantes que apoyó el 19 de abril de 1814 el decreto para deponer a Napoleón Bonaparte, eliminando el derecho de sucesión para su familia y liberando al pueblo francés y al ejército de su lealtad hacia el emperador.

Por su parte, la familia Rives había fundado en 1810 la Societé des Casernes, una gran casa de comercio e industria textil que de manera directa o indirecta llegó a dar empleo a más de mil trabajadores. La historia de esta sociedad ha sido recuperada por Gérard en un texto titulado "La era de los cuarteles", publicado en el número 8 de la revista "Les Cahiers de la Montagne Noire".

Matrimonio

Como era muy habitual entonces, los Guilhou y los Rives reforzaron su alianza económica con varios enlaces matrimoniales: el 14 de abril de 1813 se produjo una doble boda que unió por un lado a Jacques Guilhou, de 21 años, fabricante de paños e hilador, con Jeanne Maríe-Phanie Rives, de 20 años, y por otro a Jean Pierre Rives, de 19 años, negociante, con Jeanne Guilhou, que solo tenía 15 años. Además, previamente Jacques Rives, primo segundo de Jean-Pierre Rives, también se había casado con Rose Guilhou, doblemente tía de Jacques y de Jeanne Guilhou.

Jacques Guilhou fue el tercer hijo varón de Pierre Guilhou (luego llegaría Jeanne, la última de los hermanos), por eso se le conocía como Guilhou "jeune" (el joven Guilhou), un nombre que los tres hijos que tuvo con Maríe-Phanie Rives perpetuaron en la empresa "Les fils de Guilhou jeune". Todos ellos vinieron al mundo en Mazamet: el primero fue Jean Jacques Hercule Numa, el artífice de Fábrica de Mieres, nacido el 11 de junio de 1814, luego llegó Jean Jacques Élisée, y por último Pierre Jacques Víctor Martial. Después, en 1820, los Guilhou se instalaron en Carcasona.

Por su parte, la joven Zélie Singher pertenecía a una adinerada familia de hermanos pasteleros establecida en Bayona. Cuando su madre quedó viuda y al cargo de dos hijos, Jerémie y Zélie, otro industrial llamado Jean-Pierre-Élisée Rives decidió adoptar a la chica para estrechar lazos con los Singher. Se trataba de un hombre viudo y sin hijos, que la hizo heredera, entre otras propiedades del dominio de Laclau. El hombre era también tío de Numa Guilhou y tal vez por esta circunstancia los dos jóvenes se conocieron en Bayona y decidieron casarse.

Numa Guilhou y Zélie, ya con el apellido Rives, tuvieron dos hijos, el primero, bautizado con los nombres de su abuelo adoptivo, murió pronto, en 1841. Tres años más tarde nació el segundo: Ernest Guilhou Rives, quien sucedería a su padre en Fábrica de Mieres.

Carcasona

El 23 de abril de 1842, los tres hermanos, Numa, Élisée y Martial fundaron en Carcasona junto a su padre Jacques la sociedad cuyo nombre ya les he adelantado, "Les fils de Guilhou jeune", para comerciar con lana entre Francia y España manteniendo la relación con Mazamet.

Sabemos que Éliseé fue conocido en España como Luis. Vivió en Madrid al menos desde 1834, casado con la aristócrata María de la Cruz de los Dolores Povedano con quien tuvo un hijo y tres hijas. A finales de la década de 1840 adquirió unos terrenos en Chamartín de la Rosa donde abrió entre otros negocios una curtidora y una fábrica de jabón y en 1857 edificó la Quinta San Enrique que actualmente es propiedad de la ONCE y sigue conociéndose como Palacio Guilhou.

A su vez, en 1849, Numa y Zelie residían provisionalmente en la calle Neuve-Saint-Nicolás de París. Allí creó junto a su hermano Luis, representado por su padre, una nueva sociedad, que conservó el nombre de la anterior, para comerciar con lanas desde Bayona entre Francia y España durante diez años; en este caso, el tercer hermano, Marcial, solo figuró como accionista.

La historia de hoy vista por Alfonso Zapico.

La historia de hoy vista por Alfonso Zapico. / Alfonso Zapico

En 1851, el cuñado de Numa, Jérémie Shinger, también se interesó por España y registró dos aseguradoras, El Porvenir de las Familias y La Unión Española, que en 1879 iba a fusionarse con otra empresa dando origen a la famosa La Unión y el Fénix Español. Mientras tanto, los negocios de los Guilhou se diversificaban: en 1855 Numa entró en el Consejo de Administración de la Compañía de Minas y Fundiciones de la provincia de Santander y de Quirós creada en París y dos años más tarde vemos a los tres hermanos en la directiva de la Compañía General de Minas en España.

En 1856 otro emprendedor francés, Alfred Prost, había fundado aquí la Compañía General de Crédito, con un capital de 399 millones de reales, presidida por Luis Guilhou. El grupo iba a invertir en bancos, aseguradoras, ferrocarriles en Andalucía y Cataluña y en las redes de gas de Jerez, Cartagena, Alicante, Valladolid, Burgos y Pamplona. Numa también se sentó en su Consejo de Administración junto a aristócratas y banqueros españoles y otros capitalistas franceses.

Las Cuencas

Finalmente, en mayo de 1861 "Les Fils de Guilhou jeune" apostaron por nuestras cuencas creando la "Compagnie Minière et Métallurgique des Asturies" tras adquirir las minas y hornos que ya funcionaban en Mieres, junto a otras minas de Siero y Langreo y una fundición en el Concejo de Lena: "esta es la tierra prometida del crédito y la industria" afirmó Charles de Bertier de Sauvigny, el yerno de Jérémie Shinger, quien iba a ser uno de los aliados de Numa.

Alfred Prost y Numa Guilhou también estuvieron en estos años entre los once socios fundadores de la Sociedad Real Gran Ducal de Caminos de Hierro Guillaume-Luxemburgo, pero el primero acabó mal y fue condenado por estafa a tres años de prisión teniendo que huir a Inglaterra, Por su parte, en 1863 "Les fils de Guilhou jeune" se iniciaron en el negocio del algodón creando la Compañía Francesa de Algodones y Productos Agrícolas Argelinos para aprovechar la crisis creada por la guerra de secesión en Estados Unidos.

1867 fue un año de cambios. Los tres hermanos Guilhou disolvieron su sociedad mientras Numa y Zelie Shinger hacían separación de bienes ante un notario de París. La familia ya había vendido su casa de Carcasona y Zelie el dominio de Laclau conservando la propiedad de Grazincau que iba a ser el lugar preferido de su hijo Ernest.

Mieres, para siempre

Tras cerrar otros negocios, el 22 de julio de 1870 Numa Guilhou fundó una sociedad con su nombre y se instaló para siempre en Mieres junto a su padre que ya contaba 79 años y falleció en 1875. Una de sus primeras decisiones fue levantar frente a su residencia una capilla católica para congraciarse con la población local. El resto ya se lo he contado en otra ocasión: Zelie, con graves problemas mentales acabo ingresando en la clínica psiquiátrica del prestigioso doctor Blanche y murió el 18 de junio de 1884. Numa Guilhou falleció en Mieres el 22 de octubre de 1890 cuando su fábrica contaba entre metalúrgicos y mineros del hierro y el carbón con 2.700 trabajadores.

Gracias a Gérard por su labor, y a falta de un hermanamiento oficial entre las dos villas, vaya desde Mieres un cariñoso saludo a Mazamet.

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